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TEMARIO ENSEÑANZAS MEDIAS: GEOGRAFÍA, HISTORIA Y ARTE
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  • Archivo: Noviembre 2008

    28/11/2008 GMT 1

    ESCULTURA RENACENTISTA: CARACTERÍSTICAS GENERALES

    mdn @ 19:33

    1 - Los artistas se inspiran en las obras clásicas, debido a la abundancia de restos arqueológicos del pasado, y las reinterpretan siguiendo los valores de la sociedad renacentista. A esta influencia dominante se añade la pervivencia del naturalismo realista propio del gótico vigente en Europa. En el Cinquecento, la escultura se vuelve más grandiosa y el naturalismo se vuelve idealizado

    2 - Se busca la belleza formal, capaz de producir placer estético.

    3 - Como materiales, prefieren el mármol y el bronce, igual que en la Antigüedad, pero también utilizaron el barro cocido, recubierto con esmalte vidriado y policromado, y la madera.

    4 - En cuanto a los temas, tanto en el relieve como en las esculturas de bulto redondo, siguen predominando los temas religiosos, pero se desarrollan también los profanos (mitológicos, históricos y alegóricos). El cuerpo humano desnudo adquiere gran importancia, como ejemplo máximo de la belleza perfecta, siguiendo las ideas antropocéntricas, y representándose de una manera realista, con estudio de la anatomía, el movimiento y la proporción, según el canon clásico.

    RELIEVE: Las figuras se realizan sobre una superficie plana que sirve de fondo. Según sobresalgan del fondo más o menos de la mitad, se denomina "altorrelieve", "mediorrelieve" o "bajorrelieve".

    BULTO REDONDO: Cuando las figuras no están unidas a ningún plano, sino independientes, exentas.

    CANON: Regla de las proporciones humanas según el tipo ideal. El canon de Policleto era de siete cabezas.

    El retrato: Tiene un gran auge en esta época, tanto de cuerpo entero como el busto-retrato, de gran realismo, expresión de la importancia del individuo en la sociedad. También la estatua ecuestre adquiere un sentido nuevo al erigirse en lugares públicos, como retrato de personajes ilustres cuyas glorias se exaltan.
    En los monumentos funerarios se retrata al difunto como manera de recordar su fama y virtudes, mediante símbolos.
    El relieve renacentista muestra preocupación por las composiciones sencillas, armoniosas, claras y serenas, así como por captar el espacio y la profundidad mediante el nuevo sistema de representación de la perspectiva.

    ESTATUA ECUESTRE: El modelo es la el retrato del emperador romano Marco Aurelio (121-180), en bronce, que está en la plaza del Capitolio en Roma.

    BASILICA SAN PEDRO VATICANO

    mdn @ 19:24

    La Capilla Sixtina

    mdn @ 19:16

    RENACIMIENTO ITALIA: ARQUITECTURA DEL CINQUECENTO

    mdn @ 19:06

    ARQUITECTURA CINQUECENTO EN ITALIA

    La arquitectura del siglo XVI se distingue esencialmente de la del Quattrocento en su preferencia por el efecto de masas y por la monumentalidad de sus líneas constructivas, abandonando las ricas decoraciones del siglo anterior. El centro artístico se traslada a Roma, siendo los Papas los grandes mecenas. Los grandes artistas del período son Bramante y Miguel Ángel, destacando Vignola y Palladio.

    DONNATO DI ANGELO BRAMANTE (1444-1514), autor que marca la transición entre los dos siglos, trabaja en Florencia y luego en Milán, donde realiza la iglesia de Sta. Mª de la Gracia, la iglesia de San Sátiro, la arquería del patio de San Ambrosio y el Baptisterio, siguiendo plenamente las características del Quattrocento. En 1499 va a Roma, cambiando ya su estilo, construyendo el templo de San Pietro in Montorio, circular con columnas toscanas en torno, friso con triglifos y metopas, balaustrada y cúpula sobre tambor con nichos para estatuas. En el claustro de Santa María de la Paz superpone dos galerías, la inferior con arcos y la superior arquitrabada, alternando las columnas y los pilares. Su obra Fundamental es el proyecto de la iglesia de San Pedro: planta de cruz griega con ábsides terminales en los cuatro brazos, cúpula sobre el crucero y otras cuatro entre los brazos de la cruz. Este proyecto fue reformado posteriormente por Sangallo, Rafael, Miguel Ángel y, por último, Carlos Maderno.Entre sus seguidores destaca

    ANTONIO DA SANGALLO, el joven, que se encarga en 1520, tras la muertede Rafael, de las obras de San Pedro, modificando la planta (cruz latina). Inicia también la construcción del Palacio Farnesio (Roma) que terminará Miguel Ángel.MIGUEL ÁNGEL BUONARROTI (1475-1564), es el típico hombre renacentista, arquitecto, pintor, escultor, etc., dejando su genialidad plasmada en todo el arte renacentista italiano del Cinquecento. Su estilo, en ciertos aspectos, anuncia el Barroco. Emplea los elementos clásicos más puros, conservando las proporciones;destaca fuertemente las línea constructivas, ya con policromía ya con el juego de masas. Ejs. imp. de su arq. son lasacristía nueva de San Lorenzo de Florencia (Capilla Medicea) y la escalera de la Biblioteca Laurenziana. Su obra fundamental es la continuación de las obras de San Pedro (Roma) tras la muerte de Sangallo: Recupera la planta de cruz griega de Bramante, simplificando la estructura, eleva la cúpula con un tambor circular con columnas pareadas y ventanas con frontones rectos y circulares alternados (obra cumbre delRenacimiento italiano), rematando con recuadros de guirnaldas. También se encarga de la ejecución de la Plaza delCapitolio y de la terminación del Palacio Farnesio.

    IACOPO BAROZZI, IL VIGNOLA (1507-1573): Su obra principal es la Iglesia del Gesú (Roma), de una nave con capillas a los lados y cúpula sobre el crucero, que inicia el tipo de iglesia jesuítica barroca (fachada de Giacomo della Porta).

    ANDRÉS PALLADIO (1508-1580): Sus obras principales son la Basílica de Vicenza y la Villa Capra, conocida como la Rotonda, de planta central con cuatro ingresos con frontones y columnas jónicas. 2. EsculturaEn la escultura del Cinquecento aumenta la reproducción de obras clásicas debido a la tendencia a la idealización, a lo grandioso y a la mayor preocupación por el cuerpo humano, produciéndose una reacción contra los "manieristas donatellianos" de la segunda mitad del siglo XV. Es importante destacar que a principios del siglo XVI son descubiertas las Termas de Tito en Roma, donde se halló el Laoconte, que influye decisivamente en el estilo del principal autor del siglo, Miguel Ángel. La figura del genial artista y hombre renacentista

    MICHELANGELO BUONAROTTI

    Diseñó la cúpula del Vaticano, modificando el proyecto de Bramante y dandole un perfil más elevado, (1561)La fachada de san Lorenzo, 1515-1519. En 1515 el papa León X visitó Florencia y, para la ocasión, se recubrió la inacabada fachada de la iglesia de san Lorenzo con una construcción efímera realizada por Jacopo Sansovino y Andrea del Sarto. El pontífice decidió entonces realizar un concurso para la fachada de la iglesia, patrocinada siempre por los Médici y mausoleo de la familia. Miguel Ángel triunfó en el concurso. Proyectó realizar un frente en el que se representara toda la arquitectura y toda la escultura de Italia, ideando una fachada semejante a un retablo contrarreformista pero que en realidad estaba inspirado por los modelos de la arquitectura profana, realzada con numerosas estatuas de mármol, bronce y relieves. El contrato se rescindió en marzo de 1520, por la dificultad de la empresa y su elevado coste
    Sacristía Nueva (Sagrestia Nuova) en la Capillas Mediceas (Capelle Medicee) , 1519-1529, Florencia, con sus famosas estatuas funerarias. En 1519 los Médici le encargaron la realización de una segunda capilla funeraria en la iglesia de San Lorenzo de Florencia, la llamada Sagrestia Nuova, destinada a acoger las tumbas de los capitanes Julián, duque de Nemours y Lorenzo, duque de Urbino, muertos hacía poco, y la de los Magníficos, Lorenzo y Julián de Médici. Su primer proyecto es el de un monumento aislado en el centro de la sala pero, después de discutir con los comitentes, lo cambió y previó colocar la tumba de los capitanes adosados al centro de las paredes laterales, mientras que la de los Magníficos estarían adosadas a la pared del fondo ante el altar. La obra se inició en torno a 1525.
    Vestíbulo de la Biblioteca Laurenciana, Iglesia de San Lorenzo, en Florencia. La escalera fue construida por Ammanati y por Vasari, según los planos que Miguel Ángel envió desde Roma en 1559.
    Palacio Farnesio (Palazzo Farnese), Roma. Entre 1547 y 1550 Miguel Ángel completa la fachada y el cortile del Palacio Farnese: en la fachada varió, respecto al proyecto de Sangallo, algunos elementos, en particular del último piso.
    Plaza del Capitolio (Piazza del Campidoglio), Roma. Con la colocación en el Capitolio de la estatua ecuestre de Marco Aurelio, símbolo de la autoridad imperial y por extensión de la continuidad entre la Roma imperial y la papal, Pablo III encargó a Miguel Ángel que estudiara la reestructuración de la plaza del Capitolio, centro de la vida civil romana. La plaza fue realizada con planta trapezoidal con el palacio de los Senadores al fondo, dorado de escalera en forma de rampa y delimitada a los lados por dos palacios: el Palazzo dei Conservatori y el llamado Palazzo Nuevo construido ex-novo, ambos convergentes hacia la escalera de acceso al Capitolio. Los edificios fueron dotados de un orden gigante con pilastras corintias en la fachada, cornisas y arquitrabes, mientras que el pavimento de la plaza se diseñó con una retícula curvilínea inscrita en una elipse centrada en el basamento de la estatua de Marco Aurelio. Aunque se acabó un siglo después, se siguió el plan de Miguel Ángel.
    Basílica de San Pedro. En 1546, Miguel Ángel se hizo cargo de las obras. Le corresponde en particular la modificación de la cúpula respecto al proyecto de Bramante: suprime el anillo con columnas y le da un perfil más elevado. Al suprimir las torres, la cúpula se convierte en el elemento predominante. También le corresponde el ábside. Esta obra la proyectó entre 1558 y 1561 y fue concluida por Giacomo della Porta en 1591. Decidió volver a la planta central del primer proyecto de Bramante, con un cuadrado inscrito en la cruz griega, rechazando la planta de cruz latina introducida por Rafael.
    Puerta Pía (Porta Pia), h. 1561. Diseñó esta monumental obra, con un arco poligonal y remates de obeliscos y bolas. La fachada principal está hacia el interior de la ciudad, para crear una verdadera y propia escenografía urbana. Tiene un frontón curvilíneo interrumpido e inserto en otro triangular.
    Santa Maria degli Angeli, 1561. Intervino en la restauración de un vasto ambiente dentro de las Termas de Diocleciano, la singularísima y monumental iglesia de Santa María de los Ángeles y de los Mártires.

    26/11/2008 GMT 1

    ARQUITECTURA: QUATTROCENTO

    mdn @ 18:07

    EL "QUATTROCENTO"

    El “Quattrocento” arquitectónico va a renacer el empleo de los elementos constructivos y decorativos clásicos. El arco de medio punto, las columnas y las pilastras con los órdenes clásicos (dórico, jónico, corintio y compuesto), las bóvedas de cañón decoradas con casetones, y la cúpula de media naranja, son empleados profusamente, aunque con cierta libertad, especialmente en lo decorativo. Así, reina la más completa fantasía en la decoración de “grutescos” (así llamados por inspirarse en la decoración descubierta en la Domus Aurea de Nerón que, por hallarse sepultada, parecía una gruta), donde se funden formas vegetales, animales y humanas, o en los capiteles corintios o compuestos a los que se incorporan elementos figurativos humanos. En la estructura y en las plantas se buscan efectos de calculada y matemática perfección. Se procura resucitar la planta central.

    Florencia.

    El primer gran arquitecto del quattrocento italiano es Filippo Brunelleschi   (1377- 1446), a quien se debe la gran cúpula de la iglesia de Santa María de las Flores, de Florencia.

     

    Elevada todavía sobre un tambor ortogonal, a la manera de los cimborrios góticos, tiene sin embargo unas dimensiones colosales y una ingeniosa solución técnica que, al hacer en realidad dos cúpulas unidas, una interior semiesférica y otra exterior apuntada, hace que esta última contrarrestre los empujes de la primera.

    En la decoración exterior emplea sobriamente las galerías de arcos de medio punto, las hornacinas aveneradas y los entablamentos clásicos. Suyas son, también, las dos iglesias basilicales de Florencia: San Lorenzo (1423)

     

     

     

    y Sancto Spirito (1436),

     

    de elegantísimas proporciones y con el motivo, nuevo y feliz, de un trozo de entablamento interpuesto entre el capitel de las columnas y el arranque del arco. En la Capilla Pazzi

     

     

    , del convento de Santa Croce, crea un tipo de construcción cúbica con cúpula sobre pechinas, de extraordinaria sencillez y claridad, y en el Hospital de los Inocentes un pórtico abierto, de amplio ritmode arcadas de medio punto, con las enjutas decoradas con tondos de cerámica. Se le atribuyó durante mucho tiempo el  Palacio Pitti, muy modificado luego, y que representa ya el sistema de fachada almohadillada que será característico de la arquitectura civil florentina. Sus discípulos los florentino Michelozzo, autor del Palacio Medici- Riccardi , y Benedeto da Maiano, del Palacio Strozzi, repiten el esquema enriqueciéndolo además este último con una rica cornisa de carácter romano.

    Leon Bautista Alberti (1406- 1472) es figura de aún más trascendencia, pues cultivó también las letras y ha dejado una serie de tratados teóricos (De Pictura, De Sculptura, De re aedificatoria), de gran repercusión posterior. Su arquitectura, basada en relaciones matemáticas establecidas sobre la proporción áurea, es de una extraordinaria monumentalidad.

                                                                             La iglesia de San Andrés de Mantua, su obra maestra, presenta una fachada inspirada en los arcos de triunfo romanos, y en el interior funde la solemne nave única, de bóveda de cañón y capillas laterales, con el crucero, cubierto con gran cúpula, adelantando el tipo de los que han de ser luego las iglesias jesuíticas.

    El Palacio Rucellai representa la aportación de Alberti a la arquitectura civil. Su fachada va recubierta de pilastras en órdenes superpuestos inspirados en los modelos romanos.

    Giuliano de Sangallo, discípulo de Alberti y admirador de Brunelleschi, representa una avance hacia lo que ha de ser el “Cinquecento” en obras como Santa María de las Cárceles, de Prato, de planta de cruz griga y severa decoración.

     

    Resto de Italia.

    Fuera de Florencia, tiene una gran importancia la arquitectura cuatrocentista en Lombardía, donde la decoración se desarrolla con exuberancia desconocida en otros sitios, cubriendo de menuda labor escultórica, con columnas abalaustradas, relieves, hornacinas, etc. La obra maestra es, sin duda, la Cartuja de Pavía, donde trabaja G. Antonio Amadeo. Notable es también la obra del florentino Filarete, que trabaja en el Hospital de Milán, de rica decoración en terracota. La influencia lombarda será decisiva en el Plateresco español.

    En Venecia, la especial topografía y la tradición local imponen formas específicas, sobre todo las grandes fachadas ladas por numerosos y amplios huecos, que le dan una diafanidad bien distinta del severo macizo aspecto florentino.

    En la arquitectura religiosa veneciana son típicos los remates en semicírculo o en cuarto de círculo (Iglesias de San Zacarías, Santa María de los Milagros, etc.).

    En Nápoles y en Urbino trabaja Francisco Laurana, un dálmata de extraordinaria maestría. Al servicio de Alfonso V el Magnánimo, en Nápoles, hace la fachada del Castil Nuovo, concebida como un arco de triunfo; y en Urbino, para Federico de Montefeltro, el Palacio Ducal, de elegancia y refinamiento singulares.

     

    23/11/2008 GMT 1

    TEMA 60: EL RENACIMIENTO: ARQUITECTURA: CARACTERÍSTICAS GENERALES

    mdn @ 12:00

    EL ARTE DEL RENACIMIENTO.
    LA ARQUITECTURA: CARACTERÍSTICAS GENERALES.

    El redescubrimiento de la proporción
    Del análisis de los monumentos antiguos y de las fuentes literarias y filosóficas, se desprende la importancia de las proporciones, del número, de la medida, como fundamento de la belleza arquitectónica. De estas mismas fuentes los arquitectos deducirán los conceptos de originalidad y grandiosidad, que serán incentivos esenciales para el desarrollo de la arquitectura renacentista.
    Cuando la búsqueda de relaciones de medida constituye el problema central de la Teoría Arquitectónica, el arquitecto se muestra de acuerdo con la filosofía neoplatónica de su época. Para ellos el universo está regido por las leyes en las que se manifiesta la omnipotencia de Dios. Las relaciones armónicas de medida de la obra humana deberían ser o reflejar la armonía divina del universo. La idea renacentista de belleza y perfección se basa en un racionalismo orientado matemáticamente, de forma que la Teoría de la Proporción intenta llevar a un denominador común el canon de proporciones del cuerpo humano y las leyes matemáticas de las formas geométricas básicas, como la circunferencia y el cuadrado, y expresarlas en reglas de proporción de validez universal. La proporcionalidad matemática del conjunto arquitectónico (planta, alzado, columnas, capiteles, entablamentos y cornisas), convierte los edificios del renacimiento en construcciones racionalmente comprensibles, cuya estructura interna se caracteriza por la claridad (*).
    A partir de este momento, el artista se educa en las medidas y proporciones del modelo clásico, y aspira a la objetivación del proceso creador, a la codificación científica de lo estético. Ya no se apoya, como los maestros medievales, en fórmulas que pasan de mano en mano, sino que intenta integrar su labor en un extenso sistema artístico-teórico y fundamentarla racionalmente. En esta época se publicarán los primeros tratados de arquitectura que, como Vitrubio en la antigüedad, codificarán los conocimientos arquitectónicos de la época.

    (*) Todo ello se concreta en la formulación de la llamada Sección Áurea, o Número de Oro, igual a 1 + = 1, 1618, que corresponde a una proporción considerada particularmente estética.

    Según Zeysing “Para que un todo, dividido en partes desiguales, parezca hermoso, debe de haber entre la parte menor y la parte mayor la misma razón (proporción) que entre la mayor y el todo”. Esta fórmula matemática fue utilizada en épocas clasicistas en construcciones arquitectónicas, en escultura, pintura y música.

    Rasgos específicos de la arquitectura renacentista
    A continuación se presentan, de forma sistematizada, los principales rasgos que permiten identificar y comprender la naturaleza de la arquitectura renacentista:


    1. Se valora la superficie de los muros. Exteriormente se realzan los sillares mediante el clásico almohadillado; e, incluso, se tallan como puntas de diamante. En los interiores se anima la propia superficie del muro a través de elementos armónicamente equilibrados: cornisas, pilastras, columnas enmarcadas, etc.
    2. En cuanto a los soportes, se utiliza la columna fundamentalmente, tanto por su función constructiva (sustentante), como decorativa, bien aislada, formando arquerías o combinada con pilares. Se emplea el repertorio de los órdenes clásicos. La columna es esencial dado que el estudio de sus proporciones es uno de los fundamentos del clasicismo, y sirve como pauta para determinar toda la proporción del edificio. Este carácter rector de la columna es el fundamento esencial de la belleza arquitectónica en la concepción renacentista. Se utilizan todos los órdenes romanos, desde el rústico al compuesto, enriquecido el corintio, que es el más utilizado.
    3. El arquitecto renacentista desprecia el arco ojival o apuntado, característico del estilo gótico, y vuelve a utilizar, de forma sistemática, el arco de medio punto. Sostenido por elegantes columnas de orden clásico y formando galerías o logias, su repetición rítmica contribuye a subrayar la claridad racional de los edificios renacentistas.
    4. En los sistemas de cubierta se produce una profunda renovación, ya sean estas de madera o de piedra. En las cubiertas de madera el tipo más utilizado es el artesonado: una superficie plana que se divide en casetones, que pueden ser cuadrangulares o poligonales, y en cuyo centro se suele colocar una flor u otro motivo decorativo, generalmente dorado o policromado. En las cubiertas de piedra se emplean preferentemente las bóvedas de cañón, las de arista y las rebajadas o vaídas; en todas ellas es frecuente que el casquete de la bóveda no se quede liso, sino que se decore con casetones, como en la arquitectura romana. No obstante, lo más importante será la primacía que se le concede a la cúpula como forma ideal constructiva (derivada de la admiración que siempre suscitó la cúpula semiesférica del Panteón de Agripa, en Roma; así como la influencia de la arquitectura bizantina que irradiaba San Marcos de Venecia). La cúpula se eleva sobre pechinas y generalmente con tambor, en el que se abren ventanas, y suele estar rematada con linterna que le proporciona luz cenital.
    5. El repertorio decorativo se inspira en los modelos de la Antigüedad. La decoración de tipo fantástico, en la que el artista funde caprichosamente los diversos reinos de la naturaleza creando seres monstruosos, en parte animales, en parte humanos y en parte vegetales o inanimados, recibe el nombre de grutescos. Cuando esa decoración se ordena en torno a un vástago vertical, que le sirve de eje, recibe el nombre de candelabro. Los tallos ondulantes ascendentes, por lo general con roleos laterales, que suelen usarse en las pilastras, reciben el nombre de subientes. Flores, frutos, trofeos y objetos diversos pendientes de cintas, festones, coronas y medallones, son también elementos frecuentes en la decoración renacentista.

    TIPOLOGÍA ARQUITECTÓNICA
    Con el renacimiento la construcción profana o civil se sitúa al mismo nivel que la religiosa y, desde entonces, los grandes constructores de iglesias son, al mismo tiempo, los creadores de importantes edificios profanos.


    Arquitectura religiosa: el templo.
    Los nuevos elementos arquitectónicos y, en especial, la cúpula, plantean problemas fundamentales que afectan a la traza general del edificio. Se busca un tipo de templo que aúne la utilización de los elementos clásicos y las necesidades derivadas del culto y la liturgia cristiana. Era preciso compaginar la grandiosidad de los edificios clásicos y el carácter aéreo de la arquitectura gótica; pues si la primera imponía por su solidez, la segunda se distinguía por la luminosidad de sus interiores. Si los arquitectos góticos lograron, o buscaron, desmaterializar el cuerpo del edificio y borrar los límites espaciales, el arquitecto renacentista se inspirará en las formas geométricas básicas, que ya se encontraban en los edificios clásicos. El círculo y el cuadrado, el cubo y la esfera, el cilindro, son las formas más adecuadas, gracias a su perfecta regularidad y racionalidad. La dinámica lineal y ascendente del gótico será desplazada por la lógica claridad del clasicismo.

    Dos tipos de templo se consolidan:
    · El modelo de planta basilical, inspirado en la basílica paleocristiana.
    · El modelo de planta centralizada, inspirado en el Panteón de Roma y en los modelos bizantinos.
    · El deseo de fundir ambos modelos conduce al prototipo ideado por Alberti en San Andrés de Mantua, de iglesia de planta basilical de una nave con capillas laterales y crucero con cúpula, en la que la gradación lumínica está perfectamente lograda al concentrarse la luz en el crucero y el presbiterio.

    La arquitectura profana o civil
    Predominan dos tipos de construcción, además del gran desarrollo que tendrán los edificios públicos (ayuntamientos, lonjas, puentes, etc.),
    el Palacio y la Villa.
    Los palacios renacentistas florentinos adoptan la forma cerrada de un bloque con pisos bien diferenciados, ventanas repartidas regularmente y recintos de altura uniforme, sin tener en cuenta la distinta función de las estancias. La estructura del edificio está condicionada por la claridad racional; en el interior se agrupan las cuatro alas en torno a un patio interior rodeado por logias (galerías abiertas de arcos de medio punto sobre columnas que se repiten regularmente). La torre medieval ha desaparecido, aunque en ellos es reconocible la tradición medieval de los palacios toscanos medievales. Los vanos de la fachada suelen estar enmarcados y decorados con elementos arquitectónicos de raíz clásica (pilastras, frontones, etc.) que se repiten de forma rítmica.
    La Villa es la residencia campestre de carácter señorial que se generaliza entre las clases pudientes de esta época. Se aparta por completo del modelo tradicional de villa fortificada, creándose un marco arquitectónico perfectamente adaptado a la vida campestre. El edificio se funde con el paisaje, asentando un sencillo cubo sobre un zócalo, una logia abierta que forma una terraza tendida en torno al bloque cúbico de la casa.

    EL HUMANISMO

    mdn @ 11:35

    El Humanismo

    El Humanismo es el movimiento intelectual que se extendió por Europa a partir del siglo XV. Viene de la palabra latina homo (hombre). La nueva forma de pensar confíaba en el ser humano, en su razón y en su capacidad para cultivar todas las ramas de la sabiduría.

    Si en la Edad Media los ideales de perfección fueron el guerrero o el monje, ahora será el cortesano, el caballero renacentista; sabedor de las lenguas clásicas, griego y latín, de la poesía y de la historia; capaz de escribir en prosa y en verso; conocedor y practicante de la música, el dibujo y la pintura; hábil en el manejo del caballo, en torneos, competiciones y juegos; además, gentil y galante. La dama debía ser honesta, tener conocimientos de las letras, de pintura y de música, y saber danzar, para alegrar las fiestas cortesanas.

    Como ves, lo que se pretendía era un formación integral, esto es, saber de todo; tal vez lo contrario que ahora, que se tiende más a la especialización, a saber mucho de una materia, aunque se desconozca lo elemental de otras muchas. Claro está, eso era el ideal. La realidad luego sería otra. Lo cierto es que algunos personajes de la época sí que se aproximaron.

    Los humanistas se reunían para cambiar impresiones y experiencias. Lo hacían en la corte, en los palacios de los mecenas, sus protectores, o en academias. Escribían sus obras en la lengua de su país y no en latín, que era la lengua culta de la época anterior, un gesto más de romper con lo medieval; por ello, cobraron gran importancia las literaturas nacionales.

