ema 63: Post-impresionismo: Van Gogh y Gauguin
1.- Van Gogh
En el invierno de 1888 mientras Seurat llamaba la atención en París y Cézanne trabajaba en su retiro de Aix-en-Provence, un joven apasionado holandés abandonó París en busca de la intensa luz y de los colores del mediodía de Francia. Se trataba del joven Vincent Van Gogh. Nacido en Holanda en 1853, hijo de un vicario, fue hombre profundamente religioso, que durante su juventud había intentado ser predicador laico en Inglaterra y entre los mismos belgas.
Quedó profundamente impresionado por Millet y por su mensaje social, decidiendo hacerse pintor. Un hermano suyo, más joven que él, Theo, trabajaba en una tienda de arte, y lo puso en relación con los pintores impresionistas.
Theo ayudó económicamente a su hermano económicamente e incluso pagó los gastos de su viaje y estancia en Arlés, en el sur de Francia. Van Gogh confió en que si podía trabajar allí sin ser distraído, durante algunos años, conseguiría llegar a vender sus cuadros algún día y recompensar a su generoso hermano Theo. En las cartas a Theo confió sus ideas y esperanzas.
Estas cartas, escritas por un hombre humilde, un artista casi autodidacta, que no tenía idea de la fama que iba a alcanzar, figuran entre las más emocionantes y sugestivas de toda la literatura. En ellas podemos percibir el sentido de misión del artista, sus luchas y triunfos, su desesperada soledad y su anhelo de camaradería, así como llegar a darnos cuenta del inmenso esfuerzo que desarrolló trabajando con fébril energía. Transcurrido menos d eun año, en diciembre de 1888, tuvo un ataque de locura. En mayor de 1889 se recluyó en un asilo para enfermos mentales pero tuvo aún intervalos de lucidez en los cuales siguió pintando.
La agonía se prolongó durante catorce meses más. En Julio de 1890 puso fin a su vida. Murió tan joven como Rafael, a los treinta y siete años de edad. Su carrera de pintor no había durado más de diez años, y toodos los cuadros sobre los que descansa su fama fueron pintados durante tres años interrumpidos de crisis mentales y espirituales. Hoy, todo el mundo conoce algunos de sus cuadros ( Los girasoles, El sillón de Gauguin, Carretera con Cipreses..) y muchos de ellos han alcanzado cifras record en los mercados del arte.
Van Gogh ambicionó que su arte tuviera los efectos vigorosos y directos de las estampas japonesas que tanto admiró. Ambicionó un arte sin adulteraciones, que llegara no solamente al rico coleccionista sino a cualquier ser humano para proporcionarle placer y consuelo. Pero esto no es todo. Ninguna reproducción es perfecta. Las de poco precio vuelven más rudos los cuadros de Van Gogh de lo que son en realidad y a veces nos cansan. En este caso, será un revelación volver a los originales y descubrir cúan sutiles y premeditados puedes ser incluso sus efectos más pronunciados.
También Van Gogh había asimilado las lecciones del impresionismo y del puntillismo de Seurat. Gustó de la técnica de pintar con puntos y trazos de colores puros, pero en sus manos esta ténica se convirtió en algo muy diferente de lo que aquellos pintores de París se habían propuesto.
Van Gogh empleó pinceladas aisladas no sólo para desmenuzar el color, sino también para expresar sus propia agitación. En una de sus cartas esctitas desde Arlés describe su estado de inspiración cuando " las emociones son aglo tan gfuerte qu ese trabaja sin darse cuenta de ello.... y las pinceladas adquieren una ilación y coherencia como las palabras en una oración o en una carta" La comparació no puede ser más clara.
Así como en la forma de la escribir una carta los rasgos de la pluma sobre le papel comunican algo de los ademanes del que la escribe, y así como instintivamente nos damos cuenta de cuándo una carta ha sido escrita bajo los impulsos de una gran emoción, así también las pinceladas de Van Gogh nos comunican algo del estado de su espíritu.
Anges que él, ningún artista había utilizado estos medios con tal coherencia y vigor. Recordemos que existen pinceladas sueltas y atrevidas en cuadros anteriores, en obras de Tintoretto, Frans Hals o Manet; pero en estos ellas revelan más bien la soberana maestría del artista, su rápida percepción y su mágica capacidad para evocarnos lo que vieron. En Van Gogh ayudan a transferir la exaltación del expíritu creador. A Van Gogh le gustó pintar objetos y escenas que ofrecieran amplio campo de acción a estos nuevos recursos , temas en los que podía dibujar lo mismo que pintar con sus pincel y cargar el acento sobre el color, de la misma manera que un escritor subraya sus palabras. Por eso fue el primer pintor en descubrir la belleza de los rastrojos, los setos y los sembrados, las retorcidas ramas de los olivos y las formas oscuras y flamígeras de los cipreses.
Campo de trigo con cipreses

