Arquictura barroca I: Italia
ITALIA
Los grandes encargos del siglo XVII fueron palacios e iglesias.
Los reyes querían mostrar su poder recién arrancado a la nobleza. La Iglesia Católica quería airear el triunfo de la contrarreforma.
Los reyes creían gobernar por derecho divino, las iglesias eran ahora la casa del Dios triunfante del cisma luterano. El arte estuvo al servicio de este nuevo ambiente triunfalista. La exhuberancia barroca era el escenario adecuado a este nuevo sentimiento de victoria.
Para facilitar su estudio dividiremos el barroco italiano en tres períodos:
1- El que va de 1580 a 1624, o primer barroco.
2- El comprendido entre 1624 y 1670, o periodo de apogeo del barroco.
3- El que dura desde 1670 hasta 1750, o barroco decadente.
1.- Entre 1580 y 1624
1.- El Gesú de Roma

Tanto nos hemos acostumbrado a ver en nuestras ciudades edificios de toda suerte que desdeñan y desafían las reglas de la arquitectura clásica que nos hemos vuelto insensibles y las viejas polémicas suelen parecernos muy alejadas de las cuestiones arquitectónicas qu enos itneresan. La fachada del Gesú no puede sorprendernos. Pero en su momento fue una gran revolución.
Se construyó en 1575 y no fue una iglesia más en Roma. Fue la iglesia de la orden recientemente fundada de la Compañía de Jesus, en la cual se depositaron tantas esperanzas para combatir el protestantismo en Europa.
Se rechazó la idea renacentista de una iglesia circular y simétrica y se elaboró un plano nuevo, una iglesia en forma de cruz griega con una gran cúpula majestuosa. En el gran espacio rectangular conocido con el nombre de nave los fieles podrían congregarse con holgura. El altar mayor se erguía detrás de la nave y trás él un ábside como el de las basílicas primitivas. Para atender a requerimientos de devocioens particulares a los santos , una hilera de pequeñas capillas fue distribuida a cada lado de la nave, cada una de ellas con un altar propio y dos capiellas mayores en lso extremos de los brazos de la cruz. Era una sencilla e ingeniosa manera de concebir la construcción de una iglesia, empleando elementos medievales y renacentistas.
La iglesia fue construida por Giacomo della Porta. Se halla compuesta por elementos clásicos ( medias columnas y pilastras, sostienen un arquitrabe coronado por un gran ático, que a su vez sostiene el último orden.
También la distribución recuerda formas clásicas: la gran entrada central enmarcada por columnas y flanqueada por dos puertas más pequeñas recuerda la estructura de un Arco de Triunfo. NO parece que haya algo que desafie las normas clásicas. Pero el modo de fusionar elemetnos clásicos, renacentistas ha experimentado una radical transformación: Cada columna o pilastra está repetida, como para enriquecer del conjunto e incrementar su diversidad y solemnidad.
El artista ha cuidado evitar la repetición y la monotonía. . Ha distribuido las partes de modo que culminen en el centro , donde la entrada queda subrayada por un doble marco.
Recordemos la capilla Pazzi de Brunelleschi
resulta ahora infinitamente graciosa y simple.
Lo mismo sucede con Il tempietto de Bramante.
Resulta casi austero en su precisa y rectilínea composición.
En la fachada de Della Porta todo depende del efecto del conjunto. Y se ha encargado cuidadosamente de ligar el piso superior y el inferior con unas volutas como si de una gran escultura se tratara. Tales curvas y espirales eran absolutamente revolucionarias en una fachada pues nunca las vimos antes en una fachada de un edificio y sin embargo son absolutamente necesarias para dar unidad a la fachada.
2.- La gran obra del primer periodo es la transformación de la iglesia de San Pedro, por Carlos Maderna.
Ya habíamos visto que Michelangelo había pensado dar a la iglesia una bóveda simétrica y cruciforme. Pero el plan nunca se llevó a cabo.
La nave construida por Maderna, más larga, sustituyó al pórtico proyectado. Se dotó a esta nave de fachada amplia y nueva, no demasiado distinguida pero lo bastante alta para tapar la bóveda principal que queda ahora detrás a una considerable distancia.

En la fachada se abren cinco puertas, aunque una de ellas (la Puerta Santa) permanece cerrada, incluso tapada con cemento por su lado interior.