    Solían viajar mucho a otros países, para entrevistarse con sus colegas y estar al corriente de sus actividades. Las ciudades donde más se desarrolló el Humanismo fueron: Florencia, Venecia, Bolonia y Padua (en Italia); París (Francia); Oxford (Inglaterra); Alcalá de Henares y Salamanca (España).

    En La escuela de Atenas Rafael hace un elogio de los sabios, científicos y filósofos griegos, modelos para imitar.

    Humanistas destacados fueron:

    ITALIA
    Castiglione propone las cualidades que ha de reunir el hombre de la época, en su obra El cortesano.

    Maquiavelo, en su obra El príncipe, aconseja cómo ha de actuar el hombre de estado, el gobernante. Defiende que su conducta debe ser práctica y realista antes que ética, es decir, lo que importa es conseguir los objetivos, aunque lo que se haga no sea justo.

    PAÍSES BAJOS
    Erasmo de Rotterdam critica la corrupción de la jerarquía eclesiástica y las supersticiones populares. Es el principal representante del humanismo cristiano. Tuvo mucha influencia en las reformas religiosas. Sólo utilizó el latín en sus libros. Su obra más importante es Elogio de la locura.

    INGLATERRA
    Tomás Moro desempeñó un papel importante en la vida política. Analizó los problemas de la sociedad y propuso un modelo de comunidad perfecta en su obra Utopía. Enrique VIII le condenó a muerte porque no aprobó su divorcio.

    ESPAÑA
    Luis Vives era valenciano de origen judío, pero vivió casi siempre en los Países Bajos por temor. Fue amigo de Erasmo y de Tomás Moro. Criticó los métodos educativos de la época y esbozó el perfil del humanista perfecto. Además de la pedagogía, cultivó otras ramas de la filosofía.

    Antonio de Nebrija, experto en las lenguas clásicas y conocedor de los valores de la lengua vulgar, publicó la primera gramática castellana.

    Cardenal Cisneros. Su aportación al humanismo más que de autor fue de promotor. Fundó la Universidad de Alcalá y acometió la edición de la Biblia políglota, impresa en cinco idiomas.

    VIDEOS ARTE RENACENTISTA

    mdn @ 11:26

    PALACIOS RENACENTISTAS

    mdn @ 10:58

    17/11/2008 GMT 1

    CIRCUNSTANCIAS HISTÓRICAS QUE PROPICIAN EL ADVENIMIENTO DEL ARTE RENACENTISTA

    mdn @ 17:10

    Históricamente, el Renacimiento fue contemporáneo de la Era de los Descubrimientos y las conquistas ultramarinas. Ésta «Era» marca el comienzo de la expansión mundial de la cultura europea, con los viajes portugueses y el descubrimiento de América por parte de los españoles, lo cual rompe la concepción medieval del mundo, fundamentalmente teocéntrica.

    El desmembramiento de la cristiandad y el desarrollo de los nacionalismos, la introducción de la imprenta, entre 1460 y 1480, y la consiguiente difusión de la cultura fueron de la mano, potenciándose mutuamente, con la revolución operada en el mundo de las ideas. El determinante, sin embargo, de este cambio social y cultural fue el desarrollo económico europeo, con los primeros atisbos del capitalismo mercantil. En este clima cultural de renovación, que paradójicamente buscaba sus modelos en la Antigüedad Clásica, surgió a principios del siglo XV un renacimiento artístico en Italia de empuje extraordinario.

    El artista tomó conciencia de individuo con valor y personalidad propios, se vio atraído por el saber y comenzó a estudiar los modelos de la antigüedad clásica a la vez que investigaba las técnicas del claroscuro, las formas de representar la perspectiva, y el mundo natural; especialmente la anatomía humana y las técnicas de construcción arquitectónica. El paradigma de esta nueva actitud es Leonardo da Vinci, personalidad eminentemente renacentista, quien dominó distintas ramas del saber, pero del mismo modo Miguel Ángel Buonarroti, Rafael Sanzio, Sandro Botticelli y Bramante fueron artistas conmovidos por la imagen de la Antigüedad y preocupados por desarrollar nuevas técnicas escultóricas, pictóricas y arquitectónicas, así como por la música, la poesía y la nueva sensibilidad humanística. Todo esto formó parte de el renacimiento en las artes en Italia.

    INTRODUCCIÓN AL ARTE RENACENTISTA: EL TÉRMINO "RENACIMIENTO"

    mdn @ 17:06

    El Renacimiento es uno de los grandes momentos de la historia universal que marcó el paso de mundo Medieval al mundo Moderno. Es un fenómeno muy complejo que impregnó todos los ámbitos yendo por tanto, más allá de lo puramente artístico como ha querido verse.

    Para muchos autores empieza en 1453 con la conquista turca de Constantinopla. Según otros es un nuevo periodo que surge desde el descubrimiento de la imprenta, e incluso se considera que no se produce hasta que Copérnico descubre el sistema heliocéntrico; pero la fecha tope es 1492, con el descubrimiento de América.

    El término Renacimiento deriva de la expresión italiana rinascita, vocablo usado por primera vez por el literato Petrarca y revalorada por el arquitecto y teórico Giorgio Vasari, que la delimita en el mismo momento histórico en que tuvo lugar este movimiento cultural. Vasari lo acuÒa en su obra Vidas de los más ilustres artistas para referirse a un movimiento que hace resucitar en el arte y la cultura los valores espirituales de la antiguedad clásica. El término no empieza a utilizarse hasta el siglo XVI, pero no será consagrado en sentido histórico, social y cultural hasta mediados del siglo XIX.

    Será a partir de este momento cuando ya cobrará fuerza el redescubrimiento del hombre como individuo, el redescubrimiento del mundo como armonía y realidad que rodea al hombre liberado de todas las preocupaciones religiosas.
    El Renacimiento es ante todo, un espíritu que trnasforma no sólo las artes, sino también las ciencias, las letras y formas de pensamiento. En su conjunto se ha visto una clara reacción al espíritu teológico de la Edad Media, sin embargo la ruptura no se produce de manera violenta porque no pocas de las concepciones que se van a desarrollar tuvieron su origen durante el medievo, y esto es claramente apreciable en el terreno artístico.

    Durante buena parte del siglo XV perviven las formas del arte medieval, iniciándose una convivencia entre los clasicismos, que poco a poco van a ir imponiéndose a los elementos góticos en autores como Brunelleschi o Fra Angelico que ensayan movimientos que posteriormente se van a desarrollar. Esta serie de fenómenos nos dan a entender que hablar de ruptura no es del todo correcto, es quizá más una evolución que nos permite comprender mejor ciertas manifestaciones del siglo XV.

    Este movimiento surge en Italia a fines del siglo XIV y principios del XV, expandiéndose con fuerza a Europa a mediados del siglo XV, y desde mediados del siglo XVI al mundo hispanoamericano. Es un movimiento universal pero que adopta las características y modos propios del pasado de las naciones a través de un proceso de asimilación. El que su origen sea italiano es porque Italia es fundamental por su pasado histórico que ahora se quiere recuperar e impulsar. Además hay otro factor relevante y es que en Italia nunca hubo un arraigo total y fuerte de lo medieval como ocurrió en Europa, precisamente porque aún estaba latente el espíritu clásico.

    Politicamente Italia se organizó en torno a ciudades-estado que obtuvieron un gran auge artístico y político encabezadas por Florencia. Tras la muerte de Juan Galeazzo Visconti en 1402 los intentos por hacer de italia un reino unido bajo el mando de un solo gobernante, excedieron sus posibilidades reales. En el Renacimiento la historia de Italia es la de sus cinco estados principales: Florencia, Milán, Nápoles, Venecia y el Papado. Las constantes luchas por ampliar las fronteras hicieron posible la creación de un nuevo grupo social: los Condottierieran personajes especializados en la guerra, grandes estrategas que estaban generalmente al mando de una compañia, aunque, en última instancia, su suerte la decidían el poder, ls necesidades, los objetivos y los recursos del príncipe o Estado al que servía. Las guerras entre los estados italianos se hacían mediante contratos, por tanto a través de los condottiero, durante casi dos siglos. Esta tradición pseudo-mercenaria se hizo presente en europa desde el siglo XIII, gracias en parte al desarrollo económico de las ciudades, el crecimiento demográfico y la tradición de las Cruzadas, haciendo posible que parte de la clase de terratenientes se aúnen para producir un gran excedente de grupos armados fuertemente cualificados.

    Desde finales de l siglo XV los condottieri fueron personajes para los que la guerra era una empresa esporádica más que una actividad permanente; la clave de este sistema se basaba en la condotta, contrato en el que se especificaban las condiciones de los servicios prestados por el capitan y sus soldados y su retribución por ellos. Este tipo de contrato se utilizó en otros ámbitos, gracias al nacimiento de una fuerte burguesía p´rospera que buscaba su propio beneficio. Nace ahora la clientela, debido a que la economía se va liberando y van tomando autonomía los pequeños comerciantes y banqueros que, con su mecenazgo, van a impulsar relaciones comerciales a nivel nacional e internacional. Pero este movimiento de capital no estaba controlado por un Estado fuerte que promoviera dichas iniciativas, sino que generalmente funcionaban como empresas privadas, gestionadas a menudo sobre una base familiar, subordinándose a la iniciativa de un linaje o clase social acomodada. Generalmente se trataba de aristrócratas que no eran miembros de la nobleza ni pretendían serlo, y, sin embargo, eran reconocidos como personajes de alto prestigio en la sociedad renacentista. Se mantenían al margen de la corte, valiéndose de la situación de que el príncipe o monarca no conocían los mecanismos financieros, abriéndose para ellos un campo extraordinario de oportunidades como operadores económicos o intermediarios entre ellos financiando algunos de los gastos extraordinarios de la corte. Pero aun sin pertenecer a la clase nobiliaria y eclesiástica, gracias a su capital rivalizaron con ellos.

    El nacimiento del mecenazgo impulsó tambien planteaminetos gremiales, siendo la propia ciudad la que generosamente propició con los fondos de sus arcas el engrandecimiento de las ciudades. Así, por ejemplo, el Hospital de los Inocentes de Florencia fue costeado por el gremio del arte de la seda.

    Ya hemos dicho antes que el Renacimiento surgió en Italia, pero además, el Renacimiento del siglo XV se da solo en este país. Se puede decir que en Francia, España y Alemania hacia 1450/1500 ya se conoce este movimiento, pero no se desarrolla plenmente hasta el siglo XVI. El renacer de Italia estuvo ligado a la idea de la recuperación de la grandeza de Roma, que tras la caída del Imperio Romano, y un periodo de anarquía y confusionismo, desde el quattrocento se trata de romper con esa etapa bárbara para volver a esa idea de grandeza latina. La pérdida de poder de la iglesia hizo que se propagaran las herejías, que finalmente darán a fines del siglo XVI la Reforma Protestante.

    En esta épocael Imperio Bizantino se tambaleaba por los Turcos; la economía Europea estaba en crisis y las revueltas se propagaban. Esta etapa de crisis afectó al pensamiento: el escolasticismo de la Edad Media cae en un escepticismo radical. Los primeros pensadores cristianos concedían una primacía al espiritualismo sobre lo material, existía una visión providencialista, el poder de los Papas sobrepasaba al de los Príncipes y esto dio lugar a inicios del Renacimiento a enfrentamientos entre ambos poderes.

    Teorías de inicios del Renacimiento proponen que el gobierno es una institución terrenal pero de origen divino. Surgen entonces nuevos pensadores que renuevan la teoría política, exigiendo la separación de poderes: el gobierno es una institución terrenal de invención humana que no tiene nada que ver con la divinidad. Uno de los primeros teóricos en afirmar esta otra teoría fue Dante, que, en su obra De Monarquia defiende la autoridad civil sobre la eclesiástica. Otros tantos pensadores proponen esta división como Marsilio de Padua y Guillermo de Occam entre otros.
    La teoría política de este periodo llega a su culmen con Maquiavelo, pensador que influirá posteriormente en el pensamiento del Barroco. Este autor propone por primera vezla total separación de poderes entre la Iglesia y Estado, pero incluso fue más allá: en su obra Discursos afirmó que el objetivo de un buen gobernante debía ser el bienestar de su comunidad, por tanto el soberano podía saltarse cualquier cuestión moral, ética o religiosa.
    La polémica estaba servida en los núcleos eclesiásticos, culminando con la Reforma. Todas estas ideas fueron posibles también gracias a los avances científicos de este periodo. La ciencia cobrará un fuerte desarrollo gracias al humanismo y a inquietud intelectual. El Humanismo tiene sus antecedentes en plena Edad Media, en la modernidad del pensamiento de Abelardo, filósofo francés del siglo XII, que propugno una filosofía individualista ensalzando la grandeza humana, en un momento en que domina la idea de Dios sobre lo terrenal. Un poco más adelante otro antecedente aislado fue la corriente humanista desarrollada en el siglo XIII en la Universidad de Charyres, donde se animaba a profundizar y conocer el mundo clásico. Este brote aislado francés se da en Italia en términos similares en los círculos cultos de Florencia, en la Academia Neoplatónica costeada por los Médici. El término Humanismus fue acuñado en 1808 por el alemám Netharmer, refiriéndose al valor formativo en la educuación de los clásicos grecolatinos. El humanista del Renacimiento era por definición un erudito, un hombre culto, enamorado de la antigüedad y perocupado por el estudio de todas las disciplinas en el campo del saber. Se siente atraído por la filosofía de Platón. Los dos máximos defensores de las concepciones platónicas fueron Marsilio Ficcino y Piccolo della Mirandolla, que fueron quienes fundaron la Academia Neoplatónica de Florencia.
    En teoría defendían el pensamiento platónico adaptándolo al concepto cristiano. En la Academia se promovió el estudio y la traducción de la cultura latina, destacando Pietro Bracciolini que descubrió el Tratado de Arquitectura de Vitrubio, que será el modelo tratadístico de los siglos XV y XVI; también es importante la figura de Poliziano que recuperó el interés por la mitología, haciendo resurgir el paganismo en el arte cristiano.

    El hombre humanista se centra en el estudio de la cultura clásica, en el estudio del hombre como individuo y en su capacidad intelectual para el estudio de todos los campos del saber: ciencia, filosofía, arte...El ideal es un hombre completo, armónicamente desarrollado en lo físico y en lo espiritual que no limita su saber a un campo concreto, sino abierto a lo universal. La plena confianza que se tiene en el hombre da lugar al antropocentrismo. El prototipo de humanista lo encontramos en Leonardo da Vinci. El intelectualismo de este periodo produjo grandes avances en el mundo de las ciencias, acrecentado por el descubrimiento de la imprenta que ayudó a la difuesión de los saberes por todas las cortes Europeas. El hombre en el terreno científico trata de profundizar en las apicaciones y fundamentos de la ciencia; así hay un gran desarrollo de la oftalmología; las cátedras de cirugía y anatomía en las Universidades serán desarrolladas por los médicos que se van dirigiendo cada vez más por el camino práctico como Miguel Servet, que publicó el Tratado de Terapeútica donde manifiesta ser el descubridor de la circulación pulmonar, dejando la puerta abierta para que posteriormente se descubra la circulación de la sangre.

    La astronomía fue uno de los campos más importantes en el progreso científico, que influirá en el cambio de pensamiento de los europeos gracias a la obra de Copérnico De Revolutionibus Orbium Caelestium donde tira por la borda las teorías geocentristas de Ptolomeo, afirmando un sistema heliocéntrico que explica de manera más efectiva los fenómenos astronómicos observados. Se producen también extraordinarios inventos en el campo de la ciencia de la navegación, impulsados por el descubrimiento de América: aparece el astrolabio y el nocturlabio, la carta naútica o portulario, inventos que facilitaron la navegación y el afán de aventura y conquista de nuevos territorios.

    A partir del siglo XVI estos conocimientos comienzan a difundirse por toda Europa, pero antes de terminar esta brevísima introducción al Renacimiento hay que mencionar un hecho importante que marcó el paso de este periodo al Barroco, y que conocemos como la crisis Manierista. En 1527 los ejércitos del emperador Carlos V tomaron Roma y la sometieron a un brutal saqueo donde fueron hechos prisioneros el Papado y el Sacro Colegio Cardenalicio. Durante nueve meses toda la cristiandad estuvo sin guía, augurando ya el cambio con la Reforma que desde Alemania se pedía con fervor. Un cambio que defraudó a muchos en su esperanza por la renovación de la iglesia porque no llegó a culminar hasta varios años después y sin cuajar en Roma. Pero, como indica André Chastel en su obra El Saco de Roma desde esta fecha ya nada fue igual: esta crisis no sólo supuso un trágico ejemplo de la guerra, sino que dio lugar a la difusión de una nueva mentalidad que afectó tanto a las artes como a las letras más allá de Italia. Así surge el manierismo, término que deriva del vocablo italiano Manieray que se refiere a los distintos modos gramaticales de diverso significado. El significado más parecido sería estilo, aunque la maniera era considerada un atributo inherente al arte. La llegada del Manierismo está relacionada con la creación y práctica de un tipo completamente distinto en su personalidad, dotado de facultades individuales propias, esto suponía una liberalización en parte de las reglas estéticas que se promovieron desde las Academias del Renacimiento.

    El Manierismo surge en un periodo de crisis como una transición no sólo debida a un antihumanismo, como se ha intentado ver, sino que se suman una serie de factores que, de manera inherente, hacen que aparezca la ruptura: el saqueo de Roma, la preparación del Concilio de Trento, la nueva orientación de las rutas comerciales, la revolución económica en toda Europa y la crisis econímica en el ámbito mediterráneo, que hacen realidad la crisis y también en parte la disolución del humanismo en Italia, en favor de una mentalidad que es por un lado racionalista hasta el límite, y por otro lado radicalmente antiintelectualista. Esta crisis comenzó con la duda de si eran concordantes las necesidades espirituales y corporales con las creencias religiosas y la salvación, dando lugar a un arte donde lo espiritual no era representado como algo que se consumía en las formas materiales, sino que podía ser sugerido más allá de los límites de las formas. De esta manera el manierismo como antihumanismo, como filosofía de vida y como nueva dirección por sus tendencias opuestas al Renacimiento, podría designarse como Contrarrenacimiento. El Manierismo es por tanto, una manifestación de crisis, la necesidad de nuevos horizontes para ser explorados que se produce , sobre todo en el ámbito del arte, y que augura el nacimiento de un nuevo periodo: el Barroco.

    Unidad 60. El arte del Renacimiento italiano y su influencia.

    mdn @ 13:47

    ÍNDICE

    1.- EL TÉRMINO RENACIMIENTO

    2.- CIRCUNSTANCIAS HISTÓRICAS

    3.- EL HUMANISMO: LA NUEVA VISIÓN DEL HOMBRE EN EL MUNDO

    3.- LA ARQUITECTURA RENACENTISTA ITALIANA

           Quattrocento, el Renacimiento 

                        Filippo Brunelleschi

                        Leon Battista Alberti.

            Cinquecento, a su vez dividido en dos fases:

     

    • Fase de culminación o madurez: el Renacimiento medio, que cubre el primer cuarto del siglo XVI (hasta el saco de Roma de 1527).

               Basílica de San Pedro (Donnato Bramante, Antonio da Sangallo el  Viejo, Rafael y Miguel Ángel).

              Miguel Ángel,

              Andrea Palladio

              Giulio Romano.

    4.-PINTURA  RENACENTISTA ITALIANA

            Primer Renacimiento- Quatroccento

               Masaccio 

               Fra Angelico 

              Paolo Uccello

               Filippo Lippi

               Sandro Botticelli

              Domenico Ghirlandaio

               Andrea Mantegna

               Piero della Francesca

             LOS GRANDES GENIOS DEL CINQUECCENTO

               Leonardo Da Vinci

               Miguel Ángel

               Rafael

               Tiziano

                  

    5.- ESCULTURA RENACENTISTA

                QUATROCCENTO

                  Gilberti

                  Donatello

                  Della Quercia

                  Della Robbia

                  Pollaiuolo

              CINQUECENTO   

                  Miguel Angel

                 Rustici, Sansovino, Cellini, Bancellini, Bolonia y Leon leoni 

    6.- LA DIFUSIÓN DEL RENACIMIENTO POR EUROPA

                ESPAÑA

                FRANCIA

                 ALEMANIA

                 PAISES BAJOS

    OBRAS DE GIOTTO

    mdn @ 13:08

    Art gallery: Giotto 

    GIOTTO DI BONDONE: LA TRANCISIÓN AL RENACIMIENTO

    mdn @ 13:04

    Giotto di Bondone, mejor conocido solo por su nombre de pila (Colle di Vespignano, 1267? - Florencia, 8 de enero de 1337) fue un notable pintor, escultor y arquitecto italiano del Trecento. Se lo considera el primer artista de los muchos que contribuyeron a la creación del Renacimiento italiano y uno de los primeros en sacudirse las limitaciones del arte y los conceptos medievales. Si bien se limitó fundamentalmente a pintar temas religiosos, fue capaz de dotarlos de una apariencia terrenal, llena de sangre y fuerza vital.

    Infancia y aprendizaje

    Giotto nació, según las fuentes más creíbles, en Colle de Vespignano, en las cercanías de Vicchio del Mugello, un pueblo cercano a Florencia. Según su principal biógrafo, Giorgio Vasari, era hijo de un campesino llamado Bondone, y pasó su infancia como pastorcillo en los campos. Si bien la mayoría de los autores cree que se llamaba en realidad Giotto di Bondone, otros opinan que su verdadero de pila era Ambrogio o Angelo, y que el nombre por el que es conocido, Giotto, no sería más que un diminutivo, derivado de Ambrogiotto o Angelotto.

    Existen controversias acerca de su año de nacimiento, aunque lo más probable es que naciera en 1266 o 1267. Estas fechas se deducen de la afirmación del cronista florentino Antonio Pucci de que Giotto murió a los setenta años de edad en 1337 (año del calendario florentino, que se iniciaba el 25 de marzo). El día exacto se desconoce.

    Según sus biógrafos, fue discípulo del pintor florentino Cimabue, el artista más conocido de su época. Vasari relata el modo en que el pequeño de 11 años demostró por primera vez su talento artístico: cuenta que, estando el niño al cuidado de unas ovejas, mataba el tiempo dibujando a una de ellas sobre una piedra plana con una tiza. Acertó a pasar por allí Cimabue, quien, impresionado por el talento natural de Giotto —que había dibujado una oveja tridimensional, tan natural y perfecta que parecía viva—, lo acompañó hasta su cabaña y consiguió convencer al padre de que le dejara hacer del muchacho su aprendiz.

    Otra versión de la biografía de Giotto manifiesta que su padre lo mandó a Florencia para que trabajase como aprendiz con un mercader de lanas. El joven, muy interesado en el arte, tomó la costumbre de visitar el estudio de Cimabue para ver a los artistas trabajar. Ansioso de incorporarse al taller, insistió tanto a su padre que al fin se le permitió aprender con el gran maestro.

    Vasari refiere que Giotto era un aprendiz divertido y bromista, a tal punto que en una oportunidad pintó una mosca en la naríz de un retrato. Su técnica era tal que Cimabue intentó espantarla con la mano antes de darse cuenta de que estaba pintada. Esta anécdota de juventud presagia ya la técnica característica de Giotto, que lo capacitaba para pintar figuras casi reales.

    Primeras obras conocidas


    Escenas de la vida de San Francisco, en Asís: La expulsión de los diablos de Arezzo.

    Cuando Giotto promediaba la treintena, su fama había trascendido las fronteras de Florencia y se extendía ya por toda Italia, a tal punto que el papa Bonifacio VIII le envió un mensajero para pedirle algunas muestras de su arte, con la intención de ver por sí mismo si el renombrado pintor era digno de recibir propuestas para trabajar en Roma. Según Vasari, Giotto tomó un lienzo blanco en presencia del recadero, hundió su pincel en pintura roja y, con un solo trazo continuo, dibujó a mano alzada un círculo geométricamente perfecto, diciendo al hombre: "La valía de este trabajo será reconocida". Escribe Vasari: "Cuando el papa vio el lienzo, percibió instantáneamente que Giotto era superior a todos los demás pintores de su tiempo".

    Provisto de su talento natural y de las enseñanzas de Cimabue, Giotto comenzó pronto a ocuparse de encargos de terceros, principalmente trabajos religiosos. Así, se le atribuyen como primeras obras dos series de frescos en la Basílica de San Francisco de Asís. Un primer ciclo, en la parte alta de las paredes del templo, realizado posiblemente en la primera mitad de la última década del siglo XIII, y de atribución bastante dudosa, desarrolla temas bíblicos. Más adelante, entre 1297 y 1299, una nueva serie de frescos fue muy probablemente ejecutada por Giotto en la parte inferior de los muros de la iglesia, acerca de la vida de San Francisco de Asís. Vistos los excelentes resultados, se le solicitó que pintara —entre 1305 y 1306— los extraordinarios frescos de la Capilla de la Arena en Padua.

    Viajes por Italia y cargos públicos

    Giotto viajó por casi toda Italia, ejecutando docenas de retratos de príncipes, nobles y dignatarios eclesiásticos en su ciudad natal, Nápoles y Roma. Las capillas Peruzzi y Bardi de la Iglesia de la Santa Cruz muestran sus frescos.

    En el año 1334, la ciudad de Florencia decidió honrar al gran pintor: se le otorgó el título de magister et gubernator ("maestro y gobernador") de la Obra de Santa Reparata, que se encargaba de las obras de la catedral, así como arquitecto en jefe de la ciudad y superintendente de obras públicas. En esta última etapa de su vida, Giotto diseñó el famoso campanile ("campanario") de la catedral de Florencia, cuya construcción se inició en ese mismo año de 1334, pero que no pudo ver concluido. Según Ghiberti, los bajorrelieves del cuerpo inferior del campanario fueron también obra suya.

    Curiosamente, aunque finalmente el campanile no se construyó de acuerdo con sus proyectos, es universalmente conocido como "campanile di Giotto".

    La muerte

    Falleció el 8 de enero de 1337, antes de poder ver terminadas las obras del campanile. Fue enterrado en Santa Reparata, con grandes honores por parte del comune (ayuntamiento) de la ciudad, lo cual era muy inusual en la época. Se trata de un caso prácticamente único entre los pintores de su tiempo: el reconocimiento de que gozaba era tan grande que fue enterrado con honores de noble y dignatario político, algo impensable para un artista, a los que en aquel tiempo se consideraba meros artesanos.