Van Gogh experimentó tal frenesí de creación que se sintió impulsado no sólo a representar el mismísimo sol radiante
sino también las cosas humildes, apacibles y cotidianas, que nadie había considerado que merecieran la atención de un artista.

Pintó su reducida habitación de Arlés y lo que acerca de este cuadro escribió a su hermano explica maravillosamente los propósitos del artista:

"tengo una nueva idea en la cabeza y aquí está el boceto.. esta vez se trata sencillamente de mi dormitorio; aquí sólo debe operar el color, y dándole un mayor estilo a las cosas por su simplificación, ha de sugerir el reposo o el sueño general. En una palabra, al contemplarse el cuadro debe descansar el pensamiento, o mejor aún, la imaginación.
Las paredes son de violeta pálido. El suelo de tablas rojas. La madera de la cama y las sillas son de amarillo manteca tierna, las sábanas y la almohada de limón verdoso. El cubrecama de rojo escarlata. La ventana verde. La mesa de aseo naranja. La jofaina azul. Las puertas lila.
Y esto es todo, no hay nada en esta habitación con los cerrojos echados. Las amplias líneas de los meubles deben expresar también un reposo inviolable. Retratos en las paredes y un espejo y un perchero con algunas ropas.
El marco, puesto que no hay blanco en el cuadro, será de este color. Estoy obligado a recurrir a él a modo de desquiete del forzado reposo.
Trabajaré además en él todo el día, pero verás cuán sencilla es la concepción. Las combras quedan suprimidas: está pintado en capas planas y libres como las estampas japonesas..."
Es evidente que Van Gogh no se proponía una correcta representación. Empleó formas y colores para expresar lo que sentía acerca de las cosa que pintó y para que otros experimentaran lo mismo que él. NO se preocupó mucho de lo que llamaba "realidad etereoscópica" esto es, la reproducción fotográficamente exacta. Exageraría e incluso acentuaría la apariencia de las cosas si esto conviniese a sus fines.
Por diferentes caminos llegó a la opción de Cézanne. También sus razones eran diferentes. Cézanne pintaba una naturaleza muerta buscando las relaciones entre formas y colores, y la perspectiva correcta era un procedimiento técnico más. Van Gogh buscaba la expresión del sentimiento y si necesitaba tergiversar la realidad lo hacía.
Uno y otro llegaron a este revolucionario punto sin proponerse derribar nada, no adoptaron posturas rupturistas, no buscaron abrumar a críticos complacientes. Tanto uno como otro quisieron ser honestos con su obra y consigo mismos.
Obras de Van Gogh
Paisajes