1624-1670: el poder y la gloria : Apogeo del barroco italiano Dos figuras marcarán el pleno Barroco Italiano: Gian Lorenzo Bernini y Francesco Borromini. Gian Lorenzo Bernini es el gran arquitecto del barroco, uno de los genios del arte universal. Una de sus principales obras será la Plaza de San Pedro del Vaticano, convirtiendo el espacio que se abría ante la portada de Maderna, en un grandioso acceso, compensando los efectos de la fachada. Cada columnata consta de cuatro filas de columnas gigantes que dorman una curva contínua a derecha e izquierda encerrando un gran óvalo. Como dos brazos acogedores que abrazan el espacio, como así lo dijo el mismo Bernini. Estas columnatas se enlazaron luego mediante dos brazos rectos con los dos extremos de la fachada de Maderna. Los brazos rectos son considerablemente más bajos que la fachada, y están achaflanados en el plano hacía ella, exagernado la altura por simpel contraste y parece que nos la aproximen. El baldaquino de la nave central de San Pedro. A medio camino entre la arquitectura y la escultura, el baldaquino de Bernini, que gobierna el centro de la Basílica de San Pedro es una de las obras más representativas del Barroco. Las columnas salomónicas profusamente adornadas se fabricaron haciendo uso de los elementos de bronce del Panteón de Agripa. Esto era una práctica común en Roma -tomar elementos "prestados" de otras obras de arte como mármol, metales, piedras preciosas... para usarlo en otras-. Este baldaquino es quizás el mayor símbolo de riqueza y grandiosidad que posee la Basílica del Vaticano, fue ampliamente celebrado en su tiempo. Con la llegada del Neoclasicismo, también fue el símbolo de los "desordenados y excesivos" artistas barrocos.... Detalles: San Andrés del Quirinal (Iglesia de Sant'Andrea al Quirinale) Está considerada una de las obras maestras de la arquitectura de Bernini. Su hijo recordaba cómo, años después, Bernini solía sentarse en el interior a observar el juego de luces, los estucos teñidos y el mobiliario policromado. La planta tiene forma elíptica. Su colocación transversal, con el altar y la entrada opuestos en el eje menor, permite llegar rápidamente al centro, a la plenitud del edificio. A la planta en forma de elipse se le añade pieza del pórtico curvo a la entrada, consiguiendo una referencia de frontalidad. El pórtico columnado está decorado por la corona de su patrón Camilo Pamphili. Francesco Borromini además de uno de los grandes arquitectos de la historia del arte, será uno de los grandes del Barroco junto a Bernini . Borromini rompe todas las reglas del clasicismo. Concibe toda la obra como una gran escultura, ondula los entablamentos y las cornisas, e inventa nuevas formas para los capiteles. Sus plantas son más dinámicas, y sus fachadas también. Sin embargo, sus obras son de pequeño tamaño, ya que Bernini era el arquitecto oficial. Iglesia de Santa Agnese Es fácil observar que las formas adoptadas por Borromini y sus colaboradores son renacentistas. Empleó la forma del frontis de un templo para enmarcar la puerta central, y repitió las pilastras a cada lado para conseguir un efecto de mayor riqueza, como hiciera della Porta. Pero en comparación con la fachada de Borromini, la fachada de della Porta parece contenida y severa. Borromini ya no se contentó con decorar una pared valiéndose de los órdense tomados de la arquitectura clásica, sino que compuso su iglesia agrupando formas diferentes: la gran cúpula, las torres de los lados y la fachada. Y esta fachada está curvada como si se hubiera modeado en yeso. Contemplandola en detalle aún hallamos efectos más sorprendetnes; el primer piso de las torres es cuadrado, pero el seugndo circular, y la relación entre uno y otro se ha llevado a cabao mediatne un extraño corniamento, que horrorizaría a cualquier ortodoxo maestro de arquitectura, pero que cumple al a perfección el papel que le ha sido asignado. Los marcos de las puertas que flanquean la entrada principal son aún más sopredentes. El modo en que el tímpano, encima de la puerta, está realizado para entrar para enmarcar uan ventana oval, no tieen paralelo alguno en ningún edfiicio anterior. Las espirales y volutas del estilo barroco han llegado a dominar tanto en la estrucutra general como en los detalles decorativos. De edificios barrocos como éste de Borromini se ha dicho que son superabundantes en ornamentación y teatrales. Borromini pretendió realizar una iglesia que resultase fastuosa y que fuera un edificio lleno de esplendor y movimiento. Si la finalidad del teatro