    Carácter y costumbres

    Giotto era un hombre campechano y de vida hogareña, gran conversador y de ánimo bromista. Casado, dejó seis hijos que lo sobrevivieron.

    Fue poco amigo de dispendios y gastos inútiles. Esta costumbre, junto con los buenos precios que obtuvo por sus obras, le permitió ahorrar su dinero —al revés que la mayor parte de sus colegas— y morir como hombre rico.

    Se relacionaba con soltura tanto con los ricos y nobles como con los hombres del pueblo: se sabe que tuvo mucha confianza con el papa Bonifacio y el rey Roberto I de Nápoles escribió de él que era su "gran amigo". Existe una tradición según la cual Dante Alighieri fue también su amigo, y le habría visitado durante la realización de los frescos de la capilla de los Scrovegni, pero no ha podido ser confirmada por fuentes fiables. En todo caso, en la "Divina Comedia", Dante afirma que Giotto fue superior a su maestro Cimabue. Boccaccio lo retrata en el Decamerón y en el año 1400 Cennino Cennini escribió que "Giotto tradujo el arte de la pintura del griego al latín".

    Su pintura


    "La Desesperación", Capilla de la Arena.

    El arte de Giotto fue extremadamente innovador y es considerado precursor de la evolución que poco después llevó al Renacimiento. Sus obras fueron el punto de inflexión entre el arte bizantino de la Baja Edad Media y el mucho más realista y humanista que floreció en el Renacimiento.

    Las figuras planas y simbólicas del Bizantino dieron lugar a las modeladas e invididuales en perspectiva. Giotto adoptó el lenguaje visual de la escultura al darles volumen y peso. La comparación entre la Madonna de Giotto y la de su maestro Cimabue nos muestra por qué sus contemporáneos consideraban sus pinturas como "milagros del naturalismo".

    Al igual que los demás artistas de su tiempo, Giotto carecía de los conocimientos técnicos de anatomía y teoría de la perspectiva que los pintores posteriores se acostumbraron a aprender. Independientemente de ello, los que sí poseía eran infinitamente superiores a los de los que lo precedieron e imitaron.

    Con sus composiciones de profunda emotividad, Giotto es el gran iniciador del espacio tridimensional en la pintura europea, tratando con un nuevo espíritu los temas religiosos que dominaron el arte medieval. Su estilo se caracteriza por una frescura y una vida inesperadas, por lo que los críticos hablan de la emoción humana y una carga de todo lo que es importante para el ser humano como las más claras peculiaridades de sus trabajos.

    Al concentrarse en estos conceptos esenciales, Giotto fue capaz de crear impresionantes imágenes de gente bajo presión, personas en crisis y hombres en los que se percibe claramente que están tomando gravísimas decisiones espirituales. Los pintores modernos, que a menudo han utilizado a las obras del florentino como fuente de inspiración, dicen haber encontrado en él una forma de aproximación directa a la más íntima e intrincada experiencia del espíritu humano. Esta característica es intemporal y ha seguido siendo válida para todas las épocas posteriores a la suya.

    Obras

    A despecho de su fama y la increíble demanda que sus servicios como pintor, arquitecto, decorador y escultor tuvieron en vida de Giotto, ninguna de sus obras sobrevivientes puede ser documentada como suya más allá de toda duda razonable. En efecto, se trata de uno de los pintores que presentan mayores problemas de atribución.

    La Capilla de los Scrovegni

    Artículo principal: Capilla de los Scrovegni

    "Joaquín expulsado del Templo", primera escena del ciclo narrativo de la Capilla de los Scrovegni.

    Sin embargo, hay unanimidad en atribuir a Giotto el notable ciclo de frescos de la Capilla de los Scrovegni, en Padua, ya que existen varios testimonios del mismo siglo XIV que así lo confirman. Los frescos de esta capilla son considerados por los críticos el momento culminante de la madurez artística de Giotto.

    El edificio, también conocido por el nombre de Capilla de la Arena, por estar construido sobre las ruinas de una "arena" o anfiteatro), fue construido por Enrico Scrovegni como penitencia para expiar los pecados de su padre, un conocido usurero —que también fue retratado por Dante en la Comedia en términos no muy halagüeños—.

    La construcción de la capilla comenzó en 1303. La opinión más extendida es que Giotto empezó a pintar los frescos dos años más tarde y los concluyó en 1306. Las frescos cubren por entero la única nave de la capilla: la pared occidental, a los pies del templo, está cubierta con un "Juicio Final", el arco de la cancela muestra una "Anunciación" y las áreas principales de las paredes tienen tres filas de pinturas que representan escenas de la vida de la Virgen y sus padres —Santa Ana y San Joaquín— y escenas de la vida de Cristo. Bajo estas escenas pueden verse alegorías, es decir, figuras humanas que personifican las Virtudes y los Vicios, pintadas en monocromía, simulando ser esculturas.

    Las figuras de la secuencia narrativa principal están hechas a media escala, pero el concepto de Giotto es tan grandioso y potente que, en la reproducción de un libro, por ejemplo, parecen de tamaño natural. Presentan un sentido tridimensional y una presencia física completamente desconocidas en la época en que fueron realizadas, evidenciando la capacidad del artista para retratar un sentimiento de "peso moral" más que el esplendor religioso o divino.

    Es muy posible (y en verdad, así parece) que Giotto basara su trabajo en experiencias personales, y ningún otro artista ha conseguido mostrarse tan convincente en la tarea de dirigirse directamente al núcleo de la historia que relata y expresarla con gestos y expresiones tan perfectamente claras y reconocibles.

    La Vida de San Francisco


    «El homenaje de un hombre sencillo», primera escena de los frescos de la Vida de San Francisco, en Asís


    «La donación de la capa», segunda escena, 1297-1299, fresco, 270 x 230 cm, iglesia superior, basílica de San Francisco, Asís

    El segundo ciclo de frescos de importancia asociado o atribuido a Giotto es la "Vida de San Francisco" en la Iglesia Superior de San Francisco, en Asís. Si el autor fue en verdad Giotto no es solamente uno de los mayores problemas que enfrentan los expertos, sino también una de las mayores controversias de la historia del arte. Los frescos de San Francisco son, evidentemente, obra de un pintor de enorme talento. Sus retratos íntimos y humanos han definido, en realidad, la imagen popular que se tiene del santo. Pero existen, sin embargo, grandes diferencias técnicas y estilísticas entre estas obras y las de la Capilla de los Scrovegni. Ellas han hecho que muchos críticos se nieguen, aún hoy en día, a aceptarlas como obras del mismo artista. Los intentos de atribuir a Giotto otros frescos de la ciudad de Asís han producido disputas similares entre los estudiosos de su obra.

    En la actualidad, sin embargo, son mayoría los estudiosos que consideran segura la autoría de Giotto, si bien admiten que habría contado con amplia colaboración de los miembros de su taller. No hay acuerdo en cuanto a la cronología de la obra, pues, aunque es mayoritaria la datación en los primeros años del siglo XIV, hay autores que retrotraen la fecha hasta 1291-1292. Hay acuerdo en cuanto a que se trata de una obra anterior a la de la Capilla de los Scrovegni.

    Los frescos cubren la parte inferior de tres de las paredes del templo, las dos laterales y la interior de la fachada, a ambos lados de la puerta. Se trata de 28 episodios de la vida del recientemente canonizado Francisco de Asís, siguiendo el relato de la Legenda maior de San Buenaventura.

    La Santa Croce de Florencia

    Las pinturas de la basílica de la Santa Croce (Santa Cruz) de Florencia, por el contrario, gozan de mayor consenso entre los expertos, que coinciden en general en atribuirlas al pincel de Giotto. Posiblemente las cuatro capillas sean suyas, y los frescos de las capillas Peruzzi y Bardi han sido fechadas en o alrededor de 1320, cuando el pintor estaba en la ciudad. Algunos de los frescos no se encuentran bien conservados, ya que se intentó lavarlos en el siglo XVIII, pero algunos de la capilla de los Bardi siguen siendo tan impresionantes como en la fecha en que se hicieron.

    En la capilla Peruzzi están representadas escenas de la vida de San Juan Bautista y de San Juan Evangelista. En la capilla Bardi, en cambio, los frescos representan escenas de la vida de San Francisco de Asís.

    Otras piezas


    Crucifijo de la iglesia de Santa Maria Novella, en Florencia

    Lamentablemente, las pinturas que Giotto realizó para Roberto de Anjou en Nápoles no conservan nada del trabajo del artista. Lo mismo sucede con el gigantesco mosaico que diseñó para la Navicella (la nave de la Antigua Basílica de San Pedro, en Roma), que ha sido tan alterado, reformado y cambiado que no puede decirnos absolutamente nada acerca de su estilo.

    Ciertas obras llevan la firma de Giotto: tal es el caso del políptico Stefaneschi, actualmente en la Pinacoteca Vaticana, hecho por encargo del cardenal de ese nombre, que también había encargado las pinturas de la Navicella, para el altar mayor de la antigua basílica de San Pedro. Algunos expertos afirman, empero, que la firma no es prueba de la mano del autor, sino más bien una "marca registrada" que solo indicaba que la obra había sido realizada por el taller de Giotto. Por otro lado, la Madonna de Ognissanti (también llamada "Virgen entronizada"), que actualmente se custodia en la Galleria degli Uffizi de Florencia, aunque no está firmada ni puede documentarse su autoría, es un trabajo de grandeza y humanidad tan patentes que se la acepta universalmente como proveniente del pincel del gran maestro.

    Una de las piezas más soberbias atribuidas a Giotto es el crucifijo de Santa Maria Novella en Florencia, que pintó siendo arquitecto mayor de la ciudad.

    Influencia

    La obra de Giotto ha trascendido al tiempo; en la generación posterior a su muerte se extendió la influencia de su estilo, cristalizando en las obras de todos los pintores que le siguieron.

    La estrella del florentino no declinó sino hasta el gran auge del gótico, pero, aún pasado este, siguió influyendo e inspirando la obra de otros formidables artistas como Masaccio y Miguel Ángel.

    Giotto


    "La adoración de los Reyes Magos". Obsérvese el cometa.

    Uno de los frescos de la Capilla de la Arena es la "Adoración de los Reyes Magos", que se encuentra entre los más reputados y admirados de la serie.

    En el cielo, encima del techo del pesebre, puede observarse la Estrella de Belén, la que, en la iconografía católica, representa la guía divina que condujo a los Reyes Magos hasta Belén. La imagen representada por Giotto tiene forma de cometa (con su cabeza y cola), y ha dominado la idea colectiva que todos tenemos acerca de este episodio bíblico.

    Giotto vio el cometa Halley en su aparición de 1301 en el cielo italiano, y es muy probable que este objeto astronómico haya sido el modelo para la sobrenatural estrella de su "Adoración". Lo que Giotto no tenía forma de saber es que el cometa Halley, con su período de entre 76,5 y 79,3 años, apareció en 11 o 10 a. C., es decir, entre 4 y 7 años antes del nacimiento de Cristo. No puede asegurarse que el Halley haya inspirado el episodio de la Estrella de Belén, pero sí resulta interesante que casi con certeza, tanto la estrella del relato bíblico como la pintada por el maestro florentino sean el mismo cometa en dos apariciones separadas por trece siglos.

    Por esta circunstancia, la Agencia Espacial Europea bautizó como "Misión Giotto" a la sonda que en 1986 se aproximó al cometa para estudiarlo.

    No es el único homenaje que Giotto recibió de las ciencias del espacio: en Mercurio (planeta poblado de accidentes geográficos con nombres de artistas) se encuentra un cráter que ha sido bautizado en su honor.

    HISTORIA DEL ARTE GÓTICO: VIDEOS

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    PINTURA GOTICA

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    UNIDAD 59: PINTURA GÓTICA

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    Pintura gótica


    Simone Martini (1285–1344). Temas oscuros y una intensa emoción se vieron cada vez más acentuadas en el arte gótico tardío.

    La pintura gótica, una de las expresiones del arte gótico, no apareció hasta alrededor del año 1200, es decir, casi 50 años después del comienzo de la arquitectura y la escultura góticas. La transición del románico al gótico es muy imprecisa y no hay un claro corte, pero podemos ver los comienzos de un estilo que es más sombrío, oscuro y emotivo que en el periodo previo, a principios del siglo XIII. El impulso decisivo de esta pintura realista cristiana se produjo en la Italia septentrional de finales de siglo. Diseminándose por el resto de Europa, el periodo gótico se extendió durante más de doscientos años.

    Características generales

    La característica más evidente del arte gótico es un naturalismo cada vez mayor, frente a las simplificadas e idealizadas representaciones del románico. Se considera que esta característica surge por vez primera en la obra de los artistas italianos de finales del siglo XIII, y que marcó el estilo dominante en la pintura europea hasta el final del siglo XV. La pintura gótica se aproxima a la imitación a la naturaleza que será el ideal del renacimiento, incluyendo la representación de paisajes, que, no obstante, sigue siendo poco usual. Se desprende de los convencionalismos y amaneramientos bizantinos y románicos, pero no toma como ideal de belleza el arte griego ni romano antiguo. Por lo mismo, aunque dicha pintura es un verdadero renacimiento, se distingue de la propiamente llamada del Renacimiento clásico en que no cifra, como ésta, su perfección en la belleza de las formas exteriores (que, aun sin descuidarlas, resultan, a veces, algo incorrectas en la pintura gótica) sino, sobre todo, en la expresión de la idea religiosa y en dar a las figuras cierto sabor místico y eminentemente cristiano. A pesar de ello, también ha de decirse que es en este momento en el que comienza la pintura profana, esto es, la pintura en que los temas ya no son siempre religiosos.


    Patética expresión de dolor en uno de los ángeles del Llanto sobre el cuerpo de Cristo, pintura mural realizada por Giotto (h. 1266-1337) en la Capilla de los Scrovegni de Padua.

    En el gótico, en correspondencia con las nuevas tendencias filosóficas y religiosas (recuperación de la filosofía de Aristóteles a través del averroísmo, humanismo de San Francisco de Asís) se tendió a aproximar la representación de los personajes religiosos (los santos, los ángeles, la Virgen María, Cristo) en un plano más humano que divino, dejándoles demostrar emociones y sentimientos (placer, dolor, ternura, enojo), rompiendo el hieratismo y formalismo románico. El artista gótico busca su inspiración en la vida. Hay mucho sentimiento en las obras góticas. Paralelamente, la cultura burguesa demanda una nueva elegancia dentro del arte. Hay más detalles narrativos, más frescura, color, luminosidad,... que se logran con técnicas más refinadas.

    En el principio del periodo gótico, el arte se producía principalmente con fines religiosos. Muchas pinturas eran recursos didácticos que hacían el cristianismo visible para una población analfabeta; otras eran expuestas como iconos, para intensificar la contemplación y las oraciones. Los primeros maestros del gótico conservaban la memoria de la tradición bizantina, pero también crearon figuras persuasivas, con perspectiva. En efecto, se produjeron lentos avances en el uso de la perspectiva y de otras cuestiones técnicas en pintura en cuanto al tratamiento de los soportes (que permiten la mayor difusión de un arte mobiliar), los pigmentos y los aglutinantes.

    Técnicas

    La pintura, esto es, la representación de imágenes sobre una superficie, durante el periodo gótico, se practicaba en cuatro técnicas principales: pintura mural, vidrieras, pintura sobre tabla y miniaturas.

    Pintura mural


    Madonna con ángeles y San Francisco, obra de Cimabue, hacia 1280, pintura al fresco ejecutada en la iglesia inferior de Asís.

    La pintura mural o frescos siguieron usándose como el principal medio para la narración pictórica en las paredes de las iglesias en el Sur de Europa, especialmente en Italia, como una continuación de las tradiciones cristiana y románica anteriores. Fuera de Italia no se cultivaron mucho. Italia, apegada a la forma basilical de las iglesias, conservó mayor extensión en los muros para las pinturas y mosaicos que narrasen historias religiosas.

    En la Toscana, las escuela sienesa y florentina, con el Giotto como el más grande de los pintores del Trecento, continuaron la tradición de la gran pintura mural, ya que la arquitectura gótica no llegó a echar raíces en Italia como en Francia. Esta pintura toscana del Trecento, siendo plenamente gótica, anticipa ya el Renacimiento. Los nombres más destacados fueron Cimabue y Giotto.

    Vidrieras


    Vitral de la cabecera de la Iglesia de San Pedro de Caen (Siglo XIII). Normandía, Francia.

    Frente a lo que ocurre en Italia, en el norte de Europa, las vidrieras fueron el arte preferido hasta el siglo XV. El desarrollo de la Arquitectura gótica con la progresiva sustitución del muro por grandes ventanales con vitrales de colores que permiten el paso hacia el espacio interior de una luz polícroma y matizada, implicó, en las grandes catedrales góticas de Francia, a la práctica desaparición de la pintura mural que se había desarrollado ampliamente en los muros de las iglesias románicas.

    El muro translúcido fue el primer espacio propio o ámbito donde se desarrollaron las artes del dibujo y del color en el Gótico. Durante la Baja Edad Media el arte de los vitrales de las catedrales e iglesias se desarrolló, en Europa, paralelamente con la arquitectura gótica, la cual se caracterizaba por la altura de sus naves y la audacia de sus estructuras con bóvedas de crucería que se apoyaban en esbeltos soportes y arbotantes para transmitir al suelo el peso y el empuje de las bóvedas, liberando de las funciones resistentes a los muros de los edificios que progresivamente fueron sustituidos por ventanales y tracerías o encajes de piedra con vitrales de color.

    En una primera etapa los colores son vivos y saturados, el plomo delimita las formas, las cuales son delineadas con precisión para poder ser vistas a través de la irradiación luminosa de la vidriera, ello conduce a la tendencia de descomponer la vidriera en medallones, nichos u otro tipo de compartimentos. Las vidrieras revelan, más que ningún otro arte, el componente irrealista y artificial del arte gótico.

    A mediados del siglo XIII se produce una modificación profunda de la gama de colores ya que los fondos incoloros se asocian a los tonos quebrados de las escenas y figuras. Con una gama potente pero restringida, las menudas figuras humanas se hacen más agitadas y libres. En la Iglesia de San Urbano de Troyes (hacia 1270) o en las vidrieras de medio punto de la catedral de Beauvais, es donde se dan los mejores ejemplos de estas innovaciones.

    En el siglo XIV, tras el descubrimiento del amarillo de plata los vitrales ganan en ligereza, llenándose de un preciosismo dorado que antes nunca tuvieron. En Normandía, en el coro de Saint-Ouen de Ruán y en la Catedral de Evreux se hallan las vidrieras más bellas. El arte de las vidrieras culmina en un estilo exquisito de una calidad igual o superior a las obras maestras de la miniatura. En la cuenca del Loira, en Champaña o en Alsacia se completa el panorama de las vidrieras en Francia, culminando en las naves laterales de la Catedral de Estrasburgo.

    En Inglaterra destaca la gran ventana occidental de la catedral de York. En España, las vidrieras más destacadas son las de la catedral de León.

    Miniaturismo e ilustración de libros


    Anónimo, San Bernardo de Claraval, Inicial de la letra B en un manuscrito del Siglo XIII.

    Los manuscritos iluminados representaron la más completa documentación de la pintura gótica, registrando en sus miniaturas la existencia de una serie de estilos en lugares donde no han sobrevivido otras obras monumentales. En la pintura de los códices (o miniaturas), sobre todo en Francia, buscando la realidad y delicadeza en las figuras, todavía les faltaba mucho a éstas para ser modelos en dibujo y perspectiva.

    Las miniaturas consistían en pequeñas composiciones : pinturas o dibujos de figuras enmarcadas en las letras iniciales o en diversos compartimentos como medallones, arabescos etc. Se llamaban miniaturas porque se realizaban con minio, u óxido de hierro, mezclado con colorantes naturales.

    En el periodo románico y en el primer gótico los temas tenían carácter sacro, su composición estaba influida por criterios similares a los que regían para los los vitrales de las catedrales e iglesias del propio periodo. En el siglo XIV, se introdujeron temas profanos y el arte de las miniaturas se trasladó a los talleres artesanos de París, Borgoña y Flandes.

    Los manuscritos ilustrados tuvieron una amplia difusión internacional, a través de las cortes de la nobleza europea.

    Destacados miniaturistas fueron Jean Pucelle, Jacquemart de Hesdin y los hermanos Limbourg. Quizá el más famoso manuscrito gótico sean Las muy Ricas Horas del Duque de Berry.

    Pintura sobre tabla

    Aunque se ha dicho que la pintura gótica tiene su espacio propio en los grandes vitrales de las Catedrales y en las miniaturas polícromas de los libros, lo cierto es que la pintura propiamente dicha donde subsistió fue en los retablos, las tablas pintadas que forman los frontales o los laterales de los altares y en los muros de las capillas laterales. Puede diferenciarse, además, entre los retablos, que son tablas pintadas o esculpidas que ornamentan los altares de las iglesias, y las tablas de devoción, individuales, de menor tamaño, que adornan las iglesias y las casas particulares.


    Maestá del Duomo de Siena, obra de Duccio di Buoninsegna, una de las obras más famosas de la pintura italiana; temple sobre madera, 214 x 412 cm Museo dell'Opera Metropolitana del Duomo, Siena.

    La pintura sobre tabla, generalmente retablos, se impuso por toda Europa. En el siglo XV era ya la forma pictórica predominante, suplantando incluso a las vidrieras. De tablas o frontales únicos se pasó a dípticos, tríptico, y luego complicados polípticos que combinaban numerosas piezas hasta llegar a los grandes retablos del siglo XIV, con muchas tablas que se organizan con el banco o predela (cuerpo inferior) y calles verticales, separadas por estrechas entrecalles; en la calle central se representaba el tema principal del retablo.

    Se ejecutaba al temple, que usaba como aglutinante el huevo o la cola obtenida de los huesos de animales. Es novedad de la última fase del gótico el cambiar ese aglutinante por aceite, dando así lugar a la pintura al óleo. El óleo sobre lienzo no se hizo popular hasta los siglos XV y XVI y fue el punto de partida del arte renacentista.

    Fases de la pintura gótica

    Estilo gótico-lineal o franco-gótico

    El estilo gótico lineal se desarrolla entre el siglo XIII y el XIV. Destaca la importancia que le da a las líneas del dibujo. Predomina un cromatismo vivo frente a los matices de color. Los temas, naturalistas, se tratan con sencillez.


    «El diablo y una mujer», vidriera h. 1248, de la Santa Capilla de París

    Ejemplifica esta época las vidrieras de las catedrales y las miniaturas. En Francia, destaca el conjunto de la catedral de Chartres. Otras vidrieras son las de las catedrales de Bourges, Tours, Bayeux y de la Santa Capilla de París.

    Es característico de las miniaturas de esta época el empleo de encuadramientos arquitectónicos, así como el uso abundante de oro y las orlas vegetales. Entre las obras producidas dentro de este estilo, cabe citar las Biblias historiadas, como la Biblia Pauperum, las dos biblias de Pamplona o la llamada Biblia moralizada de San Luis (catedral de Toledo); otras obras de devoción fueron el Salterio de la reina Blanca de Castilla (Biblioteca del Arsenal, París) y el Pasionario de Cunegunda (Praga), ya del siglo XIV. La obra maestra de la miniatura española de la época es el Códice de El Escorial de Las Cantigas, obra del scriptorium de Alfonso X.

    Comienza a verse en esta época pintura sobre tabla, pudiéndose mencionar el Díptico de la Virgen (Museo de Berlín) y numerosos frontales catalanes y aragoneses, como el de Valltarga o el de Avià. En España se sigue cultivando la pintura mural en esta época, destacando la Sala Capitular de Sigena (MNAC) y la capilla de San Martín, en la catedral vieja de Salamanca, obra de Antón Sánchez de Segovia. En el techo de la catedral de Teruel pueden verse las pinturas atribuidas a Domingo Peñaflor.

    Estilo italo-gótico

    Este estilo se fue formando a lo largo del siglo XIII (Duecento) en Italia. Se fundieron las tradiciones del arte bizantino con los primitivos estilos clásicos o paleocristianos en pinturas y paneles de Florencia y Siena. Demostraban más realismo del que se encontraba en el arte románico y en el bizantino, caracterizado por una huida de la llamada maniera greca que dominaba Italia, y que fue sustituida por un estilo más realista. Se sentía fascinación por la perspectiva, y por la ilusión de crear espacios que parecieran reales, con figuras menos rígidas y estilizadas, más anatómicamente correctas y que presentaran estados de ánimo en sus gestos y actitudes. Se muestra también un interés por la narrativa pictórica y una espiritualidad intensificada por influencia franciscana.

    En el siglo XIII (Ducento) se distingue la escuela toscana, particularmente la obra de Giunta Pisano. A esta primera etapa de la pintura gótica ha de atribuirse igualmente la labor de la escuela romana de mosaicos y pintural murales, cuyos nombres más destacados son los de Jacopo Torriti y Pietro Cavallini. Cavallini fundió la pintura de la tradición local romana (arte romano y arte paleocristiano) con las convenciones bizantinas; sus vigorosos y bellos frescos y mosaicos muestran un dominio del naturalismo.

    Escuela florentina

    Se considera a Cimabue el iniciador de la escuela florentina del Trecento. Trabajó en Roma en 1272, conociendo allí el mundo clásico y la pintura paleocristiana y románica, lo que le influyó para abandonar la bidimensionalidad del estilo bizantino y encaminarse a un mayor realismo. Su obra más conocida es la Maestà, que estaba en el altar de la iglesia de Santa Trinità de Florencia. A finales de siglo estuvo trabajando en la Asís.