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Flores






Lugares


Retratos




videos Van Gogh
Gauguin
También en el Sur de Francia trabajaba Gauguin en 1888. Van Gogh soñaba con una hermandad de artistas como la de los prerrafaelistas y persudió a Gauguin a que fuera a reunirse con él en Arlés.
Gauguin era muy diferente a Van Gogh, no tenía nada de su humildad ni de su sentido de misión. Era orgulloso y ambicioso. Pero existieron algunos puntos de contacto entre ambos creadores.
Al igual que Van Gogh había comenzado a pintar a una edad relativamente tardía y fue del mismo modo, casi autodidacta. La camaradería entre ambos terminó de forma desastrosa.
Gauguin acabaría abandonando Europa encaminándose a los Mares del Sur, a Tahití, en busca de una vida sencilla, pues llegó a convencerse de que el arte estaba en peligro de volverse rutinario y superficial y de que toda la habilidad y todos los conocimientos que se había ido acumulando en Europa habían privado a los hombres de lo más importante: la intensidad y la fuerza en el sentir y la manera espontánea de expresarlo.
Gauguin, naturalmente, no fue el primer artista que experimentó estos escrúpulos hacia la civilización. Desde que los artistas se hicieron conscientes del estilo, se sintieron recleosos de lso convencionalismos e insatisfechos del virtuosismo. Ambicionaban un arte que no consistiera en fórmulas qu epudieran ser aprendidas, y un estilo que n fuera estilo simplemente, sino algo poderoso y fuerte como las pasiones humanas.
Delacroix había ido a Argel en busca de colores más intensos y formas de vida menos reprimidas; los prerrafaelistas ingleses confiaban en la espontaneidad y sencillez del arte no contaminado de la edad de la fe. Los impresionistas admiraban a los jaopneses, pero su creación era artificiosa comparada con la intensidad y simplicidad que Gauguin perseguía. Éste, en un principio, estudió el arte de los aledeanos, pero se cansó pronto. SE sintió impulsado a huir de Europa e irse a vivir entre los nativos de lso mares del sur, como uno más entre los indígenas, en busca de su salvación. Las obras que trajo al regreso desconcertaron incluso a sus antiguos amigos, tan salvajes y primitivas parecían. Pero este fue precisamente lo que Gauguin deseó. Se sentía orgulloso de que se le llamara bárbaro. Hasta su color y sus dibujo debían ser "bárbaros" para hacer justicia a los no coprrompidos hijos de la naturaleza que había llegado a admirar durante su permanencia en Tahití.
Mirando hoy día uno de sus cuadros "Te rerioa" (el sueño)

no conseguiremos hacernos cargo del todo de tal actitud. Hemos llegado a acostumbranos tanto a mayores "salvajismos" en el arte, y sin embargo no es difícil advertir que Gauguín señaló un nuevo camino. No solamente es extraño y exótico el tema de sus cuadros. Gauguin trató de penetrar en el espíritu de los nativos y observar las cosas tal como son. Estudió los preocedimientos de los artesanos indígenas y con frecuencia introdujo representaciones d esus obras en sus proipios cuadros. Se esforzó en retratar a los nativos de acuerdo con este arte primitivo, simplicando los contornos de las formas y no eludicendo el empleo de grandes manchas, de fuertes colores.
A diferencia de Cezánne, no se preocupò si estas formas y esquemas de color simplificados hacían que el cuadro pareciese plano. De buen grado ignoró los seculares problemas del arte occidental cuando creyó que proceder así ayudaba a expresar la intensidad ingenua de las criaturas de lanaturaleza. No siempre consiguió triunfar en su propósito de lograr la espontaneidad y la sencillez; pero su anhelo de alcanzar tales cualidades fue tan apasionado y sincero como el de Cézanne de una nueva armonía y Van Gogh por aprotar un nuevo mensaje, pues también Gauguien sacrificó su vida a su ideal. Sintiéndose incomprendido en Europa, decidió regresar definitivamente a las islas de los mares del sur, y después de algunos años de soledad y decontento murió víctima de la enfermedad y las privaciones sufridas.







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trágicos finales para ambos..¡qué poco se entendió el impresionismo por entonces¡..
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