es deleitarnos con la visión de un mundo maravilloso de luz y fastuosidad ¿ por qué un artista que proyectara una ieglesia no tendría perfecto derecho a ofrecernos una idea de pompa y magnificencia aún mayores para hacernos pensar en las de la mansión celeste? Cuando ingresamos en estas iglesias comprendemos mejor cómo fueron empleadas en ellas deliberadametne la pompa y la ostentación de las piedras preciosas, el oro y el estuco para evocar una visión de lagloria celestial mucho más concreta que en las catedrales medievales. La iglesia católica pensaba que cuanto más predicaban los protestantes contra el aspecto externo de las iglesias más afanosa debía volverse la iglesia romana en poner a su servicio las facultades de los artistas. La Reforma y la exclusión de las imágenes de culto encontró un efecto contrario en el mundo católico: la labor de enseñar el gran poder de Dios mediante lo teatral, lo emotivo. Borromini es forjador de una revolucionaria concepción espacial para la historia de la arquitectura, que estará funcionando bajo la síntesis significativa del barroco, en tanto que es un método de diseño sistematizado que incorpora el dinamismo espacial como modo de expansión de un poder ilimitado, que es producto de los sistemas políticos y religiosos cristianos de la contrarreforma. Consideramos que los aspectos puntuales analizados en los detalles de la obra corresponden con dicha definición en dos formas principales: el espacio interior en su configuración volumétrica es nacido de una idea central que subyace a todo el diseño del edificio, en que las formas dinámicas son la extensión de una planta determinada a priori. También los detalles del diseño y la forma exterior de la cúpula, pese a carecer (aunque no completamente en el caso del exterior de la cúpula) de relación con la forma inicialmente concebida, están hechas en base a una idea conceptual que sintetiza la religiosidad y el conocimiento. Concluimos entonces esta pequeña investigación como creemos que corresponde: comprobando un enunciado básico y abstracto mediante el análisis de formas significativas de la obra de arquitectura, a la luz de los acontecimientos históricos que le dan origen. San Carlos de las cuatro fuentes Palacio Barbernini La traza de este palacio, o mejor, villa suburbana, es de Maderno (1625), que construyó sus alas laterales y dispuso las fachadas. A su muerte, Bernini (1629-32) reordenó su fachada principal y la escalera de honor y levantó, en el flanco derecho del jardín, el escenográfico capricho del ponte ruinante. A Borromini, asistente de ambos (1628-32), se atribuyen las ventanas laterales altas de la logia principal y la escalera oval. Hasta 1653 no se desfondó el atrio. Es otro de los grandes arquitectos del período. Sus formas se inspiran en el gótico y en el mudéjar. Trabaja, sobre todo, en Turín donde realiza obras como la iglesia de San Lorenzo Es su obra maestra. Parte de una base cuadrada que se transforma en octogonal gracias a los pilares y las columnas que sostienen las arcadas curvas. La cúpula que cubre el espacio central es de ascendencia califal cordobesa, formada por ocho nervios entrecruzados que arrancan desde la misma galería de las ventanas del tambor. Los palacios proyectados por Guarini destacan por sus fachadas ondulantes. Las fantasías arquitectónicas del maestro piamontés sirvieron de ejemplo para gran parte del barroco europeo, sobre todo en Austria y Baviera. Sin embargo, no se puede afirmar con certeza si Guarini ejerció o, por el contrario, recibió influencias del barroco popular hispano-portugués. Otro gran arquitecto del Barroco italiano: trabaja en Venecia, donde construye La nave central es de forma octogonal, sobre la que se apoya una cúpula hemisférica que está rodeada de seis capillas menores. El presbiterio y el altar mayor predominan sobre todo lo demás. El grupo escultórico sobre el altar representa a una Virgen con niño, que simboliza a la Salud que defiende a Venecia de la peste. El gran discípulo de Bernini, llevará serenidad al lenguaje de su maestro. Construye la iglesia de los santos Lucas y Martína Para la forma de cruz griega de esta iglesia tomó como punto de referencia la planta circular de Miguel Ángel en la iglesia de San Lorenzo de Florencia. Acentuó el espacio central, apeando la cúpula sobre columnas enteras, de modo que las capillas posteriores forman divisiones radiales, dejando un deambulatorio continuo. las fachadas de Santa María de la Paz















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