    El beso de Judas, 1304-1306, fresco, 200 x 185 cm, Capilla de los Scrovegni, Padua

    No obstante, el gran maestro de esta escuela es un discípulo suyo, Giotto (h. 1266-1337), al que se considera como auténtico iniciador de la pintura moderna. Es Giotto quien busca representar el espacio correctamente, así como adecuar las expresiones y los gestos en relación con el estado de ánimo del personaje. Dio un tratamiento revolucionario a la forma y a la representación realista del paisaje, introduciendo la tridimensionalidad, lo que significó un gran paso en la historia de la pintura. Con él llega a la cumbre la pintura gótica italiana. En la Capilla de los Scrovegni, en Padua, se encuentra todo un ciclo de frescos (1305-1306) que mostraron escenas de la vida de la Virgen. También es importante su intervención en Asís, con un ciclo sobre la vida de San Francisco. Giotto tenía un gran poder para organizar toda una escena en torno a una imagen central, como puede verse en una de sus obras más famosas, el Beso de Judas. Estuvo en Roma en 1330, donde pintó un fresco en el palacio de Letrán. Allí conoció las innovaciones de Pietro Cavallini.

    La impresión que les causó la fidelidad a la naturaleza de la obra de Giotto a sus contemporáneos, fue irresistible. La capacidad de simplificar y ordenar la experiencia de la realidad para lograr la representación directa de las cosas, junto a la disposición las historias en compartimentos historiados concebidos como ventanas donde Giotto sitúa los personajes cargados todavía de un peso escultórico que contrasta con la elocuencia de sus gestos. Sobre el fondo de arquitecturas o paisajes dibujados en complejas perspectivas, Giotto desarrolla el «espacio pictórico», un ámbito de tridimensional que se extiende en profundidad por detrás de la superficie pintada en lo que es la principal innovación de la pintura del Trecento y el más importante avance que se haya dado en toda la Historia de la Pintura. Con el espacio pictórico nace la pintura moderna. Seguidores suyos fueron Taddeo Gaddi y Andrea Orcagna.

    La Peste Negra que devastó Italia a mediados del siglo XIV afectó profundamente a Florencia, lo mismo que a Siena. Su versión más impresionante es un fresco ejecutado en el año 1350 en el Campo santo de Pisa, el cementerio junto a la catedral de Pisa. Esta obra, atribuida a Francesco Traini, discípulo y seguidor de Giotto, reproduce fragmentos dramáticos y simboliza el crepúsculo de la gran pintura italiana del Trecento. Un incendio, en 1944, dañó el fresco, que tuvo que ser retirado.

    La herencia de Giotto y Martini que había suscitado la mayor renovación pictórica de toda la Historia de la pintura, no se reencontrará en Italia hasta un siglo más tarde, cuando el genio del arquitecto Brunelleschi, juntamente con los pintores Masaccio y Piero della Francesca o del escultor Donatello, eleven los destinos del Arte hasta el Renacimiento.

    Escuela sienesa


    Simone Martini: María Magdalena, detalle del retablo del Altar Mayor (1321), Orvieto.

    Se inicia con Duccio, quien, aun fuertemente influido por la pintura bizantina, intentó superar su bidimensionalidad. En los siglos XIII y XIV, la ciudad de Siena competía en el esplendor de su arte con Florencia. Es en esta ciudad en la que Duccio ejecuta su mayor obra y una de las más famosas pinturas italianas: la Maestà de la catedral de Siena. Fue contratada por la catedral de Siena en 1308 e instalada allí con gran ceremonia en 1311. Posteriormente, la obra fue desmantelada y vendida, en parte porque no era apreciada. Como consecuencia, hay paneles de la Maestà en diversas partes del mundo, como Washington DC, Nueva York y Londres. La Maestà fue pintada por los dos lados: en un lado la Virgen con el Niño y en el otro escenas de los Evangelios; revela fuertes lazos con la tradición bizantina, pudiendo apreciarse la influencia de Europa Septentrional en las formas graciosas y ondulantes de las figuras. Duccio recibió esa influencia de segunda mano, a través de las esculturas de Nicola y Giovanni Pisano.

    Se considera a Simone Martini como el artista más puramente gótico de Siena, ejemplo por antonomasia del estilo italo-gótico, y el único que podía rivalizar con Duccio. El estilo gótico norte-europeo estaba representado en la Italia de la época por Francia. En 1266 una de las ramas de la Casa de Anjou estableció una corte en Nápoles y Martini fue llamado para pintar un cuadro por encargo del rey Roberto el Prudente. Su Madonna con santos y ángeles del gran salón del Palacio Comunal de Siena (1315) es muy característica, poniendo de manifiesto la influencia que en él ejerció la pintura francesa, aunque aún mantiene lazos con la tradición bizantina.


    Ambrogio Lorenzetti: «Alegoría de la Paz», modelo de belleza femenina del Trecento, detalle de las alegorías del Buen y del Mal Gobierno 1338-1340, Siena.

    Los hermanos Pietro y Ambrogio Lorenzetti traen la marca de Giotto a la escuela sienesa. Los hermanos Lorenzetti difundieron un modelo de Virgen con Niño en un coloquio impregnado de tristeza. De las obras que ejecutaron, la obra más destacada de Ambrogio es el fresco que representaba las alegorías del Buen y del Mal Gobierno, encargado para el interior del palacio comunal de Siena. Era el primer intento de mostrar un escenario real con habitantes reales. En la alegoría de la Paz se encuentra representado el modelo de belleza femenino de la época. Ambos hermanos murieron de repente en el año 1348, probables víctimas de la Peste Negra.

    Las basílicas de Asís fueron el lugar donde coincidieron los grandes pintores del final del Ducento con los del Trecento: Cimabue junto con sus discípulos, pintó en ambas basílicas. Giotto con sus discípulos, pintó las Historias Franciscanas de la Iglesia Superior, otros pintores de la escuela florentina así como Duccio di Buoninsegna, Simone Martini y otros pintores de la escuela sienesa estuvieron también en Asís. Reinventaron el retablo o la pintura sobre tabla que decoraba los altares de las catedrales e iglesias toscanas y continuaron la tradición de la gran pintura mural que culminará en el Palacio de los Papas de Aviñón.

    Difusión por europa [editar]

    El nuevo estilo italiano influyó en la pintura de los distintos países, pudiendo citarse a Jean Pucelle en Francia y al maestro Bertram en Alemania. Por lo que se refiere a España, pronto se recibieron directamente obras realizadas en Italia, como el retablo de Don Juan de Manuel (catedral de Murcia), obra de Barnaba da Modena. Pintores italianos, como Gerardo Starnina, trabajaron en la Península Ibérica. En Cataluña inició el estilo Ferrer Bassa, que debió pasar un tiempo en Italia. No obstante, el autor más destacado de la escuela catalana es Ramon Destorrents. Pueden mencionarse, asimismo, a los hermanos Jaume y Pere Serra.

    Estilo internacional


    El Rey Ricardo II es encomendado a la Virgen, Parte izquierda del Díptico de Wilton, hacia 1395, National Gallery de Londres.

    El estilo internacional fusiona, a finales del siglo XIV, características del gótico lineal propio del Norte de Europa y la pintura trecentista italiana. Los artistas destacados viajaban de Italia a Francia y a la inversa, así como por toda Europa, de manera que las ideas se divulgan y combinan. Los pintores siguen una técnica minuciosa, representando con gran detalle las anécdotas, buscando reflejar la realidad con gran naturalismo, pero sin olvidar el sentido simbólico de lo que se representa. Las figuras se estilizan, y abundan los plegados en los ropajes. Ahora, los temas, aunque religiosos, se interpretan como profanos, los santos se transforman en apuestos caballeros y distinguidas damas, que se desenvuelven con ademanes exageradamente afectados en ambientes palaciegos. Obras de este estilo se vieron no sólo en esos dos países ya mencionados, sino también en Inglaterra, Alemania, Austria o Bohemia.

    Francia es el centro difusor de estas tendencias, comenzando por la influencia de los duques Juan de Berry y Felipe de Borgoña. Aún prevalecía allí la iluminación de manuscritos como la forma de pintura predominante. Llegó a nuevas cumbres con la obra de los Hermanos Limbourg, quienes aun viviendo en los Países Bajos, trabajaban para la nobleza francesa. Su obra maestra conjunta son las Muy Ricas Horas, encargo del duque de Berry. Pertenece al género de los libros de horas, un libro de oraciones ilustrado que contenía los rezos para cada una de las siete horas canónicas del día. También incluía un calendario y uno de cada dos meses está ilustrado con temas profanos referentes a cada estación. La obra aún estaba incompleta cuando los artistas murieron, posiblemente debido a la Peste Negra.

    Algunas obras de arte gótico muestran el impacto de la Peste Negra. Esta epidemia, que hoy se sabe que era de peste bubónica, desvastó Europa entre 1347 y 1351. En aquella época muchos consideraron que se trataba de un castigo de Dios. Artistas como el Maestro de las Horas de Rohan reflejaban en sus obras un interés por la muerte y el juicio divino. En aquella misma época, sin embargo, había autores que no parecían afectados por la peste, como el sienés Sassetta. Vivió este pintor una época de paz en Siena, bajo un gobierno republicano durante el cual la ciudad pudo rivalizar artísticamente con Florencia.


    Maestro del Jardín del Paraíso, escena: «María en el jardín con santos», Instituto Städel, Fráncfort del Meno, h. 1410.

    Otro miniaturista de renombre fue Jacquemart de Hesdin. Artista destacado del gótico internacional fue Melchior Broederlam, un flamenco que trabajó para la corte del duque de Borgoña, en Dijon. Sus tablas presentan las características del gótico internacional: una calidad pictórica suave y un detallado realismo. Otros pintores de tablas de Borgoña fueron Jean de Beaumetz, Jean Malouel y Henri Bellechose.

    Se trató de un estilo verdaderamente internacional, cultivado en países como Alemania por Conrad Soest, el maestro Francke o Stefan Lochner. Hubo una escuela de Praga a la que pertenecieron el Maestro del Jardín del Paraíso y el de Trebon. Un ejemplo clásico del estilo verdaderamente internacional es el Díptico Wilton, actualmente en la National Gallery de Londres. Se pudo pintar en cualquier momento del reinado de Ricardo II de Inglaterra. Y su autor pudo haber sido de cualquier nacionalidad, no habiendo consenso sobre la misma, lo que revela el carácter de esta etapa del gótico.

    En España, por su parte, se desarrolló especialmente en la Corona de Aragón. En Valencia trabajaron Lorenzo Zaragoza, Pedro Nicolau y Marzal de Sax. En Cataluña trabajó primero Luis Borrassá y, después, más cercano al estilo flamenco, Bernat Martorell (Retablo de San Jorge). Otros autores son los aragoneses Pedro Zuera, el maestro de Arguís y Juan Leví, y el mallorquín Francisco Comes. En la Corona de Castilla trabajaron Nicolás Francés, Nicolás Delli, Dello Delli, el maestro de Sigüenza y Juan Hispalense.

    Estilo flamenco

    Surge en Flandes durante el primer tercio del siglo XV, al mismo tiempo en que en Italia se encuentran ya en el Renacimiento. Este estilo se difunde por el resto de Europa, salvo Italia, durante el resto del siglo. Actualmente, también puede encontrarse que a esta etapa de la pintura se la llama Prerrenacimiento o también Renacimiento nórdico, abarcando la obra de los flamencos hermanos Van Eyck, Rogier van der Weyden, Hugo van der Goes y Memling o los alemanes Multscher y Witz.

    Su principal innovación es la técnica de pintura al óleo, lo que permite un mayor colorido, sutileza y detallismo. Hay una minuciosidad absoluta en la representación de los detalles, de las texturas de las telas, de la forma los objetos y, sobre todo, la fidelidad de los rostros. Ahora bien, es una pintura repleta de simbolismo, pues con frecuencia, detrás de los objetos más triviales hay mensajes ocultos, lo que convierte los cuadros en auténticas alegorías.

    A esta última fase del gótico a veces se la conoce también como prerrenacimiento o renacimiento nórdico, ya que su rico colorido, su concepción de la perspectiva y su avanzado tratamiento de la luz permiten considerarlos ya un primer renacimiento. Se mantienen, no obstante, ciertos convencionalismos heredados de la tradición anterior que resta veracidad a la escena: composición confusa, pliegues angulosos, gestos forzados, solemnidad excesiva (cierto hieratismo, a veces).

    La mayor parte de las obras son encargos privados para la aristocracia o la burguesía, por lo que tienen un fuerte contenido civil y profano. Predominan los cuadros religiosos aunque, a menudo, se interpretan como sucesos cotidianos; de hecho, es común que quien encarga la obra, es decir, el "donante", aparezca en la escena como un personaje más; a partir de la presencia del donante se desarrolla un nuevo género: el retrato.

    Primer tercio del siglo [editar]

    Dentro de los primitivos flamencos, se considera que los pioneros fueron los hermanos Hubert y Jan Van Eyck (1380-1441), además del pintor cuya identidad no ha sido plenamente establecida y que se conoce como Maestro de Flémalle.


    Jan van Eyck, Giovanna Cenami, esposa de Giovanni Arnolfini, detalle del Retrato de los Arnolfini, hacia 1434.

    A Jan van Eyck se le atribuye la invención de la pintura al óleo. Jan trabajaba como pintor oficial del Duque de Borgoña, lo que le permitió moverse en un ambiente aristocrático y refinado y se convirtió en un pintor elitista. Por eso sus cuadros son auténticas joyas, con personajes muy solemnes, fríos e impasibles. Sus mayores preocupaciones fueron el realismo, el tratamiento de la luz y la perspectiva. Con su hermano, hizo una obra maestra del arte flamenco: el Políptico del Cordero Místico de la catedral de San Bavón en Gante (1432), basado en un pasaje del Apocalipsis. Otras obras famosas de Van Eyck son cuadros de devoción, especialmente la Virgen del Canciller Rolin y la del canónigo Van der Paele, ambas muy similares y con excelentes retratos de los donantes; y retratos admirables, como el del Matrimonio Arnolfini, una alegoría con un avanzado tratamiento de la perspectiva y de la luz.

    Comparte mérito como iniciador de este estilo el Maestro de Flémalle, con gran riqueza de colorido y sentido escultórico de las formas, además de un indudable simbolismo. Se ha identificado con Robert Campin, aunque también hay quien ha sostenido que es Roger van der Weyden en su fase juvenil. Destaca el Tríptico de Werle, tablas en las que está representada Santa Bárbara, el donante Enrique Werle con San Juan Bautista y los desposorios de la Virgen, en el Museo del Prado.

    Segundo tercio del siglo

    En el segundo tercio del siglo XV trabajan una serie de pintores que afirman y asientan el estilo flamenco. El más destacado de ellos es Roger van der Weyden, considerado la antítesis de Van Eyck por la expresividad y agitación de sus cuadros. No se preocupó tanto por la perspectiva o la minuciosidad, sino por el dinamismo y el dramatismo. Su obra maestra es El Descendimiento, en la que llama la atención su apariencia escultórica, su emotividad, su esmerada composición a base de poderosas diagonales y la asociación rítmica de las figuras en grupos de tres, de enormes dimensiones y aprisionadas en un nicho fingido. Aquí no hay frialdad, sino calor, reflejando un gusto popular propio de una burguesía acomodada, no tan culta como la que frecuentó Van Eyck. Ejerció una enorme influencia sobre los pintores posteriores.

    En esta misma época trabajaron dos pintores que dieron gran importancia a la luz: Dierick Bouts, cuyas figuras alargadas están dotadas de un fuerte carácter escultórico y Petrus Christus, con cierta tendencia a la abstracción.

    Último tercio de siglo [editar]

    En el último tercio del siglo XV y principios del XVI trabajaron una serie de pintores que profundizaron en las características del nuevo estilo. Algunos de ellos fueron meramente conservadores de las técnicas anteriores a ellos, como Hans Memling y Gerard David. Gerard David fue el sucesor de Memling en Brujas y fue un artista de éxito. Su obra representa el auge del estilo característico de los Países Bajos.

    Pero hubo otros de mayor originalidad, que pretendían superar los límites del estilo flamenco, entre ellos, Hugo van der Goes, Geertgen tot Sint Jans y, el más notable de ellos, Hieronymus Van aeken, llamado el Bosco. Aunque tuvo una vida acomodada, le obsesionaban la religión y el pecado. Por eso, sus tablas se llenan de figuras fantásticas y visiones diabólicas, cuyo objetivo parece ser moralizar a base de ácidas críticas, pero recurriendo a numerosos recursos pictóricos (el claroscuro, la perspectiva, los paisajes), que suavizan su mensaje haciéndolo más poético. Es célebre por sus obras fantásticas y misteriosas, por lo que hay que considerarlo aparte de sus contemporáneos. Tiene un estilo inigualable y su simbolismo permanece vivo incluso en la actualidad. El Bosco expresa las ansiedades de una época de convulsión social y política. De su abundante obra destacan El Jardín de Las Delicias, gran tríptico que resume la historia moral de ser humano de la creación a la condenación, y El Carro de Heno, otro tríptico que critica el egoísmo y la falta de templanza frente a los placeres prohibidos. Estas dos obras se encuentran en el Museo del Prado, gracias a que el rey Felipe II era gran admirador de su obra y formó una importante colección de pinturas del artista.

    Difusión del estilo flamenco por Europa


    Konrad Witz: La pesca milagrosa, detalle del altar de San Pedro de la catedral de Ginebra, hacia 1444, Museo de Arte e Historia, Ginebra.

    En la segunda mitad del siglo XV, la influencia flamenca se extendió por Europa. En Francia destaca el pintor de la corte, Jean Fouquet. En torno a Aviñón trabajaron Enguerrand Charonton, Nicolás Froment, y el Maestro de Moulins. En Alemania destacan los nombres de Konrad Witz, Martin Schongauer, Hans Holbein el Viejo y Michael Wolgemut, maestro de Durero. El principal autor de estilo luso-flamenco fue Nuno Gonçalves.

    La pintura hispano-flamenca tuvo un enorme desarrollo. En la Corona de Aragón cabe citar al valenciano Luis Dalmau (Virgen de los Concellers), aunque el más representativo de la escuela catalana es Jaime Huguet. De la escuela valenciana pueden mencionarse a Jacomart y su discípulo Juan Rexach. En Baleares trabajó Pedro Nisart, de probable origen francés. Finalmente, el más destacado representante de la escuela aragonesa es el cordobés Bartolomé Bermejo, con su excepcional Santo Domingo de Silos.

    En la Corona de Castilla la llegada del estilo flamenco es posterior, considerándose introductor del mismo a Jorge Inglés. El pintor de más renombre tal vez sea Fernando Gallego, pudiendo citarse otros como Juan de Segovia y Sancho de Zamora (autores del retablo de la capilla de Don Álvaro de Luna en la catedral de Toledo), el llamado Maestro de los Reyes Católicos y Juan Sánchez de Castro.

    UNIDAD 59: ESCULTURA GÓTICA: DESARROLLO TEMA

    mdn @ 12:02

    1. CARACTERÍSTICAS DE LA ESCULTURA GÓTICA1.1. Evolución estilística y características generales

    - En el Gótico la escultura será un arte muy fecundo y en constante evolución desde el punto de vista estilístico:

                + A finales del siglo XII fase de transición durante la que se aleja del hieratismo y la frontalidad del Románico.

    + En el siglo XIII se pone de moda un tipo alargado, de pliegues y ornamentos muy sencillos, rostro triangular, sonrisa estereotipada y de cierto amaneramiento.

    + En la segunda mitad del XIV las figuras se alargan, canon esbelto, y se curvan finamente, ligera sinuosidad en el sentido flamígero comentado en la arquitectura, sus ropajes se pliegan en innumerables pliegues, es el denominado “estilo internacional”.

    + Por último, en el siglo XV, se experimenta una reacción frente a este arte amanerado y triunfan tipos macizos y pesados, de un mayor realismo.

                   

    - Otras características:

    + Creciente naturalismo de las figuras, que se llenan de vida, pareciendo más humanas, con actitudes y gestos cada vez más realistas y expresivos, dejando traslucir sus emociones. Al final las figuras aparecen con rasgos individualizados.

    + En las composiciones con varias figuras éstas se comunican entre sí.

    + Ahora es un arte narrativo, no simbolista.

    + La temática sigue siendo fundamentalmente religiosa.

    + La arquitectura no condiciona el valor plástico de la escultura.

    1.2. La escultura exenta: temática y características          A) Cristo Crucificado

    - No impasible como los románicos, los góticos se muestran atormentados por el dolor y el sufrimiento de la Pasión. El artista gótico hace de la Crucifixión un instante patético, que pretende emocionar.

    - Otra diferencia con los románicos es que ahora aparecen con los pies superpuestos y atravesados por un único clavo, lo que provoca en la composición un ligero movimiento de la cadera que atraviesa todo el cuerpo.

    B) La Virgen con el Niño

    - La Virgen no aparece impasible, inmóvil y frontal, como Trono de Dios; ni el Niño también frontal, inexpresivo y autoritario, como en el Románico.

    - Ahora esta composición se humaniza extraordinariamente, la Virgen se siente maternal, se gira, sonríe, juega o habla con el Niño, como cualquier madre.

    D) La Piedad

    - También empieza a ser frecuente la representación de la Virgen con el Hijo Muerto entre sus brazos, composición iconográfica que se conoce por “Piedad” y que tendrá un gran porvenir durante el Renacimiento.

    C) Otros conjuntos exentos

    - Igualmente son representados otros conjuntos exentos, de variada temática, desde escenas de la vida de Cristo o la Virgen, como El Calvario, El Descendimiento o La Coronación, hasta imágenes de Santos y Mártires.

    - Pero la mejor muestra del profundo cambio de la mentalidad europea durante los siglos bajomedievales es la proliferación de temas profanos, como retratos o escenas satíricas y cómicas, aunque en este caso generalmente en el segundo plano de los relieves y no como escultura exenta independiente.

    1.3. Los relieves de las portadas de los templos

    - En el relieve gótico también podemos apreciar las características generales de la escultura gótica y su evolución, destacando en este caso su carácter narrativo.

     

    - El tímpano, dividido en el Gótico en franjas o frisos horizontales con decoración narrativa, se distingue de los románicos, además, por ser apuntados. Sigue albergando el tema principal, Cristo, la Virgen, el Juicio Final, la Crucifixión u otras escenas evangélicas o de las Sagradas Escrituras.

    - Las arquivoltas, también ahora apuntadas; asimismo se distinguen de las del Románico en que la decoración escultórica que las adorna se sitúa ahora longitudinalmente a ellas, en lugar de hacerlo verticalmente, de forma radial al semicírculo del tímpano.

    - Las jambas, también con esculturas-columna adosadas de profetas, santos o apóstoles, pero ahora sobre repisas y bajo unos doseletes muy característicos decorados con tracería gótica.

    - El parteluz o mainel, con esculturas de la Virgen, Cristo o el Santo titular, también bajo dosel de tracería gótica.

    1.4. Nuevos géneros               A) Los retablos

    - La obra más original de la escultura gótica europea son los retablos, que primero son muy pequeños, para ir creciendo a medida que avanza la Baja Edad Media, hasta alcanzar enormes dimensiones en el siglo XV.

    - El retablo es un armazón de madera o alabastro que se divide en franjas verticales o “calles” y franjas horizontales o “cuerpos”, formando recuadros donde se alojan estatuas exentas, relieves o pinturas con escenas referentes al santo titular del templo, la Virgen, Cristo o los Evangelios. La parte inferior o pedestal se denomina “banco”.

    - Los retablos son interesantes por ser una nueva forma de narrar propia del Gótico, que representa plásticamente cada una de las escenas que componen el hecho narrado y las va hilvanando una tras otra hasta formar un relato, a diferencia del artista románico, que aislaba algunos elementos y los componía en una única escena simbólica.

    B) Las sillerías de los coros

    - Otro espacio típico de la Baja Edad Media, donde el artista gótico concentra su esfuerzo escultórico, es la sillería, en cuyos respaldos se realizan algunas de las más bellas obras góticas, tanto de temática religiosa como profana.

    C) Los sepulcros

    - También hay que subrayar la importancia que toman los sepulcros en esta época, como reflejo de un hombre que evoluciona hacia el individualismo y se preocupa cada vez más por perpetuar su nombre sobre su lecho mortuorio.

    - El período final del Gótico y el principio del Renacimiento serán las épocas cumbre del sepulcro, uno de sus más importantes géneros escultóricos y que dejará creaciones memorables.

    - De tipología muy variada, destacan:

                + Exentos, con la figura yaciente.

                + Adosados a un muro, bajo arco, con un mayor acento arquitectónico, y con la figura yaciente, orante, etc.

     2. LA ESCULTURA GÓTICA EN FRANCIA

    - Francia, como cuna de este estilo, será la que marque las pautas a seguir también en escultura.

    - Luego cada país le irá infundiendo su propia personalidad, con el tiempo más acentuada.

    2.1. Las portadas del siglo XIII

    - La escultura francesa durante el siglo XIII se centrará en las grandes portadas de las catedrales:

    A) Las Portadas de la Catedral de Chartres

    - En el Pórtico Real de la fachada occidental encontramos la transición entre el Románico y el Gótico, como se puede apreciar por la mezcla de las características de ambos estilos. En una de las portadas del crucero se representa el Juicio Final, con las jambas decoradas con altorrelieves de santos y apóstoles, de gran belleza. Al lado opuesto del crucero se representan distintas escenas de la vida de la Virgen (Tránsito, Asunción y Coronación).

              

    B) Las Portadas de la Catedral de Notre-Dame de París

    - La temática se repite en la portada principal, mediante escenas en franjas paralelas superpuestas de carácter narrativo: el Juicio Final en la central y en las laterales escenas de la vida de la Virgen y Santa Ana, con una imagen de María en el parteluz de justo renombre y la Crucifixión.

        

    C) Las Portadas de la Catedral de Amiens

    - La fachada principal de la Catedral de Amiens es de extraordinaria belleza gracias a sus tres grandes portadas de arquivoltas abocinadas, una dedicada a San Fermín, cristianizador de Amiens, las otras dedicadas al Juicio Final, la central, en la que destaca el llamado “Beau Dieu” o Bello Dios del parteluz, y a la Virgen. La Puerta Dorada del transepto sur es algo posterior, de finales de siglo o principios del XIV, es una de las más típicas portadas góticas francesas, con una estilizada y naturalista estatua de la Virgen con el Niño en el parteluz.

              

    D) Las Portadas de la Catedral de Reims

    - En este templo trabajó el que se ha denominado "Maestro de la Sonrisa" pues esculpió a sus personajes con una marcada tendencia a lo amable, a la bondad. En Reims cabe resaltar La Anunciación y La Visitación de las jambas, del mismo autor y de gran naturalismo.

              

    2.2. La escultura del siglo XIV

    - Se repiten las fórmulas usadas, acentuando el decorativismo, el refinamiento y la exquisitez de los modelos estilizados del “estilo internacional”.

    2.3. La escultura del Gótico Final Francés

    - La escultura del gótico final francés, entre finales del siglo XIV y siglo XV, se desarrolló en Borgoña, en la corte de Felipe el Atrevido en Dijon, donde destacó la figura de Claus Sluter, que introdujo el fuerte naturalismo característico de los Países Bajos en Francia.

    - En los dolientes que acompañan el Sepulcro de Felipe el Atrevido, realizada junto a su discípulo Claus de Werve, Sluter ofrece un amplio repertorio de expresiones que contribuyen a enfatizar la evocación de tristeza y dolor. En las estatuas de los profetas del Pozo de Moisés de la Cartuja de Champmol transformó a los personajes del Antiguo Testamento en patriarcas flamencos, cuya representación naturalista se funde con un sentimiento de grandeza espiritual.

              

    - Su sobrino Claus de Werve repite los modelos de dolinetes de Sluter en el Sepulcro de Juan sin Miedo.

     

    - De parecidas características a las anteriores, aunque algo posterior, de finales del XV, es la Tumba de Philippe Pot, de autor anónimo aunque en ocasiones atribuida a Sluter. Se trata de uno de los monumentos funerarios más fascinantes del final de la Edad Media, en el que podemos atisbar rasgos renacentistas en su insólita composición, monumentalidad y expresividad.

    3. LA ESCULTURA GÓTICA EN ESPAÑA

    - Aunque la escultura románica de la segunda mitad del siglo XII y comienzos del XIII muestra un creciente naturalismo, como queda patente en las escenas de la Anunciación de Silos, no se pude hablar todavía de escultura gótica propiamente dicha. Sólo el Maestro Mateo, en el Pórtico de la Gloria, muestra apuntes de un mayor goticismo en sus apóstoles levemente sonrientes y "conversadores".

        

    - La introducción del gótico puro francés en España es un hecho ligado a la llegada de de maestros franceses contratados por la monarquía para acometer tres grandes catedrales.

    3.1. Las portadas del siglo XIII

    - Por ello, la mejor escultura gótica en la España del siglo XIII hay que buscarla especialmente en los programas iconográficos de las fachadas y portadas de:

    + Las catedrales de Burgos y León durante el siglo XIII.

    + Las de Toledo desde finales de dicho siglo y durante el XIV.

    A) Las Portadas del Crucero de la Catedral de Burgos

    - La Puerta del Sarmental o del Obispo, en el brazo derecho o sur del transepto, es una portada típica gótica, aunque no termina de desprenderse completamente del hiertismo románico. En el tímpano se esculpe a Cristo-Doctor dictando su palabra a los cuatro Evangelistas, acompañados por el Tetramorfos simbólico, más naturalista. En el dintel aparece el Apostolado y en las arquivoltas ángeles y ancianos músicos. En el parteluz, aparece el Obispo Don Mauricio.

          

    - La Puerta de la Coronería o de los Apóstoles, al lado norte del transepto, muestra en sus jambas a los Apóstoles, muy naturalistas, ángeles en las arquivoltas y en el tímpano el Juicio Final. En la parte superior del tímpano figuran las insignias de la Pasión sostenidas por ángeles y Cristo Juez, acompañado de la Virgen y San Juan.    

    B) La Triple Portada Principal de la Catedral de León

    - Nuestra Señora la Blanca, del mainel central de la fachada occidental, es una típica Virgen gótica plena de belleza, alegría, armonía, humanización y naturalismo.

             

    - La Puerta del Juicio Final o de la Virgen Blanca, ya de la segunda mitad del siglo, es la central de la fachada occidental: en la parte superior del tímpano, en la que se hace patente un cierto manierismo técnico, aparece Cristo mostrando las llagas y un ángel portando los instrumentos de la pasión; y en el dintel, la parte más hermosa, figura la separación de los bienaventurados y los condenados después que San Miguel pese las almas.

    - La Puerta de San Juan, la de la izquierda, decorada con escenas de la infancia de Jesús, como la Natividad, la Epifanía, la Degollación de los Inocentes y la Huida a Egipto, enmarcadas por reyes y profetas situados en las arquivoltas.

        

    - La Puerta de San Francisco, la de la derecha, está dedicada al Triunfo de la Virgen y en ella aparecen diferentes escenas en varios frisos, como la Muerte, el Entierro o la Coronación de María.

    C) La Puerta del Reloj de la Catedral de Toledo

    - De finales del siglo XIII es la lateral izquierda, la del transepto norte, es la única obra significativa del XIII de la Catedral de Toledo. Sus arquivoltas aparecen repletas de prelados y ángeles con libros, incensarios y candelas bajo doseletes. En su tímpano se desarrollan, en cuatro registros o franjas horizontales, diversas escenas del Nuevo Testamento con abundancia de detalles narrativos.

        

    3.2. La escultura del siglo XIV

    - La escultura del siglo XIV ofrece, como en Francia, síntomas de decadencia, degenerando en amaneramiento y cierta monotonía.

    - De esta etapa destaca la mayor parte de la decoración escultórica de las Portadas de la Catedral de Toledo:

              

    - La Puerta del Perdón o de los Reyes, la central de la fachada principal de poniente, tiene como tema principal del tímpano la Imposición de la Casulla a San Ildefonso y muestra influencias de Reims en la expresión sonriente de los rostros y de la escuela italiana de los Pisano, que ya podemos considerar proto-renacentistas. En los apóstoles de las jambas y en algunas figuras de las arquivoltas se puede apreciar la estilización y alargamiento característicos del XIV.

    - La Puerta del Juicio Final es una obra de taller, no realizada sólo para crear arte sino principalmente para decorar un determinado lugar, que presenta unas composiciones bastante confusas y rostros muy poco expresivos.

    - La Virgen Blanca de Toledo, en alabastro policromado, es una de las más perfectas representaciones marianas de nuestro arte medieval debido a su prodigiosa esbeltez y simplicidad, sobre todo por el carácter familiar y naturalista del detalle del Niño acariciando la barbilla de María.

        

    - El Sepulcro del Obispo Pedro Tenorio de la Catedral de Toledo, de finales del siglo XIV, su ornamentación lateral se reduce a escasas figuras dentro de medallones cuadrilobulados, pero los rasgos fisonómicos están ya fuertemente individualizados, preludiando ya lo que va a ser la escultura funeraria del siglo XV.

     3.3. La escultura del siglo XV

    - El siglo XV es uno de los más gloriosos para la escultura española, tanto en calidad como en abundancia de obras.

    - Las influencias ahora son de Borgoña, primero, y Flandes después, en concreto de Claus Sluter, con sus paños ondulados y fuertemente agitados y el penetrante realismo de sus rostros.

    - Toda la elegancia y claridad de la escultura gótica anterior se cambian ahora en opulencia decorativa y en alardes de primorosidad técnica. Se tiende a ocultar las líneas arquitectónicas y a borrar, incluso, las formas humanas entre complicados ropajes.

    - Es una época de auténtico barroquismo, de recargamiento decorativo.

    A) Pere Johan

    - Pere Johan fue el principal escultor catalán de la primera mitad del siglo XV.

    - En el San Jorge de la Generalitat de Barcelona la búsqueda de lo dinámico y la representación de lo suntuoso y espectacular son las notas dominantes de su estilo.

              

    - El Retablo de Santa Tecla de la Catedral de Tarragona, de alabastro de ligera policromía realzada con oro, contiene episodios de la vida de la Virgen y del martirio de Santa Tecla, descritos con gran dramatismo.

    B) Lorenzo Mercadante

    - Lorenzo Mercadante, escultor francés activo en la segunda mitad del XV, trabajó en Sevilla entre 1454 y 1467.

    - El Sepulcro del Cardenal Cervantes de la Catedral de Sevilla, de mediados de siglo, ya más relacionado con el arte flamenco que con el borgoñón, sepulcro-túmulo que descansa sobre leones, con el frente decorado con escenas de la vida de Jesús y el obispo yacente, destacando el naturalismo de su rostro.

                   

    - Las Portadas Laterales del Nacimiento y del Bautismo de la Fachada Principal de la Catedral de Sevilla, de barro cocido, cuyo estilo se caracteriza por lo abultado y flotante de los ropajes.

    C) Egas Cueman

    - Egas Cueman, escultor y arquitecto flamenco del siglo XV que llegó a España hacia 1440.

    - De la Puerta de los Leones de la Catedral de Toledo, también de mediados de siglo, destacan las estatuas de los apóstoles San Pedro y San Pablo, de intensa expresión y duros plegados.

              

    - De Egas Cueman es la Sillería de la Colegiata de Belmonte en Cuenca, con varios temas bíblicos, desde la Creación del Mundo hasta pasajes del Nuevo Testamento, con figuras de acentuado claroscuro y plegados en “V”.

    D) Rodrigo Alemán

    - Rodrigo Alemán, escultor español de finales del siglo XV y la primera mitad del XVI cuya obra se inspira en el estilo germánico-gótico del norte de Europa.

        

    - La Sillería Baja del Coro de la Catedral de Toledo, decorada con escenas bélicas de la Guerra de Granada en alabanza de las figuras de los Reyes Católicos y documento histórico incomparable.

    E) Sebastián de Almonacid

    - Sebastián de Almonacid, escultor español de finales del siglo XV y principios del XVI, trabajó en Castilla y de su obra destacan los asuntos funerarios.

    - El Sepulcro del Doncel de Sigüenza, de finales del siglo XV, en realidad el caballero Martín Vázquez de Arce, muy original porque no representa al difunto yaciente u orante, sino en actitud naturalista, leyendo ligeramente incorporado, vestido con armadura de la Orden de Santiago, embutido en un gran nicho del muro bajo un arco.

        

    - Los Sepulcros de Álvaro de Luna y Juana de Pimentel en la Catedral de Toledo, con la forma tradicional de túmulo, pero con la novedad de tener las esquinas guarnecidas por figuras orantes.

    F) Simón de Colonia

    - Simón de Colonia, arquitecto y escultor español de finales del siglo XV y principios del XVI, se caracterizó por decorar profusamente sus arquitecturas y por mostrar un marcado gusto germánico. Junto con Juan Guas y Gil de Siloé forma el núcleo de los principales escultores del Gótico Isabelino.

              

    - La Decoración Escultórica de la Fachada de San Pablo de Valladolid, donde es de resaltar el relieve de la Coronación de la Virgen en presencia de Fray Alonso de Burgos, obispo de Palencia y promotor de la obra.

    - La Fachada Retablo del Colegio de San Gregorio de Valladolid, realizada en colaboración con Gil de Siloé, típica obra de carácter decorativo de la época enriquecida con toda clase de recursos ornamentales.

    - La Decoración Escultórica de la Capilla del Condestable de la Catedral de Burgos, con temas heráldicos.

    G) Juan Guas

    - Juan Guas, arquitecto y escultor español de la segunda mitad del siglo XV, representante máximo del Estilo Isabelino en Toledo.

    - La Decoración Escultórica del Presbiterio de San Juan de los Reyes de Toledo, también con los escudos heráldicos y las figuras muy estilizadas y de quebrados paños característicos del Gótico Isabelino.

              

    H) Gil de Siloe

    - Pero el escultor más grande de finales del siglo XV es Gil de Siloé, una de las máximas figuras de la escultura hispánica y europea del siglo XV, siendo el principal representante del estilo Gótico Isabelino. Desarrolló su actividad en Castilla, en Burgos y sus alrededores, entre los años 1486 y 1501.

    - La Fachada Retablo del Colegio de San Gregorio de Valladolid, realizada en colaboración con Simón de Colonia, típica obra de carácter decorativo de la época enriquecida con toda clase de recursos ornamentales.

              

              

    - El Conjunto Escultórico de la Cartuja de Miraflores de Burgos: el Sepulcro de Juan II y su Esposa Isabel de Portugal, de planta estrellada, decorado con finos y calados elementos arquitectónicos y las figuras yacientes tratadas con gran virtuosismo técnico y calidades de insuperable belleza; el Sepulcro del Infante Don Alfonso, en la modalidad de arcosolio, con la figura orante embutida en el muro bajo arco de estilo flamígero, destacando la gran minuciosidad con que está tratado el vestido; y el Retablo Mayor de la Cartuja de Miraflores, obra en la que los efectos de riqueza y barroquismo alcanzan límites insospechados y en la que Gil de Siloe sustituye el típico retablo dividido en cuerpos y calles por una original organización a base de círculos presidida por el Calvario y cuatro escenas de la Pasión de Cristo.

    F) Los Grandes Retablos de finales del XV

    - El Retablo Mayor de la Catedral de Sevilla, tal vez el mayor del mundo, con las calles de igual dimensión, salvo la central, más ancha, y la parte superior que avanza formando un cuerpo final con la Piedad y los Apóstoles.

        

    - El Retablo Mayor de la Catedral de Toledo, en la que intervinieron los principales escultores y pintores de la época, asentado sobre un banco con cinco relieves consta de cinco calles, siendo la central también más ancha, decoradas con escenas de la vida de Cristo y de la Virgen; es una de las obras más importantes del siglo XV, ya de transición al Renacimiento en alguno de sus compartimentos, como los atribuidos al borgoñón Felipe Bigarny.

    4. LA ESCULTURA GÓTICA EN EL RESTO DE EUROPA4.1. La escultura gótica en Alemania

    - Sus principales características son su honda expresividad y el fuerte naturalismo, que en el siglo XV llega al realismo, casi a ser auténticos retratos, y al barroquismo, sobre todo en los angulosos plegados de los vestidos.

     

    - Como ejemplo destaca la Portada de la Catedral de Bamberg, del siglo XIII, por los gestos y ademanes exagerados del grupo de condenados del Juicio Final en fechas aún tempranas.

    4.2. La escultura gótica en Italia

    - En Italia podemos casi hablar de una completa carencia de ejemplares escultóricos plenamente góticos, ya que desde el principio aparecen las formas clásicas que nos permiten hablar de un protorrenacimiento desde el siglo XIII.

              

    - Como ejemplos de esto destacar, sobre todo, a Nicola Pisano, con el Púlpito del Baptisterio de la Catedral de Pisa y el Púlpito de la Catedral de Siena, realizado éste junto a su hijo Giovanni. Ya del siglo XIV señalar a Andrea Pisano con las Primeras Puertas del Baptisterio de Florencia.

        

      

    UNIDAD 59: ESCULTURA GÓTICA

    mdn @ 10:21

    Escultura gótica

    DIAPOSITIVAS ESCULTURA GÓTICA 

    15/11/2008 GMT 1

    Stave churches

    mdn @ 13:40

    ROMÁNICO Y GÓTICO EN ESCANDINAVIA ( for Per Leandersson)

    mdn @ 13:30

    Guía del Arte Románico en Escandinavia

    Características del románico en Escandinavia

    Las características que definen la identidad del arte escandinavo en el ámbito general del románico tienen su raíz en el contexto histórico y geográfico.

    La región que hoy incluye Dinamarca, Noruega y Suecia experimenta un período de expansión explosiva que dura desde el s. V hasta principios del XIII. Una expansión que se conoce en la Europa occidental sobre todo por las correrías de los vikingos en tierras ajenas, aunque comprende además la emigración y colonización (Inglaterra, Italia, Normandía, Rusia), el comercio (desde el Imperio Romano), el servicio de mercenarios al papado y Bizancio, etc. Paralela a esa expansión externa los países nórdicos evolucionan internamente hacia una unificación política y lingüística, y hacia la consolidación del poder de la monarquía.

    La cristianización de Escandinavia es relativamente tardía. Los primeros misioneros, llegan en el s. VIII, pero el establecimiento del cristianismo allí es lento. Aparte de los esfuerzos misioneros de diferentes individuos, el avance más efectivo es logrado por las órdenes religiosas (cluniacenses, benedictinos y cistercienses) en los s. XI y XII. Con ellos la Iglesia queda establecida en Escandinavia y para principios del XIII la legislación de estos países está claramente marcada por el canon romano.

     

    El románico escandinavo nace dentro de la riquísima tradición artística del arte nórdico pagano, un arte que puede definirse como fundamentalmente decorativo y de tendencia abstracta, con una estética muy diferente a las de Grecia y Roma que constituyen el sustrato del románico de la Europa meridional.

    Es necesario, no obstante, recordar que el arte nórdico no está aislado de las influencias de aquéllos y que, de hecho, la relación entre ambos es de una permeabilidad recíproca como puede verse en la presencia de la estética nórdica en el románico de Inglaterra, Italia, Sicilia, etc., y en la influencia del románico hispano en las iglesias de la isla de Gotland en el Báltico.

     

    Anker señala la existencia de dos etapas del románico nórdico: un período de transición (pagano-misionero), y otro marcadamente cristiano.

    En el primero predomina la temática pagana nórdica con motivos animales y filigrana decorativa representados con un alto grado de abstracción y con unos referentes marcadamente nórdicos (leyendas, personajes, etc.), todo ello evidente en las primeros templos cristianos de la región.

    En el segundo período prevalecen motivos y símbolos compartidos con el resto de la Europa medieval y cristiana, si bien persiste la preferencia de una estética y temática autóctona (v.g.: el pie del pesebre en la Natividad de la pila bautismal de Åkirkeby, en la isla de Bornholm, tiene la forma de una proa típica de barco vikingo antiguo).

    La arquitectura del románico nórdico es fundamentalmente religiosa y adaptada a las necesidades locales. La iglesia típica del románico nórdico tiene una planta tripartita: ábside, presbiterio y nave única, planta que aparece definida en tres cuerpos en el exterior. A menudo la puerta de entrada se abre en la pared sur de la nave, pero hay variantes de este modelo con aberturas al oeste y/o al norte.

    Las paredes interiores estaban profusamente decoradas con pinturas o frescos, como en las la iglesias de Hornslet, en Dinamarca

     

    , y la de Bjäresjö, en Suecia 

     decoración que se extendía a menudo a los techos de madera (como por ejemplo en la iglesia de Dädesjö, en Suecia).

     

     La orientación del templo suele seguir la norma universal con el altar al este.

     

    El románico escandinavo se benefició de la pericia alcanzada en el trabajo de forja en el período pagano, que fue ampliada con la ayuda de la experiencia aportada por los cistercienses en este campo, así como en una orfebrería universalmente reconocida del período pagano.

    Mención especial merece la stavkirke [iglesia de mástiles]

     

    , templo característico del cristianismo nórdico que, en el caso de Noruega sobre todo, subsiste a la par de la iglesia románica de piedra. Eran edificios de construcción fácil y rápida dentro de la capacidad de la carpintería local y probablemente constituían una alternativa eficaz y barata a la construcción en piedra, más cara y lenta y a menudo necesitada de pericia externa. Hay bellas muestras de ellas tales como las de Urne,

     

     Borgund

     

     Hedalen

     

     y Vågå.

     En todas ellas el románico nórdico se manifiesta en una talla de la madera que deja ver sus raíces en el arte pagano de la región. Los enormes crucifijos tallados en madera y típicos del románico nórdico se colocaban en el arco hastial, cara a la nave.

    La talla en piedra sigue las pautas mencionadas anteriormente en cuanto a temática y estilística, tendiendo ambas hacia los cánones generales europeos conforme se llega al románico tardío y a los albores del gótico. Hay marcadas diferencias de estilo en las diferentes regiones y en los numerosos talleres que han sido identificados en la región, pero la concentración temática es en escenas bíblicas (Génesis, Profetas, Jueces, etc.), de la vida de Cristo (Anunciación, Visitación, Natividad, Adoraciones, Pasión y Resurrección) y otros temas esencialmente religiosos que comparten el espacio con las escenas de zoomaquia y la decoración de volutas, follaje y entrelazo del estilo antiguo nórdico. Se usan materiales locales en general, con preminencia del granito en el centro y norte de la península escandinava, y de piedra caliza o arenisca en otras regiones, aunque existe tambien la exportación de objetos acabados.

     

    En resumen, pues, el arte escandinavo aporta al románico una estética y una fuerza expresiva originales del arte nórdico pagano; a su vez, comparte con el románico del resto de Europa las características que van haciendo de éste el primer arte universal dentro del ámbito europeo, arte que encontrará una mayor homogeneidad en el gótico.

    14/11/2008 GMT 1

    COMENTARIOS GRANDES CATEDRALES GÓTICAS: ESPAÑA

    mdn @ 14:01

    Catedrales Góticas de España

    En esta sección abordamos la difícil misión de realizar una breve descripción de las Catedrales Góticas de toda España.

    La tarea es bastante ardua debido a que -afortunadamente- el número de ellas es muy grande y se encuentran en todas las Comunidades de España

    Catedrales Góticas de España (I): Castilla y León

    Catedral de Burgo de Osma (Soria)

     

    La catedral románica de Burgo de Osma que debió estar muy relacionada, al menos en lo que a escultura se refiere, con el Monasterio de Santo Domingo de Silos, fue derribada alrededor de 1232 por el obispo Juan Díez, año en que se empezó a levantar la actual gótica.

    Su estructura original es de presbiterio poligonal de siete lados rodeado de dos parejas de absidiolos semicirculsres alineados, de forma similar al Monasterio de las Huelgas. Esta cabecera fue alterada en el siglo XVIII al abrirse una girola alrededor de la capilla central.

    Luego se abrió un saliente crucero y tres naves de desigual anchura y altura. Por encima de los arcos formeros apuntados no se estableció triforio sino directamente el claristorio.

    Catedral de Burgos

    La Catedral de Burgos es una de las obras cumbres del gótico español. Es un formidable templo de tres naves, crucero muy saliente y cabecera con girola que se abre a capillas semidecagonales (aunque posiblemente estas capillas se rehicieron alrededor de 1300 sustituyendo absidiolos semicirculares).

    A pesar de seguir modelos franceses, el maestro de Burgos concibe un alzado mucho más cerrado que el etéreo gótico francés. Así por encima de los arcos formeros de la nave principal corre un hermoso triforio (con bellos arcos trebolados cobijados por arcos escarzanos, cuyo tímpano está perforado por cuadrifolios) pero cerrado al exterior y las ventanas del tercer cuerpo tiene un moderado desarrollo.

     

    Elemento muy destacable es la Puerta del Sarmental abierta en el muro meridional del crucero. Representa a Cristo en Majestad rodeada por el Tetramorfos y de nuevo a los cuatro evangelistas escribiendo sus enseñanza en los Evangelios. Por debajo se colocaron las figuras de los doce apóstoles. Las arquivoltas muestran ángeles, ancianos, etc.

    Catedral de León

    La Pulchra Leonina, como así se llama a la Catedral de León, es la más "francesa" de las grandes catedrales góticas españolas del siglo XIII. Su relación con la catedral de Reims es evidente en la planta y Amiens y Beauvais, en el alzado.

    Es un templo de tres naves a las que se le cruza un amplio crucero y rematadas por cabecera con girola a la que se abren capillas poligonales.

     

    Siendo bello el exterior, con las portadas del Juicio Final, San Juan y San Francisco o el desarrollo de sus grandes torres, lo más celebrado de la catedral de León es sin duda la desmaterialización de los muros en vidrieras policromadas. Para ello se cumple aquí el concepto de "alzado tripartito" es decir, la sucesión vertical de tres niveles en la nave principal: arcos formeros, triforio o pasillo sobre las naves laterales calado al exterior y ultimo piso o claristorio, con vanos amplísimos con vidrieras.


    Sin desmerecer el gran valor de otros edificios españoles, nuestra opinión es que si se desea conocer el espíritu que animó el arte gótico del siglo XIII en Europa -sobre todo a nivel de arquitectura- se ha de visitar el interior de la catedral de León.

    Catedral de Ávila

    A diferencia de las catedrales antes descritas, las de Sigüenza y Ávila,a iniciadas a mediados del siglo XII con una concepción más románica, vieron replanearse su desarrollo a medida que el gótico penetraba en Castilla.

    Hay que citar al maestro Fruchel y su famosa cabecera con doble girola al estilo de Saint Denis en la seo abulense.

    Luego, la catedral de Ávila continuó con un crucero de dos naves y un esbelto cuerpo principal de tres naves cubiertas con bóvedas de crucería sencilla, con la particularidad de que, al final, el triforio se sustituyó por un cuerpo de vanos y por encima, se levantó un alto e imponente claristorio de tracerías caladas. Con todo ello, la catedral de Ávila, que no es demasiado ponderada por los estudiosos de arte, se acerca a los cánones de desmaterialización de los muros y verticalidad del genuino gótico francés. ¡Qué lastima que las vidrieras sean anodinamente incoloras!

    Catedral de Segovia

    La segunda mitad del siglo XIV y sobre todo las primeras décadas del siglo XVI suponen una revolución política y económica e Castilla (conquista de Granada, unificación política, colonización de América) que permite la construcción de infinidad de templos góticos muy tardíos y decadentes (gótico florido de procedencia flamenca que cristaliza en el estilo "isabelino") que en ocasiones se funde con las primeras manifestaciones renacentistas. Desde el punto de vista arquitectónico se generalizan las bóvedas de crucería compleja con arcos combados y terceletes.

    A diferencia del gótico clásico este gótico decadente si alcanza profusamente el mundo rural, aunque, en numerosas ocasiones, en versiones muy simplificadas.

    Además, también se siguen erigiendo catedrales en este gótico final, como las naves de la catedral de Palencia, la catedral Nueva de Salamanca y la de Segovia, fase final de este estilo en España.

     

    Llamada la "Dama de las Catedrales" la Catedral de Segovia fue construida entre 1525 y 1577, para sustituir el templo románico semidestruido en las guerras de las comunidades.

    Por tanto es, junto a la catedral nueva de Salamanca, la muestra del gótico más tardía de la arquitectura española.

    Fue trazada por Juan Gil de Hontañón como templo de tres naves, con capillas laterales, crucero y cabecera semicircular con girola, rodeada de capillas radiales.

    El claustro gótico es de 1470 y es el que estaba adosado a la antigua catedral románica. Fue trasladado piedra a piedra a su nuevo emplazamiento. Son hermosas sus arcos con tracerías caladas.

    Catedrales Góticas de España (II): Castilla La Mancha

    Catedral de Sigüenza

     

    En el caso de Sigüenza, lo que fue un arranque plenamente románico (sexta década del siglo XII) con cabecera de cinco ábsides escalonados semicirculares, se desarrolló hasta 1221 en un estilo que podríamos denominar "protogótico" y que se refleja en los muros perimetrales con ventanas de medio punto y la parte baja de la fachada con sus portadas aún románicas. Ya en el siglo XIII se construyeron los pilares languedocianos de la nave central y se abovedaron las naves laterales. En el siglo XIV se aboveda la nave central.

    http://www.jccm.es/edu/ies/martinvazquez/catedral1.htm>Planta Catedral Siguenza 

     

    Dos siglos después -en el siglo XVI- sufre una radical reconstrucción de la cabecera con la eliminación de buena parte de los ábsides románicos y se construye un deambulatorio. Por último, también ha sufrido algunas restauraciones reprobables -como la de la postguerra- con la invención del cimborrio.

    Desde el punto de vista estilístico es interesante la evolución de edificio, pasando por el románico, después por un protogótico hispano-languedociano, el abovedamiento con sexpartitas y otros rasgos del gótico de la Isla de Francia a un gótico más maduro.

    Catedral de Cuenca

     

    La Catedral de Cuenca es una de las más importantes catedrales góticas de España a pesar de ser bastante menos conocida que sus parientes de Toledo, Burgos, León... Lo más destacado del edificio es que pertenece a un planteamiento muy inicial del gótico, ligado al arte franconormando del siglo XII francés, como las catedrales de Sason y Laon.

    Inicialmente, como en Sigüenza, se comenzó una cabecera más bien románica, con cinco ábsides escalonados, transepto y tres naves en el cuerpo principal. Las obras se desarrollaron en el siglo XIII en que se construyó el mal llamado triforio, tan original como hermoso, al tener ventanales moldurados y decorados con estatuas de ángeles y un óculo superior que ahorra el piso del claristorio como fuente de iluminación, aunque restando altura. Las bóvedas, coincidiendo con el gótico primitivo del norte de Francia son de crucería sexpartita

    En el siglo XV se reconstruyó la cabecera para abrir una girola, al gusto de la época.

    Otra importante remodelación se realizó en el siglo XIX con la construcción de una fachada neogótica, obra de Vicente Lampérez, que según el autor intentó fidelizar lo más posible con la supuesta original.

    Catedral de Toledo

     

    La Catedral de Toledo es un edificio del periodo gótico clásico, iniciado en 1226 sobre la Mezquita Mayor de Toledo que se concibe con planta de salón de cinco naves, más ancha la central y crucero no saliente pero de gran anchura, rematadas en cabecera con un magnífica doble girola, continuación de las naves laterales.

    Esta compleja cabecera es lo más sobresaliente, por lo original de la solución, para abovedar los tramos irregulares consecuencia de la curva de la girola. Esta solución se basa en la creación de tramos triangulares y rectangulares. Los tramos exteriores rectangulares se rematan en muros semicirculares y el resto en muro plano, creando un gran número de capillas.

    También son destacables los arcos polilobulados y entrecruzados del triforio de la girola de origen musulmán y que a pesar de realizarse en una ciudad de gran tradición musulmana ponen una nota de exotismo en esta catedral gótica de tradición europea.

    A pesar de que es la catedral gótica más grande iniciada en el siglo XIII en la península y tener precedentes franceses en muchas de sus soluciones, no deja de notarse cierta horizontalidad más propio de lo español. Este hecho se aprecia perfectamente en la supresión del triforio en la nave principal que le habría prestado mayor altura y esbeltez.

    Catedrales Góticas de España (III): Galicia, Asturias y Cantabria

    Catedral de Oviedo

    La Catedral de Oviedo es sin duda la obra más importante del gótico asturiano.

    Se inician las obras alrededor del 1385 avanzando con rapidez la cabecera, formada por triple ábside.

    Sin embargo, al entrar en el siglo XIV las obras se ralentizan bastante durante 70 años hasta que de la mano de Alonso de Palanzuela se da un importante impulso al edificio. En 1500 tras finalizar la estructura fundamental del templo el cabildo decide la construcción del pórtico y las torres.

    Lo resultante de tan largo proceso constructivo de esta catedral es un edificio básicamente edificado en el siglo XV de estilo conservador, estructurado en tres naves y capillas laterales, largo crucero y cabecera tripartita (los absidilolos laterales se eliminaron para construir la girola del siglo XVII.

    Las bóvedas son de crucería simple menos en la nave central donde son estrelladas.

    El alzado se materializa mediante la secuencia de arco formero, triforio de doble arco con tracerías y piso superior iluminado por ventenal compuesto por dos arcos calados cobijados por arco escarzano.

    En la torre del siglo XVI se recogen las experiencias de Juan de Colonia en la flecha de la catedral de Burgos.

    Catedrales Góticas de España (IV): Extremadura, Andalucía y Murcia

    Catedral de Sevilla

    Desde la conquista de Sevilla en 1248 se usó como catedral la antigua mezquita almohade. En 1403 comenzó a construirse este templo gótico tras el derribo del edificio musulmán y sus obras alcanzarán el siglo XVI cuando se cierra el cimborrio en 1507 (aunque el actual es obra de Gil de Hontañón tras el derrumbe del primero en el año 1511).

    Las dimensiones del edificio son imponentes ya que se persiguió desde el primer momento la mayor de las monumentalidades: "que se labre otra Eglesia, tal e tan buena, que no haya otra su igual..."

     

    El resultado en de una mole de piedra de 116 metros de longitud y 76 de ancho, con un cimborrio que supera los 40 metros de altura.

    Su planta es un rectángulo del que ínicamente sobresale la gran capilla real de Carlos V que aunque parece un ábside es una dependencia aparte. Tiene cinco naves más capillas adyacentes y crucero no acusado en planta y girola cuadrada con capillas tras el altar mayor. En lugar de triforio se adoptó la solución de crear un balcón corrido a lo largo de la neve mayor.

     

    La vista desde la Giralda da testimonio de la compleja estructura de cubiertas, pináculos y arbotantes que presta equilibrio a tan enorme edificio.

    Otro aspecto que no debemos olvidar del exterior es sus magníficas portadas de bellísismas esculturas.

    Catedrales Góticas de España (V): Navarra, La Rioja y País Vasco

    Catedral de Vitoria

     

    El Gótico vasco se ve influido por Navarra, pero sobre todo por el gótico castellano de Burgos y Burgo de Osma vía Santo Domingo de la Calzada.

    La Catedral de Santa María de Vitoria es iniciada en el siglo XIV. Se trata de un templo de tres naves, crucero, presbiterio rodeado de girola con tres capillas adyacentes.

    El sistema de iluminación presenta dos conceptos diferentes: la cabecera y el crucero adoptan grandes vanos de arco lancetado que cobija otros dos; en las naves, sobre el triforio, óculos formados por combinación de triángulos curvilíneos.

    Catedral de Pamplona

    Templo gótico construido como consecuencia del derrumbe de la antigua catedral románica en el año 1389.

    Iniciada, por tanto a finales del siglo XIV y finalizada en los primeros años del XVI, su estructura guarda una gran unidad estilística.

    Tiene tres naves con capillas laterales, crucero acusado en planta y alzado, presbiterio poligonal y extraña girola de tramos pentagonales y hexagonales.

     

    El interior es armónico pero algo pesado al disponer de poco vanos ya que no existe triforio. En el claristorio se conservan cuatro vidrieras originales del siglo XVI de excelente colorido y factura.

    Sin embargo, el principal aliciente es su magnífico claustro -uno de los mejores de Europa del siglo XIV- con hermosas arquerías apuntadas con tracerías caladas de diferente diseño -según la época de su construcción que fue evolucionando ligeramente- y las diferentes puertas y su rica escultura del siglo XIV: la Puerta Preciosa, la de Nuestra Señora del Amparo...

    En el plano escultórico hay que destacar el magnífico Mausoleo de los Reyes de Navarra (Carlos III el noble y Leonor de Trastamara) realizado entre 1413 y 1419 en alabastro por el escultor flamenco Johan Lome de Tournay y donde aparecen los dos monarcas con doseles sobre un lecho sepulcral exento, cuyos frentes presentan 28 estatuas de plorantes.

     

    Catedrales Góticas de España (VI): Cataluña

    Catedral de Barcelona

    Templo cuyas obras comenzaron en 1298 y quedaron sin acabar en 1420. Tiene tres naves de similar altura, algo más bajas las laterales.

     

    El triforio es reemplazado por pequeñas ventanas. Las naves laterales se abren a múltiples capillas sobre las que corre una tribuna.

    Tiene crucero poco acusado con dos torres sobre los extremos de sus brazos. Sobre la fachada occidental se proyectó un cimborrio que no llegó a realizarse hasta el presente siglo.

    Catedral de Girona

    Tras haberse iniciado como un templo de cabecera de tres ábsides escalonados de estilo gótico pero concepción románica (año 1347), se pensó que habría que desarrollar las naves siguiendo otro plan más ambicioso.

    Varias décadas después, Guillermo Bofil fue encargado de desarrollar el proyecto que solucionó construyendo una gran bóveda que englobase una única nave de la misma anchura que las tres proyectadas y correspondientes a los tres ábsides citados. El resultado es de una monumental espaciosidad.

    Catedral de Tortosa

    Obra iniciada en 1347 que sustituyó a la anterior románica consagrada en 1176.

    Es un templo de tres naves, de diferente altura y por ello alejada de la variedad regional antes descrita. Tiene doble girola, la segunda formada a base de capillas radiales comunicadas entre sí.

    Catedrales Góticas de España (VII): Comunidad de Valencia y Baleares

     

    La Catedral de Valencia fue llevada a cabo desde 1262 hasta 1356.

    Es una construcción de tres naves con crucero y cimborrio. La nave central es muy ancha y no excesivamente más alta que las laterales, lo que proporciona un aspecto de gran horizontalidad. La cabecera se compone de presbiterio y girola con capillas radiales.

    El cimborrio es espectacular. Se levanta sobre el crucero mediante trompas y tiene dos pisos con tracerías caladas.

    Los apoyos para las naves son pilares con columnas sencillas en los codillos y pareadas en los frentes. El aspecto de esta catedral no difiere demasiado de las construcciones monásticas cistercienses de Cataluña de tipo languedociano (propio de comienzos del siglo XIII), más que a un gótico pleno.

    La torre del Miguelete, exenta inicialmente, se lleva a cabo desde 1381 reproduciendo la planta octogonal de algunos campanarios catalanes.

    La Catedral de Palma de Mallorca

    La Catedral de Palma de Mallorca es un enorme templo que iniciado en el siglo XIII pero cuya conformación principal data del XIV.

    Tiene tres naves de diferente altura rematadas en tres capillas escalonadas de perfil rectangular.

    Contrasta sobremanera el aspecto externo completamente anguloso debido al rítmico juego de contrafuertes, arbotantes y pináculos con la diafanidad interior.

    Las naves se dividen mediante altísimos pilares octogonales que ascienden hasta recoger los nervios de la bóveda de crucería. Por encima de las naves laterales -gracias a la acusada diferencia de alturas entre nave principal y laterales- se abren ventanales altos y estrechos por lo que es relacionable más con las catedrales de Manresa y Tortosa que con otras del gótico catalán. Entre los contrafuertes que se apoyan en las naves laterales se abren las habituales capillas del románico mediterráneo.

    COMENTARIO DE LAS GRANDES CATEDRALES GÓTICAS EUROPEAS

    mdn @ 11:42

    1.- FRANCIA

    IGLESIA ABACIAL DE SAINT DENIS : GÓTICO TEMPRANO

    Durante la primera mitad del siglo XII, la bóveda de crucería apareció esporádicamente en cierto número de iglesias. Sin embargo, la fase que iba a conducir a la construcción de las grandes catedrales francesas comenzó en 1137, con motivo de la construcción de la girola de la iglesia abacial de Saint-Denis, panteón real en las afueras de París. En el deambulatorio de Saint-Denis, las finas columnas que sustentan las bóvedas de crucería y la ausencia de muros divisorios entre las distintas capillas radiales proporcionó un nuevo sentido de espacio continuo, fluido, que anticipaba las creaciones posteriores

     2.- CATEDRAL DE NOTRE DAME


     Saint-Denis fue el modelo para la primera de las grandes catedrales, Notre Dame de París (comenzada en 1163), así como para un periodo de experimentación orientado a la desmaterialización del muro por medio de la apertura de grandes ventanales traslúcidos. El añadido de un cuarto piso en los alzados interiores incrementó la altura de forma vertiginosa. Este piso adicional, denominado triforio, consiste en un estrecho pasadizo con arquerías situado entre la tribuna que se halla sobre las naves laterales y el nivel de los ventanales superiores (claristorio). Las catedrales francesas de Laon y Noyon también corresponden a esta primera etapa.

     

    CHARTRES: GÓTICO CLÁSICO

     

    Gótico clásico

    La fase experimental del gótico temprano se resolvió finalmente en la catedral de Chartres (comenzada en 1194). Eliminando la tribuna del segundo piso heredada del románico, pero manteniendo el triforio, recupera la sección longitudinal de tres pisos o niveles. En su defecto se gana altura a través de un amplio claristorio o piso de ventanales, nivel de las arquerías, que proporciona una luz casi vertical. Cada vano se organiza mediante una estructura geminada, dividido por un parteluz y decorado con motivos de tracería como tréboles, óculos o cuadrifolios. La catedral de Chartres sirvió de modelo para las siguientes catedrales góticas.

    GÓTICO CLASICO: CATEDRAL DE REIMS

     

    Este periodo del gótico clásico culminó en la catedral de Reims (comenzada en 1210). Con sus equilibradas proporciones, Reims representa el momento clásico de serenidad y reposo en la evolución de las catedrales góticas. La tracería calada, característica de la arquitectura gótica tardía, fue utilizada por el primer arquitecto de Reims. En las placas primitivas de tracería, como en los ventanales de Chartres, el muro de mampostería esta perforado por una serie de aberturas. Por el contrario, en la tracería calada cada ventana se subdivide en dos o más arcos apuntados por medio de finas columnillas de piedra llamadas parteluces, y en la parte superior aparece un diseño que produce el efecto de un recortable. Reims sigue el esquema general de Chartres, pero otra solución del gótico apareció en la gran catedral de cinco naves de Bourges (comenzada en 1195): en lugar de un crecido cuerpo de ventanas como en Chartres, el arquitecto de Bourges redujo el claristorio en favor del cuerpo de arquerías y del triforio.

     

    CATEDRAL DE AMIENS


    En torno a 1220, la nave de la catedral de Amiens retomó el sentido clásico y ascensional de Chartres y Reims, enfatizando la verticalidad y la estilización de los pilares. De este modo Amiens supuso una transición hacia la más elevada de las catedrales góticas francesas, la catedral de Beauvais. En ella aparece un gigantesco piso de arquerías (derivado de Bourges) bajo un piso de ventanales del mismo tamaño, que permite alcanzar la altura sin precedentes de 48 metros.

     

    La Sainte Chapelle: Estilo Rayonnant.

     

     

    Todas estas características del gótico radiante fueron incorporadas en la primera empresa importante llevada a cabo durante esta nueva fase, la reconstrucción (comenzada en 1232) de la iglesia abacial de Saint-Denis. De la primitiva estructura sólo se preservaron el deambulatorio y la fachada principal. Sin embargo, el espíritu rayonnant está mejor representado por la Sainte-Chapelle, la espaciosa capilla Palatina construida para Luis IX entre 1242 y 1248, en la Île-de-la-Cité, en el centro de París. Los inmensos ventanales, que se elevan casi desde el nivel del suelo hasta el arranque de las bóvedas, ocupan la totalidad del espacio entre los haces de columnas, transformando de este modo la capilla en una robusta armadura pétrea recubierta por superficies acristaladas por donde se filtra la luz a través de vidrieras multicolores.

     

    GÓTICO FLAMÍGERO

    SAINT SERVERIN

    Más sobre Arquitectura Gótica Francesa 

    UNIDAD 59: ARQUITECTURA GÓTICA EUROPEA: ESCUELAS NACIONALES

    mdn @ 10:30

    La difusión de la arquitectura gótica fue muy amplia desde su nacimiento en Francia alcanzó plenamente a Inglaterra, España, Italia y Alemania y con ella todo el Sacro Imperio Germánico, uno de los grandes elementos que contribuyó a su difusión fue la expansión de la orden de Cluny. Alcanzó puntos tan lejanos como los países nórdico europeos y lugares del oriente mediterráneo como Rodas, Chipre y Siria donde arrivaría de la mano de los cruzados. Al comenzar el siglo XIII el estilo gótico, denominado en este periodo, gótico clásico, llega a su perfección en las regiones de Normandía y la isla de Francia, territorio de dominio real de los alrededores de París. Desde allí se extendió a todo el resto de Francia. Se difundió durante el siglo XIII al Sacro Imperio Germánico, Inglaterra, España e Italia, llevado sobre todo por los monjes del Císter y llegó a alcanzar las islas de Rodas y Chipre y Siria transmitidos por las Cruzadas.



    Gótico francés

    Francia supone el punto de origen del estilo gótico y el lugar desde donde se fue creando esta arquitectura para difundirse por toda Europa.

    • Gótico clásico, también denominado alto gótico (1190-1240), en este periodo desaparecen los últimos vestigios del estilo románico, los templos presentan tres pisos, arcadas, triforio y claristorio. Buen ejemplo de este periodo es la catedral de Chartres, que sirvió de modelo para otras grandes catedrales de la época como la Catedral de Soissons y la de Reims.
    • Gótico radiante (rayonnant), (1240-1350) llamado así por el diseño de grandes rosetones, que constituyen una de sus principales características. Estas ventanas forman parte de la evolución del tamaño de los vanos en general, su tracería y el papel que tuvieron en la articulación de los edificios. La tracería cobra una creciente importancia y pone de manifiesto un cambio de puntos de interés. Puede destacarse dentro de la evolución de este estilo la Sainte Chapelle, en París, considerada como una de las joyas del arte gótico
    • Gótico flamígero (flamboyant), (1350- )

    Gótico inglés

    La arquitectura gótica inglesa sigue una evolución independiente del resto del continente. A finales del siglo XII comienza a susutiuir al estilo normando reinante (denominación que recibe en este país el estilo románico) y se prolongará hasta más de un siglo después de que en Florencia se introdujera el estilo renacentista a principios del siglo XVI. Los historiadores del arte han dividido trandicionalmente el gótico inglés en tres periodos:

    • Primer gótico inglés o gótico primitivo (Early English)constituye la primera fase, que se inicia con el coro de la catedral de Canterbury, construida conforme al modelo francés. En 1192 se empieza a construir la catedral de Lincoln, los trabajos se prolongarán durante todo el siglo XIII. El más puro gótico inglés de esta época lo representa la catedral de Salisbury que es ejecutada de un tirón. El estilo es más horizontal que en Francia y se desarrolla un tipo de fachada, denominada de pantalla, la fachada surge como una pantalla con una reducida puerta de acceso y nuerosas arquerías ornamentadas con estatuas, que cubren toda la superficie, incluidas las torres, las naves se alargan. La abadía de Westminster, comenzada en 1245 es influenciada por el estilo francés.
    • Gótico curvilíneo o decorado (Decorated Style), abarca el periodo comprendido entre finales del siglo XIII y la mitad del siglo XIV. Característico de este periodo son las ventanas con tracería y también se construyen salas capitulares de forma poligonal
    • Gótico perpendicular (Perpendicular Style): se desarrolla a partir de la mitad del siglo XIV y corresponde a la fase del gótico más tardio que se va a caracterizar por las bóvedas de abanico, el uso de moldura verticales en los muros y tracerías y la generaliza del arco llamado Tudor. Las obras más representativas se encuentran en las universidades de Oxford y Cambridge, destacan el King's College, Cambridge, que se comenzó a construir en 1443, la iglesia de San Jorge en Windsor y la de Enrique VII, en la abadía de Westminster. Existe también un gran desarrollo de la arquitectura civil.

    Península Ibérica

    La arquitectura gótica se introdujo en España a través de los monasterios de la Orden del Císter y alcanzó una amplia difusión en todo el país. El estilo de transición desde el románico se plasma en las catedrales de Tarragona, Lérida y Ávila. En el siglo XIII, de máximo apogeo del gótico, se construyen las manifestaciones más puras de este estilo como son las catedrales de Burgos, León y Toledo. El siglo XIV supone el esplendor del gótico en la zona de Cataluña, Valencia y Mallorca, son construcciones de exteriores sobrios y macizos, las iglesias presentan la denominada planta de salón, con naves laterales de la misma altura que la central, y ausencia de contrafuertes, con escasa decoración escultórica, caracterizado por la influencia de las iglesias del sur de Francia y la casi nula aportación del arte mudejar. Sus mejores ejemplos son las catedrales de Barcelona, comenzada a construir en 1298, la Gerona comenzada a construir en 1317, y la Palma de Mallorca que dispone de tres naves sin girola y fue consagrada en 1346, y también numerosas construcciones civiles.

    Durante los siglos XV y XVI, durante el predominio del gótico tardio la actividad arquitectónica es abrumadora en España, sugen edificios de grandes proporciones, caracterizados por la sencillez de la construcción y la complicación ornamental. Se erigen las catedrales de Sevilla, Segovia y Salamanca.

    Italia

    El gótico llegó a Italia de forma tardía y arraigó poco, fueron los cistercienses los introductores de la arquitectura gótica en Italia, monjes venidos de Francia fundaron en la región del Lazio la abadía de Fosanova, primer monumento gótico italiano. En el siglo XIII las órdenes mendicantes de dominicos y franciscanos se adhieren al estilo cisterciense. El mejor edificio gótico italiano de este siglo es la Catedral de Siena, maravilla del marmol. A finales del siglo XIII hay una gran actividad gótica en Italia y se incian la construcción de los palacios comunales de Siena y el Palazzo Vecchio de Florencia, caracterizados por la construcción de elevadas torres.

    Durante el siglo XIV, la arquitectura gótica italiana sigue manteniendo unas peculariedades propias, destaca la catedral de Orvieto, muy relacionada con la de Siena. En Florencia destaca la iglesia de la Santa Cruz, levantada por la orden franciscana, y el interior de la Iglesia de Santa Maria Novella. También en esta ciudad comienza a construirse la catedral de Santa María del Fiore, que se finalizaría ya en el nuevo estilo renacentista.

    En el siglo XV, los finales del gótico empiezan a confundirse con el nacimiento del Renacimiento. En Venecia siguen construyéndose numerosos palacios, y en este siglo se termina el Palacio Ducal y también destacan el palacio Contarini y Cà d'Oro. La obra magna del gótico italiano es la catedral de Milán, que destaca por el recargamiento de su decoración y cuya construcción se prolongó hasta el siglo XIX.

    Alemania

    Alemania recibe el gótico a través de la orden cisterciense, con retraso. El estilo que llega desde Francia está ya bastante formado y convivirá durante algún tiempo con las formas románicas alemanas, que resisten al nuevo estilo, así los primeros arcos de ojiva no se construyen hasta los primeros años del siglo XIII. La influencia francesa va a ser muy importante y los arquitectos franceses del siglo XIII viajaron por toda Europa central, extendiendo también sus técnicas. La obra más perfecta de la arquitectura gótica alemana, la Catedral de Colonia, se comienza a construir en 1248, siendo proyectada probablemente por un arquitecto de Francia que había tomado parte en la construcción de la catedral de Amiens.

    Durante el siglo XIV, las columnas se hacen extraordinariamente delgadas, los nervios adquieren perfiles muy cortantes, las bóvedas se aplanan y se cubren con combinaciones de nervios en forma de red. En el siglo XV, Alemania, al igual que sucede con Bélgica y Holanda es un país próspero que produce una arquitectura rica, de gran interés. En el centro de Europa, el edificio principal es la catedral de San Esteban, en Viena, terminada durante el siglo XV.

    Bélgica y Holanda

    Por su situación geográfica estos países reciben de forma temprana y directa el arte gótico francés. Su gran prosperidad durante el siglo XV, explica la suntuosidad de su arquitectura gótica flamígera. Predomina la arquitectura civil, en la que una burguesía acomodada, agrupada en gremios de artes y oficios, levantan casas corporativas y en las plazas de las ciudades se edifican soberbios ayuntamientos como los de Lovaina, Brujas o Bruselas, lonjas de contratación, entre las que destaca el reconstruido tras la primera guerra mundial Halle des Drapiers de Ypres. También abundan viviendas particulares, que se caracterizan por el remate denominado de piñón, de forma escalonada y triangular de gran altura, los tejados suelen ser altos y de gran pendiente. En la actualidad se pueden encontrar algunas calles aún como en la Edad Media, como por ejemplo el Grasslei o muelle de la hierba de Gante, la plaza central de Delft o la Grand´Place de Bruselas

    ARQUITECTURA GÓTICA CIVIL Y RELIGIOSA: LA CATEDRAL

    mdn @ 10:19

    Arquitectura religiosa

    El edificio donde el gótico alcanza su expresión más plena es la catedrales, en la que se refleja el esfuerzo y la aportación de toda una ciudad. A su construcción suelen colaborar las cofradías y gremios que tienen su manifestación en las capillas laterales.

    También destaca la arquitectura monasterial, entre la que se distingue:

    • la arquitectura cisterciense, con monasterios situados en el campo, desconectados de la vida civil, que desarrollan un estilo protogótico y que servirá para la propagación del estilo gótico por toda Europa. Aunque tampoco todo los componentes de esta arquitectura servirá de fundamento para el gótico.
    • la orden cartuja
    • dominicos y franciscano

    Arquitectura civil

    En la arquitectura civil se desarrolla y perfecciona la construcción de castillos, los puentes se fortifican con puertas a los extremos y en medio. También destacará la arquitectura gótica civil en Flandes, durante el siglo XV, en el último periodo del Gótico

    LA CATEDRAL GÓTICA 

    La catedral gótica. La catedral gótica fue uno de los grandes triunfos artísticos de la Alta Edad Mcdia. Aquí se muestra la catedral gótica de Burgos.

    Dos innovaciones fundamentales del siglo XII posibilitaron la existencia de las catedrales góticas. La combinación de las bóvedas acanaladas y de los arcos punteados reemplazaron las bóvedas cilíndricas de las iglesias románicas y permitió a los constructores hacer que las iglesias góticas fuesen más altas que sus contrapartes románicas. La utilización de los arcos punteados y de las bóvedas acanaladas creó una sensación de movimiento ascendente, una sensación de ingravidez vertical que implicaba la energía de Dios. Otra innovación técnica también resultó importante. El contrafuerte, básicamente un pilar de piedra muy arqueado que se construía fuera de los muros, posibilitó la distribución del peso de los techos abovedados de la iglesia en dirección hacia abajo y hacia afuera, lo cual eliminaba los pesados muros utilizados en las iglesias románicas, como soporte del peso de las enormes bóvedas cilíndricas. Por tanto, las catedrales góticas se construyeron con muros delgados que se complementaban con magníficos vitrales, lo cual creaba un juego de luces en su interior, que variaba con el Sol en diferentes momentos del día.

    Los artesanos medievales de los siglos XII y XIII perfeccionaron en arte de los vitrales. Pequeñas piezas de vidrio se teñían con brillantes colores como joyas. Esta preocupación por la luz coloreada en las catedrales góticas no fue accidental, sino que fue ejecutada por gente inspirada en la creencia de que la luz natural era un símbolo de la divina luz de Dios. La luz es invisible, pero permite a la gente ver; de esta misma forma, Dios es invisible, pero su existencia permite que el mundo de la materia exista. Los que estaban anonadados por el significado místico de la luz también estaban impresionados por el significado místico del número. Las proporciones de las catedrales góticas se basaron en razones matemáticas cuyos constructores creían que se derivaban de la escuela antigua griega de Pitágoras, y que expresaban la armonía intrínseca del mundo tal y como la estableció su creador.

    La primera catedral enteramente gótica fue la iglesia de la abadía de Saint-Denis, cerca de París, surgida de la inspiración de Suger (el famoso abad del monasterio que ejerció ese cargo de 1122 a 1151) y que se construyó entre 1os años 1140 y 1150. A pesar de que el estilo gótico fue un producto del norte de Francia, a mediados del siglo XIII la arquitectura gótica francesa se había diseminado en Inglaterra, España y Alemania, de hecho a casi toda Europa. Este estilo gótico francés tuvo sus expresiones más brillantes en las catedrales de París (Notre Dame), Reims, Amiens y Chartres.

    La catedral gótica supuso el trabajo de una comunidad completa. Todas las clases contribuían en su construcción. Se recolectaba dinero de la gente acaudalada de la villa que había prosperado gracias al nuevo comercio y a las industrias recientes, así como de los reyes y nobles. Los maestros albañiles, que eran arquitectos e ingenieros, diseñaban las catedrales. Delineaban los planos y supervisaban el trabajo de construcción. A los mamposteros y a otros artesanos se les pagaba un salario diario y proporcionaban la mano de obra especializada para construir las catedrales. De hecho, estas construcciones fueron las primeras estructuras monumentales importantes construidas por una mano de obra libre y asalariada.

    La construcción de las catedrales a menudo se convirtió en una competencia cerrada, en la medida en que las comunidades rivalizaban entre sí para tener una torre más alta; rivalidad que, en ocasiones, terminaba en desastre. La catedral de Beauvais, en el norte de Francia, se derrumbó en 1284 tras alcanzar una altura de ciento cincuenta y siete pies. Las catedrales góticas también dependieron de la fe de la comunidad. Después de todo, a menudo se necesitaban dos o más generaciones para terminar una catedral; por lo que la primera generación de constructores debía comenzar, a sabiendas de que tal vez no vivirían para ver completado el proyecto. Pero, lo más significativo de todo, es que una catedral gótica simbolizaba la principal preocupación de una comunidad cristiana medieval, su dedicación a un ideal espiritual. Como hemos observado, el edificio más grande de una era refleja los valores de su sociedad. La catedral gótica, con sus torres que subían hacia el cielo, dio testimonio de una era en la que el impulso espiritual aún subyacía en la mayor parte de la existencia. Los vitrales de las catedrales góticas son notorios por la belleza y variedad de sus colores, Estos representan un sorprendente número de escenas, como puede observarse en esta icografía.

    UNIDAD 59: ARQUITECTURA GÓTICA

    mdn @ 09:40

    La arquitectura gótica tuvo su origen en Normandía y en la isla de Francia, desde allí de difundió primero a toda Francia y posteriormente ya a mediados del siglo XIII se extiende a través del arte cisterciense por el Sacro Imperio Romano Germánico y España. En Inglaterra penetró pronto el estilo francés, aunque adquirió un fuerte carácter nacional. A Italia llegó tarde, no tuvo mucha aceptación, y su impacto fue muy desigual en las distintas regiones, y muy pronto fue sustituido por el Renacimiento.

    El medievalismo suscitado por el romanticismo y el nacionalismo del siglo XIX hizo reelaborar como arquitectura historicista un neogótico que reproducía el lenguaje arquitectónico propio del estilo con formas más o menos genuinas, destancando la labor restauradora y reconstructora del francés Eugène Viollet-le-Duc.

     

    La arquitectura es lo que mejor define el arte gótico, sus dos elementos básicos son el arco apuntado u ojival y la bóveda de crucería. La arquitectura gótica puso especial énfasis en la ligereza estructural y la iluminación de las naves del interior de los edificios. Surgió del románico pero acabó oponiéndose a la masividad y la deficiente iluminación interior de las iglesias románicas. Se desarrolló fundamentalmente en la arquitectura religiosa, teniendo su cumbre en la construcción de grandes catedrales, monasterios e iglesias.

     

    Elementos de la arquitectura gótica


    Planta original de Notre-Dame de París.

    La arquitectura gótica presenta innovaciones técnicas y constructivas notables, que permitieron levantar estructuras esbeltas y ligeras con medios y materiales sencillos. Las principales aportaciones constructivas, al igual que en el románico, se centran en las cubiertas.

    Planta

    La planta de las grandes iglesias góticas responde a dos tipos principales:

    • de tradición románica. En él se observan casi las mismas formas que en el estilo románico y más comúnmente la de cruz latina, con girola o sin ella pero con los brazos poco salientes y con los ábsides o capillas absidiales frecuentemente poligonales. Las iglesias abaciales, sobre todo, cistercienses, siguen este tipo con brazos muy salientes como en la época románica. Y en las iglesias menores o populares se adopta como planta más común la de cruz latina o la rectangular y con un solo ábside poligonal en la cabecera.
    • de salón. La planta carece de crucero de brazos salientes (aunque no deja de ostentarse más o menos la simbólica cruz de enmedio), el templo de salón presenta una disposición basilical y posee, como mínimo, tres naves de igual altura y, por consiguiente, un sistema de iluminación lateral. Los espacios interiores son amplios y desahogados, abarcables con una sola mirada y tremendamente unitarios, de ahí que parezcan o tengan el aspecto de un gran salón.

    En todo caso, la planta se divide en tramos rectangulares o cuadrados determinados por las columnas y arcos transversales y sobre éstos, cargan las bóvedas de crucería. Desde mediados del siglo XIII se hace común el abrir capillas en los lados de las iglesias, entre los contrafuertes, para satisfacer la devoción de los gremios o cofradías y del pueblo en general, ya que antes de esta época era raro admitirlas fuera de los ábsides.

    Arco apuntado


    Arco apuntado

    El arco apuntado es uno de los elementos técnico más característicos de la arquitectura gótica y vino a suceder al arco de medio punto, propio del estilo románico. El arco apuntado, a diferencia del arco de medio punto, es más esbelto y ligero por transmitir menores tensiones laterales, permitiendo adoptar formas más flexibles, resulta más eficaz, pues gracias a su verticalidad las presiones laterales son menores que en el arco de medio punto, permitiendo salvar mayores espacios. Durante el gótico el arco apuntado mostró variantes como el arco conopial durante el denominado gótico flamígero o el arco Tudor, durante el denominado gótico perpendicular inglés.

    Bóveda de crucería


    Bóveda de crucería.

    La bóveda de crucería, conformada por arcos apuntados, a modo de esqueleto, es más ligera que cualquier otro tipo de bóveda construida hasta la fecha. La utilización de este tipo de arco formando un esqueleto tridimensional unitario refleja el alto conocimiento técnico que alcanzaron los constructores de catedrales.

    El periodo primero se distingue por la sencillez de los arcos cruceros o diagonales que son simples y llevan pocas molduras. En el segundo, se aumenta la crucería con arcos o nervios secundarios y los llamados terceletes para sostener los témpanos de plementría ya que las bóvedas se hacen más amplias. A la vez, se molduran todos los arcos, mayormente los diagonales y éstos y demás nervios reciben más perfiles y se ligan con nervios transversales. En el tercer periodo se añaden nuevo terceletes y nervios secundarios con sus ligaduras aun sin necesidad alguna y se generaliza la bóveda llamada estrellada (por la figura del conjunto) y los nervios y arcos se perfilan con más delicadeza. En el primer periodo se usó con alguna frecuencia la bóveda sexpartida (dividida en seis témpanos) para los tramos de bóveda de la nave central cuando ésos se hacían cuadrados y correspondían cada uno de ellos con dos de las naves laterales.


    Florón policromado en la Catedral de Canterbury

    Desde finales del siglo XV, se adornaban las claves de las crucerías en muchos edificios con florones de madera o de metal, dorados o policromados conocidos con el nombre de arandelas. Pero ya desde los principios del estilo se decoran dichas claves con variados relieves.

    Los ábsides góticos se cubren también con diferentes bóvedas de crucería pero de tal suerte que los arcos o nervios concurren todos a una clave central formando crucería radiada y muy a menudo se da al cascarón una forma gallonada o dividida en compartimentos de boveditas parciales más o menos salientes o profundas. Esta disposición, al paso que refuerza y embellece el ábside, contribuye mucho a la sonoridad de la iglesia sobre todo, para los cantos desde el presbiterio.

    Contrafuertes y Arbotantes


    Estructura de soporte por arbotantes.

    Para soportar el empuje del peso de las bóvedas, en vez de construir gruesos muros como se realizaba en el románico, en el que los contrafuertes adoptaban la forma de pilares adosados exteriormente al muro, con un ancho creciente en su base; los arquitectos góticos idearon un sistema más eficiente: los contrafuertes con arbotantes. Los contrafuertes se separan de la pared, recayendo el empuje sobre ellos por medio de un arco de transmisión denominado arco arbotante. Todavía se puede alcanzar una mayor resistencia colocando a continuación un segundo contrafuerte. Los arbotantes también cumplen la misión de servir de canales por donde descienden las aguas de los tejados y evitar así que resbalen por las paredes.

    Por un lado, la disposición de estos machones transversales permitía hacer fachadas no portantes, esbeltas, con enormes huecos. Por otra parte, al conectar los contrafuertes por medio de arcos arbotantes a la estructura principal se ganaba brazo de palanca y se liberaba espacio para situar naves laterales, paralelas a la nave principal.

    Los botareles y demás contrafuertes se decoran, montando pináculos sobre ellos para que tengan más peso y resistencia, logrando así con estos remates el doble fin constructivo y estético.

    El sistema de arbotantes y contrafuertes de las iglesias góticas constituye un elemento característico que embellecen el exterior de los edificios, pero a la vez, ponen de manifiesto la propia inseguridad constructiva, ya que suponen unos apuntalamientos o muletas que sujetan el edificio.

    Columnas


    Columna con nervios.

    Los soportes o columnas del arte gótico consisten de ordinario en el pilar compuesto el cual durante el periodo de transición es el mismo soporte románico aunque dispuesto para el enjarje de arcos cruceros. Pero en el estilo gótico perfecto se presenta cilíndrico el núcleo del pilar rodeado de semicolumnillas y apoyado sobre un zócalo poligonal o sobre un basamento dividido a diferencia del estilo románico en que tal zócalo era uniforme y cilíndrico.

    Estos basamentos se hallan más divididos y moldurados conforme avanza más la época del estilo distinguiéndose especialmente los de periodo flamígero por destacarse de ellos pequeñas basas parciales de diferentes alturas correspondiendo éstas a las columnillas que rodean el núcleo del pilar. Pero en el siglo XVI se vuelve con frecuencia al uso del zócalo primitivo prismático o cilíndrico sin divisiones. Las columnillas adosadas alrededor del núcleo se corresponden con los arcos y nervios de las bóvedas, cada una con el suyo, según el principio seguido en el estilo románico de que debe corresponder a cada pieza sostenida su propio sostén o soporte.


    Columnas cilíndricas en Notre-Dame de París.

    Estas columnillas van aumentando en número a medida que progresa el estilo. Al principio, suelen ser cuatro o seis en los pilares aislados, de suerte que la sección transversal u horizontal de éstos forme en la mayoría de los casos una especie de cruz de núcleo prismático. Pero luego se van multiplicando de tal manera en las nuevas construcciones que, desde mediados del siglo XIII apenas queda visible el núcleo central (que en adelante suele ser redondo). Aparece ahora todo el soporte como un haz de cilindros, los cuales en el siglo XV se reducen a simples junquillos o baquetones por haber aumentado su número y no tener ya cabida si no es en esta forma; pues no solo se adjudica una columnilla para cada arco y nervio de la bóveda sino que hasta las molduras principales de éstos tienen su columnilla correspondiente en el soporte.

    capiteles


    Capitel gótico en el Palacio Ducal de Venecia.

    El capitel gótico va perdiendo su importancia según adelanta la época del estilo. Después del periodo de transición en el que se sigue el capitel románico se presenta como un tambor algo cónico abrazado con follaje cuyos motivos se toman de la flora del país (aunque, a veces, sobre todo durante el siglo XIV admite figurillas e historias entre el follaje siempre con más pulcritud que en el estilo románico) y se corona por un ábaco circular o poligonal de varias molduras.

    Posteriormente, el capitel se va haciendo más pequeño y delicado y por fin, llega hasta suprimirse cuando en el siglo XV el haz de junquillos se ramifica directamente en los nervios de la bóveda sin que medie solución de continuidad en muchos casos o se queda en forma de simple anillo.

    Cúpulas


    Cimborrio de la catedral de Burgos.

    Las cúpulas se forman de témpanos sostenidos por nervios radiantes que arrancando del octógono formado por los arcos torales y por una especie de trompas muy artísticas situadas en los ángulos determinados por ellos, se unen concurriendo a una clave superior y céntrica.

    El cimborrio se manifiesta al exterior en forma de prisma octógono o hexágono coronado por una pirámide con más atrevimiento y elegancia que en el arte románico. Muchas veces, en lugar de cúpula se alza una simple linterna prismática a modo de torre sobre el crucero.

    Ventanas y vidrieras

    La reducción de la estructura sustentante al mínimo imprescindible permitió abrir grandes huecos en los muros de las fachadas. Los artistas de la época pudieron dar rienda suelta a su imaginación creando un arte desconocido hasta la fecha.

    Las ventanas del periodo de transición suelen ser como las románicas de arco apuntado. Pero luego se ostenta el verdadero ventanal gótico amplio y decorado en su parte superior con hermosos calados de piedra, los cuales se forman de rosetoncillos combinados, siempre sostenidos por columnillas o parteluces. En el siglo XIV se complica la tracería multiplicándose los rosetoncitos y adelantando ya el XV se combinan las líneas formando curvas serpeantes constituyendo el calado flamígero.

    Una cosa parecida se observa en los grandes rosetones que se colocan en lo alto de las fachadas: al principio, toman la forma radiante y sencilla aunque en iglesias suntuosas es algo más complicada. Se multiplican los adornos de la rosa en el siglo XIV y en el XV llega a ser la tracería un verdadero laberinto de curvas enlazadas. No faltan en todas las épocas sin embargo ventanas menores de traza más sencilla y pequeños aljimeces. Ventanas y rosetones suelen cerrarse con magníficas vidrieras polícromas e historiadas donde a su modo se ejercita el arte pictórico monumental ya que apenas le dejan espacio para su desarrollo los escasos lienzos de pared que median entre los referidos vanos en las iglesias suntuosas. Pero en las más humildes se sustituyen las vidrieras por láminas de piedra tranlúcida y aun tal vez por encerados.

    Puertas


    Portada de la Catedral de León.

    En las puertas y la fachada despliega el arte gótico toda su magnificencia y su concepción teológica. La portada gótica admite la misma composición fundamental de forma abocinada, que la románica pero se multiplican las arquivoltas y se añade una mayor elevación de líneas con más riqueza y finura escultórica guardando siempre en arcos y adornos la forma propia del nuevo estilo. Encima de la puerta suele colocarse un elevado gablete.


    Portada de la iglesia del monasterio cisterciense de Veruela.

    Las portadas más suntuosas llevan imágenes de apóstoles y de otros santos bajo doseletes entre las columnillas (y a menudo, también otras menores entre las arquivoltas) flanqueando el ingreso el cual está dividido por un parteluz que sirve de apoyo a una estatua de la Virgen María o del titular de la iglesia.

    Las iglesias del Cister y otras menores que se modela a imitación suya carecen de imaginería en la portada, la cual se compone del grande arco abocinado y decorado con simples baquetones y alguna ornamentación vegetal o geométrica. La finura en la ejecución de la obra escultórica y la multiplicación progresiva de las columnillas y molduras con el adelgazamiento de ellas, denuncian mejor que otras las señales de la época de la construcción de las portadas. Pero las del último periodo desde mediados del siglo XV se reconocen sobre todo por la multitud y pequeñez de los detalles por la arquivolta conopial, cargada de frondas retorcidas y por otros ornamentos de la época.

    Estructura general


    Estilización de las formas en la catedral de Laon.

    El nuevo sistema constructivo, eficiente y ligero en su conjunto, permitió elevar los edificios hasta alturas inimaginables, colmando una de las aspiraciones históricas tanto de la arquitectura como de la religión.

    La estructura general interior de una iglesia gótica se infiere de todo lo dicho sobre la planta, bóvedas y pilares, siendo de notar que el paramento lateral en las grandes iglesias se halla dividido en siete zonas:

    • la inferior consta de la arcada que separa las naves laterales o las capillas
    • la media, formada por el triforio que en el estilo gótico es mucho más estrecho que en el románico
    • la superior que contiene los grandes ventanales, el clerestorio
    • la media superior
    • la media inferior
    • la intermedia
    • la continental

    Unas iglesias alzan todas sus bóvedas a igual altura (o al menos la nave central y laterales inmediatas) y otras (lo más común) presentan mucho más bajas las naves laterales lanzándose por encima de éstas los arbotantes. El exterior del edificio suele acusar la estructura interna de modo que la fachada viene a ser como una sección transversal de las naves. El imafronte se constituye por las tres hermosas portadas correspondientes a las tres naves y entre ellas, los contrafuertes que resisten el empuje de las arcadas. Encima de las puertas corre una galería que responde a los triforios interiores. Se abre más arriba un rosetón calado y remata el frontispicio en gablete o en ático de hermosa crestería. Las empinadas torres, con sus atrevidas flechas que terminan y guardan los costados de la fachada; los pináculos y doseletes que animan el contrafuerte; las estatuas y relieves que pueblan las entradas y los tímpanos. Todo, en fin, contribuye a causar la impresión de una religiosidad sublime.

    Elementos secundarios

    Entre los miembros secundarios de un edificios gótico son notables por lo característico de su forma:


    Ménsula con ángel músico.
    Sasamón, Burgos, (España), s XIII

    • falsos apoyos, a modo de repisa, ya sola ya con una media columna encima de ella, adosados a cierta altura de los muros, sostienen los arcos y los nervios que parten como arrancando del muro, según se observa sobre todo en la arquitectura cisterciense
    • repisas y doseletes para estatuas que en los siglos XII y XIII suelen llevar figuras de castillitos, en el siglo XIV semejan boveditas de crucería con pequeños gabletes y en el XV se adornan con calados flamígeros y arquitos conopiales o se terminan por una elevada torrecilla y altos gabletes
    • antepechos para triforios y galerías que al principio constan de arcaditas ojivales y después tienen la forma de pretil con calados propios de la época
    • pináculos, agujas, gárgolas, caireles, crestería, etc. cuya traza de estilo gótico es inconfundible con la de otros.

    Ornamentación


    Detalles de la Catedral de Notre-Dame.

    La ornamentación gótica se funda en la construcción y sirve para acentuar más los elementos de ésta. Los motivos más comunes y propios, en el terreno escultórico, son en los comienzos del estilo gótico, sobre todo, en el periodo de transición los adornos geométricos heredados del estilo románico, molduras y calados geométricos que nacen del propio arco. La utilización del arco conopial en el siglo XV permite una amplia utilización de la curva y contracurva en la ornamentación.

    La parte más novedosa en cuanto a la decoración viene de la flora y fauna local que se interpeta en forma estilizada durante los siglos XII y primera mitad del XIII. La naturaleza se interpreta con bastante realismo y en este último siglo se propende a las formas retorcidas. El trébol, la hiedra retorcida, los brotes de vid, las hojas de roble o de encina se encaraman por los arcos y las agujas de los edificios góticos, asociándose al nuevo estilo. Posteriormente se abandonan para dar lugar a las frondas, cardinas (hojas de cardo), grumos, trifolios, cuadrifolios, etc. En el arte clásico, solo dos o tres plantas, el acanto, la hiedra y el laurel, habían tenido aceptación en el repertorio decorativo, pero el gótico se vale de todas las especies del reino vegetal y reproduce también pájaros y hasta seres fantásticos, monstruos que una veces están derechos como guardianes en los alto de balaustradas y otras agazapados condenados a servir de gárgolas para arrojar el agua de las lluvias recogidas en los tejados.




    Decoración con azulejos en La Seo de Zaragoza.

    Las molduras góticas se distinguen de las grecorromanas en que no ofrecen corte o sección circular como éstas sino semielíptica, piriforme, cordiforme, etc. todo para que a la vista aparezcan muy tenues y casi aéreos los arcos y demás miembros que se molduran.

    La decoración pictórica de varios de los mencionados elementos debió ser en su tiempo común pero ha llegado escasa a nuestros días. Con frecuencia se pintaban las esculturas de las portadas, sepulcros, capiteles, claves de bóvedas, nervios de éstas y más la techumbre si se hacía de madera. Y aunque fueron poco abundantes los cuadros de figuras en los muros, se suplieron en gran parte por las vidrieras policromadas. En muchos edificios de España, participando más o menos en la arquitectura mudéjar se usó la decoración de azulejos en frisos y zócalos

    UNIDAD 59: INTRODUCCIÓN AL ARTE GÓTICO

    mdn @ 09:26

          Gótico es el convencional nombre que el historiador italiano del siglo XVI, Vasari, dio al estilo que como consecuencia de la evolución del románico, imperó durante los tres últimos siglos de la Edad Media. Para él y sus contemporáneos, el arte gótico era producto de los godos y sinónimo de bárbaro e inculto. En realidad, es uno de sus elementos. Hay quienes lo consideran un arte que se interpuso entre la grandeza clásica y el Renacimiento. Cronológicamente comprende desde finales del siglo XII, hasta entrado el siglo XVI y sobrevive sin dejar de evolucionar hasta enlazar con su resurrección romántica en el siglo XIX. Fue el Romanticismo el que da un sentido positivo a este arte al entusiasmarse por todo lo medieval. El arte gótico constituye una realidad multiforme con contrastes muy acusados entre unas y otras zonas de Europa occidental.

         El comienzo de la arquitectura gótica se debe al Abad Suger, constructor de la Iglesia de San Dionisio, a unas cuatro millas de París. Surge así, en el norte de Francia, en 1140. Sólo aquí y en la Toscana, Italia, se detecta una unidad en todas las artes constituyendo los modelos góticos principales que irradian al resto de Europa. Así, el gótico francés del norte se extiende a lo largo del siglo XIII por Alemania, Inglaterra y España. Mientras que el toscano, a Europa central, parte de Francia y España. La opción por uno u otro modelo, surge de la propia clientela, movida por el prestigio y el carácter de vanguardia que representara una u otra tendencia en distintos periodos. También influía en la elección, la oferta que hacían de sus obras los artistas itinerantes en ciudades alejadas de su sitio de origen.

    Los siglos XII y XIII son de profunda transformaciones en lo económico, político, social y cultural, con un importante crecimiento demográfico. Afirmación de las monarquías nacionales, desarrollo de una nueva clase social, la llamada burguesía, y la aparición de la economía monetaria y de cambio.

    Se ha dicho que el arte de las catedrales góticas es un fenómeno fundamentalmente urbano o burgués. Pero tal argumento no surge sólo de que en la construcción de estos edificios tengan cada vez más influencia los laicos, sino porque nunca hubiera sido posible realizarlas sin la riqueza de las ciudades. El extraordinario florecimiento que experimentan estas en este siglo, es consecuencia de la riqueza generada por la actividad comercial y la industria artesana. Hay también cambio en el ámbito de las religiones. La popularidad que tiene la orden del Cister se traslada a otras como la Franciscana, fundada por Francisco de Asís, y la Dominica, fundada por Domingo de Guzmán. Lo importante es que la atracción que tiene en el siglo XII los Cistercienses entre los fieles, se traslada ahora a los Franciscanos y Dominicos. Estos últimos se instalan en las propias ciudades, al contrario que los Cistercienses, con el doble objetivo de predicar el evangelio, los Franciscanos, y luchar contra la herejía, los Dominicos. Una y otra órdenes defienden un ideal de pobreza absoluto.

    Las ciudades, así, no sólo se van a convertir en centros económicos, sino que van a ser centros culturales perdiendo los monasterios el control de la actividad intelectual, que pasa primero a las Escuelas Catedralicias y un siglo después, a las Universidades. Son estas escuelas catedralicias las que van a contribuir a los cambios de actitud y mentalidad góticas. De entre las escuelas catedralicias, la escuela más importante fue la de Charter, dominada por un humanismo católico de corte racionalista, que, entre otras cosas, planteó interpretar la naturaleza según leyes racionales.

    Para el neoplatonismo implícito en el pensamiento cristiano desde antiguo, todas las cosas materiales participan de las cualidades divinas y por ello la contemplación de la belleza material o de la luminosidad de los objetos, nos permiten elevarnos al conocimiento de Dios, por cuanto Dios era la belleza absoluta y la luz por excelencia. Estas ideas fundamentan el ideal estético del Abad Suger y justifican, por ejemplo, la presencia de las vidrieras de colores de las iglesias y del oro y la plata en los objetos de culto.

    Otro fenómeno que caracteriza al gótico, es la aparición de una cultura laica, consecuencia de la secularización del saber y del ascenso e influencia de la burguesía. Esta cultura laica influye en la versión más humana y asequible, más popular y menos dogmática de la religión. Explica además las modificaciones que se experimenta en estos dos siglos a nivel iconográfico. Se pretende destacar la parte más humana de Cristo y de la Virgen, para hacerlos más accesibles y semejantes al público que los contempla. También en la iconografía profana se producen cambios, exaltándose los ideales caballerescos.

    No todo el transcurrir de los cuatro siglos es crecimiento demográfico y económico. Del optimismo de los siglos XII y XIII se pasa a una desaceleración de la economía y descenso de la población. La fecha de 1348 es cuando más arrasa la epidemia de peste a casi toda Europa, que pierde un tercio de su población. También hay otro acontecimiento importante, la Guerra de los 100 años que involucra a Francia y a Inglaterra. Uno y otro suceso marca un cambio en los siguientes tiempos, con respecto al optimismo de los siglos XII y XIII.

    La gran crisis del siglo XIV, conduce a una religiosidad íntima, individual y de contenido más emocional. Es la época en el que se afirma el sentido de la muerte. Esto tiene su reflejo en la iconografía. Son muy frecuentes las danzas macabras, las guadañas. Se afirma también el goce y el disfrute ante lo efímero de la vida y esto influye así mismo en la pintura.

     Interpretaciones sobre los orígenes y esencia del gótico

    La interpretación del arte gótico ha sido causa de enfrentamientos doctrinales a lo largo de los siglos XIX y XX, además de ser expuesta a grandes transformaciones pasando por una gran variedad de modificación en su estructura.

    Interpretación de la escuela alemana
    Tiene como cabeza a Wilhelm Worringer. Se trata de una interpretación espiritualista, para la que el gótico es la expresión del alma nórdica, en oposición al alma mediterránea o clásica. Entre los antecesores de esta línea se encuentran autores del siglo XVIII que se oponen a la predominancia del gusto francés. Es significativo, en este contexto, el encuentro entre Johann Gottfried Herder y Johann Wolfgang von Goethe ante la Catedral de Estrasburgo en 1770, en que Herder le hará ver a Goethe la sublimidad de ese arte alemán.

    Esta línea de interpretación ha sido seguida por algunos historiadores del siglo XX, como Max Dvořák, Wilhelm Pinder y, Hans Seldmayr. La concepción germánica del arte gótico presta atención a las ideas y no tanto a los medios técnicos para su realización. Las formas solo interesan en relación con su significación mental.

    Interpretación de la escuela francesa
     Tiene como cabeza a Viollet-le-Duc. Esta línea ha sido seguida por relevantes historiadores de la Escuela de Archiveros de París, Quicherat, Félix de Verneiuil y después Lasteyrie y Enlart, que defienden la teoría funcional. Se ha caracterizado por poner el acento en la técnica, en los procesos de construcción y sus condicionamientos formales. Han determinado el origen territorial y técnico del estilo.

    Interpretación de Panofsky
    Erwin Panofsky en su obra Arquitectura gótica y pensamiento escolástico establece una analogía entre la arquitectura gótica y el sistema de pensamiento escolástico. Según Panofsky, la catedral gótica se trata de una summa de saberes, que constituye un conjunto inteligible, que participa de una estructura mental común. Se basa en la idea de totalidad.

     

    UNIDAD 59: ARTE GÓTICO: ÍNDICE

    mdn @ 09:23

    1.-  INTRODUCCIÓN AL ARTE GÓTICO:

          INTERPRETACIONES SOBRE LOS ORÍGENES DEL GÓTICO

                                   

    2.- ARQUITECTURA GÓTICA

                    ELEMENTOS CARACTERÍSTICOS DE LAS CONSTRUCCIONES GÓTICAS

                   LA CATEDRAL: DIFERENCIAS NACIONALES

                  GÓTICO FRANCÉS: GÓTICO TEMPRANO

                                                GÓTICO CLÁSICO

                                                GÓTICO RAYONNAT

                                                GÓTICO FLAMÍGERO

                  GÓTICO INGLÉS: PRIMERO GÓTICO

                                             GÓTICO CURVILINEO

                                             GÓTICO PERPENDICULAR

                  GÓTICO IBÉRICO:GRANDES CATEDRALES ESPAÑOLAS

                                            ESTILOS MANUELINO E ISABELINO

                  GÓTICO ITALIANO

                  GÓTICO ALEMÁN

                  GÓTICO BELGICA Y HOLANDA

    3- LA ESCULTURA GÓTICA

                     CARACTERÍSTICAS GENERALES

                     ESCUELAS

                                     FRANCIA

                                     ALEMANIA

                                      ITALIA

                                       ESPAÑA

    4.- PINTURA GÓTICA

                            CARACTERÍSITICAS GENERALES

                            TECNICAS: PINTURA MURAL

                                              VIDRIERA

                                              MINIATURA

                                              MURAL

                           FASES Y ESCUELAS

                                             FRANCO-GÓTICO (LINEAL)

                                             ITALO-GÓTICO (SIENA Y FLORENCIA)

                                             FLAMENCO

                                             DIFUSIÓN INTERNACIONAL

                         GIOTTO: EL RENACIMIENTO INCIPIENTE

                     

                 

    13/11/2008 GMT 1

    UNIDAD 59: CATEDRALES GÓTICAS ( CHARTRES, SALISBURY, LEÓN, BURGOS)

    mdn @ 18:35

    UNIDAD 59: ARTE GÓTICO

    mdn @ 18:24

    TÉRMINOS ARTE ISLÁMICO CON IMÁGENES

    mdn @ 17:54

     

    - ALCAZABA: Término de origen árabe, al-qasbah, recinto fortificado dentro de una población amurallada y último recinto de resistencia militar en ella. Se caracteriza también por no ser un edificio exclusivamente castrense, sino con funciones administrativas y civiles añadidas al ser generalmente la residencia de un gobernante. Las Alcazabas de Málaga, Almería o Granada, son ejemplos característicos de la Arquitectura Musulmana en España, del Período de los Reinos de Taifas, siglo XI, y del Período Nazarí, siglos XIII y XIV.

    - ARTESONADO: Techo de madera al descubierto en forma de artesa invertida, de forma cuadrada o poligonal y ricamente decorado. Encontramos un bello ejemplo de cedro, reproduciendo 105 estrellas como representación de los siete cielos islámicos en el Salón de Embajadores de La Alhambra de Granada, del Período Nazarí del Arte Musulmán en España, del siglo XIV.

    - CELOSÍA: Tablero calado para cerrar vanos, que impide ser visto pero no impide ver. Encontramos ejemplos abundantes y destacados en el Salón de Embajadores de La Alhambra de Granada, del Período Nazarí del Arte Musulmán en España, del siglo XIV.

     

    - HERRADURA (ARCO): Cuando el peralte del arco no es rectilíneo sino curvilíneo. La curva del arco pasa del semicírculo y el centro se halla por encima de la línea de impostas. Típico de la Arquitectura Visigoda y, por influencia de ésta, de la Arquitectura Islámica en España, sus ejemplos más característicos los encontramos en la Mezquita de Córdoba, del Período Cordobés del Arte Musulmán en España, entre los siglos VIII y X.

    - LACERÍA: Motivo decorativo, también denominado “arabescos”, consistente en una serie de líneas entrecruzadas que dan origen a formas estrelladas y poligonales. La base a partir de la cual se desarrolla el dibujo, que se repite indefinidamente, es un polígono regular de cuatro, de seis o de ocho lados. Encontramos buenos ejemplos en La Alhambra de Granada, principalmente en el Salón de Embajadores, del Período Nazarí del Arte Musulmán en España, del siglo XIV.

    - LOBULADO (ARCO): Arco formado por lóbulos yuxtapuestos, con un trazado de pequeños arcos en el intradós, tres, cinco o más. Desde el siglo X los encontramos en la ampliación de Al-Hakam II de la Mezquita de Córdoba, en el mexuar y en el mihrab, del Período Cordobés del Arte Musulmán en España.

    - MACSURA, MAKSURA, MAQSURA O MAXURA (*): Cercado que rodea la zona más sagrada de la mezquita, donde el soberano asiste a la oración. El ejemplo más característico lo encontramos en la Ampliación de Al-Hakam II de la Mezquita de Córdoba, del Período Cordobés del Arte Musulmán en España, del siglo X. [Ver foto anterior]

                                               

    - MEZQUITA: Lugar de oración para los musulmanes. Generalmente consta de una sala alargada con columnas, el haram, cuyo muro final orientado a la se llama qibla donde existe un nicho o mihrab. Otra de sus partes es la maxura o espacio situado entre el mihrab y los fieles, generalmente cercado o protegido para que ore allí el califa. Ante la mezquita hay un patio o sahn con una fuente para las abluciones o sabil, y cerca del mihrab está el mimbar o púlpito. En el exterior se encuentra el alminar o minarete, torre desde la que los fieles eran llamados a la oración por el muecín. El ejemplo más característico los encontramos en la Mezquita de Córdoba, del Período Cordobés del Arte Musulmán en España, entre los siglos VIII y X.

    - MIHRAB (*): Hornacina dominada por una bóveda o pequeño espacio interno precedido por un arco, hecho en el muro de la qibla, formando el Sancta sanctórum de una mezquita. El mihrab indica la dirección de La Meca hacia la que se hacen las prosternaciones rituales de la oración islámica. Parece que recuerda el lugar que el Profeta ocupa en su casa de Medina cuando dirigía la oración. El ejemplo más característico lo encontramos en la Ampliación de Al-Hakam II de la Mezquita de Córdoba, del Período Cordobés del Arte Musulmán en España, del siglo X.

    - MIMBAR (*): Púlpito puesto a la derecha del mihrab en las mezquitas. Desde lo alto de las gradas del minbar el predicador se dirige a los fieles. El ejemplo más característico lo encontramos en la Ampliación de Al-Hakam II de la Mezquita de Córdoba, del Período Cordobés del Arte Musulmán en España, del siglo X.                  

    - MIXTILÍNEO (ARCO): Es el arco formado por líneas mixtas, curvas y rectas. Existen muchas variedades. Los mejores y primeros ejemplos en España los encontramos en la Aljafería de Zaragoza, de la Arquitectura Musulmana en España, Período de los Reinos de Taifas, del siglo XI.

    - MOCÁRABE: Prisma o tronco de pirámide invertida de estuco o madera que cuelga de las partes altas de los edificios musulmanes, arcos y bóvedas, y que le hacen parecer estalactitas, sueltas o arracimadas. Encontramos ejemplos abundantes y destacados en todas las estancias alrededor del Patio de los Leones de La Alhambra de Granada, sobre todo en la Sala de las dos Hermanas y en la Sala de los Abencerrajes, Período Nazarí del Arte Musulmán en España, siglo XIV.

    - QUIBLA (*): Muro de la mezquita orientado a La Meca, en el que se sitúa el mihrab. Durante la oración, los fieles hacen sus prosternaciones de cara a la qibla. El ejemplo más característico lo encontramos en la Ampliación de Al-Hakam II de la Mezquita de Córdoba, Período Cordobés del Arte Musulmán en España, siglo X. [Ver foto de mezquita]

                                                

     

    - SABIL (*): Fuente para abluciones en el sahn o patio de las mezquitas musulmanas, generalmente bajo un templete. Un ejemplo lo encontramos en el sahn de la Mezquita de Córdoba, del Período Cordobés del Arte Musulmán en España, entre los siglos VIII y X. [Ver foto anterior]

     

                                                     

    - SAHN (*): Patio interior de la mezquita o de la madraza. Un ejemplo lo encontramos en el sahn de la Mezquita de Córdoba, del Período Cordobés del Arte Musulmán en España, entre los siglos VIII y X. [Ver foto de mezquita]

     

    UNIDAD 58: ARTE ISLÁMICO: ESQUEMATIZADO

    mdn @ 17:04

    INTRODUCCIÓN

    - La civilización islámica surge cuando Mahoma predica en Arabia, desde principios del siglo VII, su nueva religión, que reúne verdades de estirpe cristiana, judía y zoroástrica, junto a ancestrales prácticas de las tribus árabes. El Profeta unificó a los pueblos de la Península de Arabia y fundó un Estado teocrático, que tras su muerte se extendió por toda Arabia, Siria, Persia y Egipto.

     

    - Con la Dinastía Omeya (661-750) las conquistas musulmanas fueron hacia occidente, llegando hasta la Península Ibérica. En esta etapa se estabilizaron las fronteras musulmanas clásicas, donde se asentará su civilización y su arte, influenciado principalmente por el bizantino.

    - En la época del Califato Abbasí (750-945) las fronteras políticas ya no coinciden con las religiosas, independizándose muchas regiones. La capital se traslada de Damasco a Bagdad y la influencia persa crece de forma notable.

    - La evolución política posterior trajo la preponderancia de las dinastías turcas, lo que tendrá profundas incidencias en el ámbito cultural islámico al traer consigo influencias tártaras, indias y chinas.

    1. RASGOS DISTINTIVOS DEL ARTE ISLÁMICO1.1. CARACTERES GENERALES DE LA ARQUITECTURA

    - En su expansión los musulmanes irán adoptando las formas artísticas romanas, cristianas, bizantinas, persas, coptas, visigodas... vigentes en las tierras conquistadas, creando un arte plenamente oriental. Los edificios suelen tener poca altura, inscritos en volúmenes cúbicos, realizados en ladrillo o mampostería más que en piedra, con el yeso y la madera utilizados de forma general. Además, se cuida la armonía con el paisaje.

    - Las columnas y pilares, al principio aprovechados de edificios anteriores y luego ya originales, son delgados, ya que soportan techumbres ligeras. Destaca el empleo de cúpulas y bóvedas, siendo abundantes las bóvedas de crucería, pero sin que los nervios se crucen por el centro, las gallonadas, las de mocárabes, las caladas...  Utilizan una variada tipología de arcos: por herencia del arte visigodo adoptan el arco de herradura, en ocasiones apuntado, siendo característica la alternancia de dovelas de distinto color; a partir del siglo X se generalizan los arcos lobulados y polilobulados; y desde el XIV los de medio punto peraltados y angrelados (con muescas en el intradós) y los de mocárabes.

    - La decoración se sitúa casi exclusivamente en el interior, donde es extraordinariamente rica, con temas vegetales, geométricos y epigráficos. En el exterior sólo se cuidan las portadas y las cúpulas.

    1.2. LA MEZQUITA

    - La mezquita es el lugar de reunión de la comunidad musulmana y su estructura deriva de la casa de Mahoma en Medina, aunque también observamos ecos de las basílicas paleocristianas. Sus partes fundamentales son:

                * El patio ("sahn"), rodeado de arquerías.

                * La torre ("alminar" o "minarete"), junto a la puerta de acceso al patio.

                * La fuente para abluciones ("sabil"), generalmente bajo un templete.

                * La gran sala de oración ("haram"), dividida en numerosas naves.

                * El muro orientado hacia La Meca ("qibla").

                * El nicho o lugar santo en el centro de la qibla ("mihrab").

                * El recinto cercado para el califa o imán ("maxura").

                * El púlpito ("minbar").

     

    1.3. ESCULTURA, PINTURA Y MOSAICO

    - El Arte Islámico presta poca atención a la pintura y a la escultura, restringidas por motivos religiosos. Sí importantes las pinturas de libros, las miniaturas.

    - El mosaico sí es ampliamente utilizado en los edificios musulmanes para formar distintas decoraciones en las paredes. Muy típicos son también los zócalos alicatados con cerámicas policromadas.

    2. EL ARTE MUSULMÁN2.1. EL PERÍODO OMEYA

    - En la época omeya (661-750) es muy profunda la influencia bizantina.    

    - A finales del siglo VII se construyó en Jerusalén la Mezquita de la Roca en Jerusalén, con planta octogonal y una gran cúpula destinada a cubrir la roca que la tradición relacionaba con el sacrificio de Abraham.

        

    - La Gran Mezquita de Damasco se construye a principios del siglo VIII aprovechando un edificio cristiano preexistente, la Iglesia de San Juan Bautista, quedando diseñado ya el modelo de mezquita.

        

    - Entre las construcciones de carácter civil destaca el Palacio de Qusayr Amra en el desierto de Jordania, que conserva interesantes pinturas en las que se representa a los monarcas vencidos por los ejércitos islámicos (incluido el visigodo Don Rodrigo) y escenas de danza, música y baños.

      


    2.2. EL PERÍODO ABBASIDA

    - En el período abbasida (desde mediados del siglo VIII) las influencias principalmente son mesopotámicas y persas, sobre todo a partir del traslado de la capital de Damasco a Bagdad.

    - La Gran Mezquita de Samarra, de mediados del siglo IX, posee un curioso minarete cuya rampa de acceso describe un recorrido helicoidal que recuerda a los ziggurats.

        

    - En Samarra se fija el tipo de mezquita formada por amplios patios cuadrados, rodeados de pórticos y salas divididas en varias naves por pilares.

    - La Gran Mezquita de Kairuán, del siglo IX, es famosa por el trazado de sus naves en forma de T, al cruzarse la nave central con la que sigue transversalmente a la qibla y tener ambas mayor anchura que el resto.

    - Esta mezquita norteafricana ofrece varios puntos de contacto con la de Córdoba, destacando la utilización del arco de herradura, la distribución del minarete en cuerpos de planta cuadrada y tamaño decreciente en altura y el uso de la bóveda gallonada.

    2.3. LAS DINASTÍAS TURCAS2.3.1. Los Turcos Selyúcidas

    - A mediados del siglo XI la ocupación de Bagdad por los turcos selyúcidas tendrá consecuencias importantes para el arte islámico, ya que debido a su origen asiático traen influencias tártaras, chinas e indias.

     

    - Fijan el modelo de las madrazas, sedes de las escuelas teológicas coránicas. Se disponen entorno a un patio central con aljibe, al que asoman las dependencias en forma de "iwanes" (salas abovedadas cerradas en tres de sus cuatro lados). Con frecuencia incluyen una mezquita pequeña, que es la sala donde se imparten las enseñanzas.

    - El modelo más característico es la Mezquita de Ispahán, del siglo XI, pero con edificaciones hasta del siglo XVII.

        

    - También fijan el modelo de monumento funerario, cuadrado, con gran cúpula bulbosa y decoración externa de cerámicas esmaltadas, como el Mausoleo de Tamerlán en Samarcanda, s. XV, o el más moderno Taj Majal, s. XVII.

        

    2.3.2. Los Turcos Otomanos

    - Con los turcos otomanos, al conquistar Constantinopla, serán de nuevo fuertes las influencias bizantinas, las de Santa Sofía en particular, que rápidamente fue convertida en mezquita.

             

    - La cúpula recupera su verdadero valor arquitectónico y no únicamente decorativo, siendo flanqueadas éstas por unos característicos minaretes afilados. Ejemplos: la Mezquita de Solimán el Magnífico, del XVI, y la Mezquita Azul, de principios del XVII.

    3. EL ARTE ISLÁMICO EN ESPAÑA

    - El Arte Islámico encuentra en España su más perfecta evolución gracias a la superior iniciativa artística de los hispanomusulmanes.

    - Es patente la unidad entre Al-Ándalus y el Norte de África.

    3.1. EL EMIRATO DEPENDIENTE DE DAMASCO

    - Al-Ándalus, cuya conquista por los árabes comenzó en el 711, permanecerá sometida hasta el 755 al Califa de Damasco.

    - Es una etapa de consolidación en la que el arte todavía reviste poco interés.

     

    3.2. EL EMIRATO INDEPENDIENTE Y LA ÉPOCA CALIFAL: EL ARTE DEL PERÍODO CORDOBÉS

    - El Arte del Período Cordobés se desarrolla durante el Emirato Independiente (a partir de Abd-al-Rahmán I) y el Califato de Córdoba (a partir de Abd-al-Rahmán III), abarcando el espacio cronológico que va desde mediados del siglo VIII hasta principios del XI.

    - Las mezquitas y los palacios serán los máximos exponentes del arte islámico cordobés, con elementos hispanorromanos (aparejos a soga y tizón, aprovechamiento de columnas) y sobre todo visigodos (arco de herradura, alfiz que enmarca el arco, etc.).

    3.2.1. La Mezquita de Córdoba

    - Abd-al-Rahmán I comienza una de las obras supremas de la arquitectura hispanomusulmana.

    - Sus sucesores en el Emirato y desde el 912 los del Califato fueron ampliando su recinto, unas veces por motivos demográficos y otras con fines políticos propagandísticos.

        

    A) Abd-al-Rahmán I

    - Fue este emir el que ordenó el inicio de las obras de la Mezquita de Córdoba durante su gobierno (756-788).

     

    - Tomó como base la Basílica hispanocristiana de San Vicente, construyendo la parte más cercana al patio, la más primitiva, añadiendo nuevas naves hasta un total de once perpendiculares a la qibla (orientada al sur en lugar de al este, lo que será característico de las mezquitas de Al-Andalus), el mihrab y la maxura.

    - La más notable solución arquitectónica fue la gran altura dada a la mezquita, conseguida mediante el empleo de dos soportes superpuestos, una columna y un pilar cimero: el pilar soporta arcos de medio punto sobre los que descansa la techumbre; de los capiteles de las columnas arrancan arcos de herradura, sin duda inspirados en la arquitectura visigoda, que sirven de tirante para evitar que los soportes se quiebren por el peso. Esta solución técnica y la alternancia de dovelas blancas y rojas en los arcos seguramente estén inspirados en el Acueducto de los Milagros de Mérida.

    - Las columnas son cilíndricas, generalmente aprovechadas de épocas anteriores, al igual que algunos capiteles y arcos, que pertenecían a la iglesia anterior. Los capiteles son de decoración vegetal muy tosca, inspirados en los corintios clásicos. Los pilares superpuestos son de sección rectangular, adornados en su arranque por una moldura de rollos, también supervivencia de la iglesia de San Vicente sobre la que se edificó la mezquita.

    B) Abd-al-Rahmán II

    - Abd-el-Rahmán II, en el 833, amplió la longitud de las once naves hacia el sur, hacia el Guadalquivir, para lo que tuvo que derribar la antigua qibla y edificar una nueva.

     

    - También se construyó entonces la arquería del patio y el alminar, hoy muy reformado, convertido en una torre renacentista. El minarete, de planta cuadrada, tenía originalmente dos filas de arquerías de herradura y un pequeño templete superior.

    C) Muhammad I

    - Construye la Puerta de San Esteban

    - La decoración del exterior de la mezquita era muy sumaria, reduciéndose al encuadramiento de los vanos de entrada. Esta puerta, la más antigua, consta de un gran arco de herradura con dovelas de dos colores y alternando una lisa y otra decorada, el alfiz cordobés (que se queda a media altura), decorado con ataurique (formas vegetales muy ornamentales) y albanegas (círculos de ataurique).

    D) Abd-al-Rahmán III

    - El primer califa cordobés, de principios del siglo X, solamente amplió el patio y reconstruyó el minarete.

    E) Al-Hakan II

    - Durante su califato, entre el 961 y el 969, se procede a un nuevo derribo de la qibla, finalizando aquí su avance hacia el sur, pues se llega hasta el río. Esta ampliación es la más importante, la más bella y la de perfiles más peculiares.

                    

    - La fachada del mihrab, por su carácter tradicional y santo, se construyó con el clásico arco de herradura, aunque ya era más frecuente el lobulado, empleado en el friso decorativo superior y en el muro del fondo.

    - Al-Hakam II, además, quiso poner de relieve la importancia sagrada del lugar revistiendo las jambas con losas de mármol decoradas con ataurique, las enjutas superiores con albanegas, y la parte superior con un mosaico de teselas de pasta vítrea bizantino, hecho especialmente para este lugar por un maestro enviado por el emperador de Bizancio, con los motivos vegetales, geométricos y epigráficos característicos del arte musulmán.

    - Delante del mihrab había un espacio lujoso especialmente dispuesto para el califa, la maxura, coronada por una cúpula en cada uno de sus tramos. En este caso se aplicó otra solución original de la arquitectura musulmana, la cúpula de nervios que no se cruzan en el centro, dejando un espacio central vacío ocupado por una cupulita gallonada, cuyo peso descansa sobre trompas de arcos lobulados que a su vez se apoyan sobre pequeñas columnas adosadas a las pilastras.

    - Los espacios vacíos se decoran profusamente, el "horror vacui" propio de la sensibilidad árabe.

    - También se introduce un nuevo sentido del empleo del arco, ahora como elemento casi exclusivamente decorativo. Se trata de arcos lobulados que se entrecruzan y apoyan sobre la clave de los inferiores.

    - Al-Hakan II también renueva el estilo decorativo del exterior. Las puertas ahora tienen un alfiz doble muy decorado con ataurique y albanegas, a ambos lados se abren celosías bajo arcos lobulados y encima hay un friso ciego, de arcos lobulados y entrecruzados, puramente decorativo.

    F) Al-Mansur

    - A fines del siglo X Abu Amir Al-Mansur, el Almanzor de las fuentes cristianas, quiere realzar su poder aumentando la mezquita con ocho nuevas naves, llegando a un total de diecinueve, pero en esta ocasión hacia el este, por lo que el mihrab de Al-Hakam II quedará descentrado, y añadiendo también la parte del patio correspondiente.

     

    - El estilo retrocedió en abundancia ornamental, vuelve a los rígidos cánones del siglo VIII, las columnas, pilares y arcos son, por tanto, de herradura sencilla con alternancia de colores.

    3.2.2. El Palacio de Medina Azahara

    - De la época califal nos ha llegado una muestra de arquitectura civil muy importante, el palacio que Abd-el-Rahmán III edificó en las cercanías de Córdoba (Medinat al-Zahra).

              

    - Las formas arquitectónicas son parecidas a las de la mezquita: arcos de herradura, decoración de ataurique y albanegas, alfiz hasta las impostas, etc.

    - Original es el típico capitel califal, llamado de nido de avispa, que es una imitación del corintio